Pronto estaré dormido
Encenderé mi lámpara
Leeré los muros de mi alma
Me abrigaré en la luz
Seré el mundo que descansa
Pronto estaré dormido
Encenderé mi lámpara
Leeré los muros de mi alma
Me abrigaré en la luz
Seré el mundo que descansa
No creas que todo amor es eterno
No necesitas creerlo
Porque todo insiste en la eternidad
Permanece en la rosa
Insiste en girar en el Aleph
Hoy es noche de fogón
Ellas cantan
y cada astro escucha desde el cielo
Detrás de una puerta
Nuestras madres
Conectan desde el Amor con la Música
Atienden el hilo de las voces
Benditas vibraciones de la luz
Hoy es noche de fogón
Carmen Gloria nos recibe en su casa
Isidora está llena de alegría
Hay guitarras que conocen nuestros nombres
Gira la infancia de Roberto
El maestro aún silba en el bosque
Hoy viaja Manuel desde otro tiempo
Trae la palabra de Bilbao
Su religión ceñida a la voz del Maestro
Apertura genial de su conciencia
Belleza de su vida libertaria
Para hacerlo
Manuel viajó a Buenos Aires
pronunció palabras sagradas
encendió su lámpara en lo oculto
rescató la voz de Francisco
discursos que amaron nuestros pueblos
América heredada en su palabra
Nuestro jueves está en el centro del mundo
Aquí es mar
Allá primavera
El día fluye en el ombligo del sol
Jesús lo eligió para fundar su Iglesia
Sugerir jueves de Da Vinci
Preceder nuestras fiestas
Ser rito y abrazo
Hora de compartir el pan
Nuestro jueves está en el centro del mundo
Es el cubo en que cabe el silencio
Memoria de lo humano
Brindis y amistad en nuestras mesas de luz
María Elisa conoce secretos del templo
enseña los peldaños del viento
busca en sí misma a las estrellas
regresa al Sol
recibe su aliento de fuerza
ensancha su alma hasta el cielo
María Elisa escucha
limpia los ojos de su pueblo
regala instantes de belleza
crece y vuela desde sus padres
cultiva en otoño
elige paz y conciencia
Ella es libre como la aurora
Reside en escuelas y océanos
Viaja en la música
Comparte su impulso
Disuelve sismos y tormentas
Horada las fronteras del silencio