Barrio 1

Ocupación



Reclamo para mis torres y esdrújulas  el territorio que va desde el Marga Marga  hasta el secreto Estero Delicias, la bruma de las mañanas, las cotidianas bocinas de los barcos,  la mirada de sus ninfas, el poder de sus flores, el agua derramada en sus quebradas.

Lo hago con la humildad calmada de la brisa,  como si hoy estuviera diluido en tu taza de té,  mirando tu rostro desde el nombre de un gato,  erguido sobre el olor del pan tostado, colgado como ropa en tu ventana, volando como un águila entre los muros,  mordiendo tu oreja al final de esta frase.

La hago para quedarme y desaparecer, volverme oleaje, vaciarme en el deseo de las novias, dividirme sobre manteles mosaicos, dejar mi rayo en las palabras, mi  laberinto bajo el piso de tus sueños.

Ninfas

Mi barrio era habitado por ninfas
agua brotando de las rocas
miradas del mar sobre los cerros
húmedas quebradas
como cuerpos de mujeres
flores brotando de esas hembras
vírgenes, princesas indias,
playas de olas sagradas
idiomas de vida y belleza.

En carabelas
trenes y serpientes aladas
fue arribando nuestra muerte
con acero y  cemento
cortó los brazos  y los ojos
de Perséfone y sus doncellas
humillando el dolor de las flores
derrotando el trabajo de la abeja
fracturando el orgullo de las playas.

Pero el agua permanece
brota  en la pureza de la espuma
baña su espíritu en el viento
Venus llora sobre piedras
baja a los silencios de la tierra
vuelve como noticia de Esperanza
constante beso de la bruma
triunfo del color sobre el cemento
vulvas creciendo entre las aguas.


Mujer y Agua




Mójate, hazte eterna en la corriente, radiante de vida, invencible en tu alegría, gozadora del instante, implacable espíritu del agua.


Disfruta, como si arrancaras espinas de tu alma y nacieras del cielo en cada gota, en cada grito de espuma, cada trueno que pasa.


Expándete en ese gozo, para que vibre tu cuerpo en ese río y beba la selva tu energía, tu sed de siglos, tu invariable amor por el agua.




Camino Real




Las ruedas de madera colonial
han cruzado cumbres de nieve y hielo
con el sol levantándose a sus espaldas.
A fuerza de gritos guturales
viajan tranquilas
en una atmósfera de chirimoyos
ponchos y rebencazos
rumbo a Quillota, Concón
Viña del Mar y Valparaíso.


Los servidores del Inca
bordaron esta ruta
y los conquistadores persignantes
le llaman Camino Real
como a todas las vías trascendentes
de su católico imperio.


El río Aconcagua
abrió el camino hacia el mar
pero en la costa
los hombres y las notables bestias
deben sortear dunas y despeñaderos
vadear el Marga Marga
más arriba de su laguna final
e internarse entre palmas y cursos de agua
criaderos de cabras
placeres auríferos
pequeños caseríos de pescadores.




El último esfuerzo por tocar el Almendral
con sus parcelas y arenales
en torno a la calle Yungay
implica cruzar escarpadas colinas
acuosas y sensuales quebradas
el catálogo de grises y verdes
con sus flores e insectos.


Aquellas rocosas elevaciones
comienzan junto al Marga Marga
en el Cerro que ahora ocupan los Presidentes
y llevan en su espalda
el camino de los reyes
que bajo el nombre de  Pasaje Quillota
arriba a Pancho junto al Estero Delicias
que todavía cruza oculto y guerrillero
bajo la Avenida Argentina
a poco trecho de su hermano Jaime
ahora hundido bajo la calle Francia.


Tras la Batalla de Chacabuco
las derrotadas tropas monárquicas
marcharon por esta vía
en su regreso al Perú
alegres de haber pactado libertad y vida
tras el retorno despótico de Fernando VII
salvado de Napoleón
pero no de los retratos de Goya.


Pocos años después
el insurgente regimiento de Quillota
tomó la vía de este canto
para asaltar Valparaíso
llevando a Portales de rehén.


Frustrada la acción de sus sables
bárbaramente asesinaron
al belicoso Ministro
cerca de la Quebrada de Cabritería
dejando huellas de aquella tragedia
en los nombres de los bienes fiscales
y en el blanco obelisco
que aún se alza en Placeres.


Al llegar el acero y el humo
el cerro del Fuerte Callao
entregó la mitad de su alma al progreso
y los poderosos rieles
asaltaron el granito de la costa
derrotando los poderosos arrecifes
hasta emerger con sus pitos
y vibraciones de vapor hirviente
junto al reloj inglés
de la Estación Barón
bombardeada un 31 de marzo
construida sobre el llanto de la tierra.


A componer la música del acero
llegó el ingeniero Vergara
radical de libertades y guerras
seductor de herederas
abanderado de la izquierda oligárquica
racional por esencia
gobernador por matrimonio
de dos haciendas ancestrales:
Viña del Mar y Las Siete Hermanas.


Imbuido en el ritmo de las industrias
el año 74 loteó sus fincas a un precio bajo
surgiendo mataderos, maestranzas,
pequeñas fábricas, astilleros,
ingenios de azúcar
y venecianos barrios con jardines
para las nuevas fortunas
de la banca y el salitre.


Teodoro Lowey
teutónico ingeniero civil
dirigió los trabajos que civilizaron el estero.
Con acentuado genio y diligencia
invirtió sus ingresos en tierra fracturada
futuro, alegría del espíritu
oceánicos roqueríos de Recreo y Esperanza.


El lugar se fue poblando
gracias a la Caleta de Pescadores
los obreros ferroviarios
el Matadero en Quebrada Philippi
la Maestranza de Caleta Abarca
las sucesivas oleadas de inmigrantes
arquitectos forjadores de rocas
desplazados del campo y el desierto
el potente atractivo del agua.


Tras la Guerra Franco Prusiana
y su epílogo obrero en Paris
el médico Teodoro von Schroeders
aportó al primer hospital moderno
trajo vacunas y técnicas
y la potente moda europea
los terapéuticos, burgueses
y excitantes
baños de mar.


Con sus propios recursos
venció los acantilados
y las severas costumbres hispánicas
asociando las olas al descanso
y el cuerpo a la vida digna.


Con ocasión del centenario
se abrió el camino plano
junto a la línea del tren
y una rambla de paseo
hizo de Miramar y Recreo
los lugares de abrir los ojos
y dejar fluir el deseo
floreciendo palacios
líneas de tranvías
mansiones de lujo
y la leyenda elegante
de estas quebradas salinas.


Hacia 1930
el Estado quiso llevar las multitudes a las playas
se abrió un Casino junto a la desembocadura del Estero
una gran piscina nació en 8 Norte
y otra se instaló en Recreo.


Pero el mismo progreso
que hizo del barrio un balneario
trajo las clases medias a la Villa Moderna
y rebobinó las cintas en el Cine Palermo
exigió que los autos y los grandes edificios
desplazaran buena parte del ocio y el miramiento
dejando olvidado
el lugar en que estuvo la Playa Miramar
y abriendo la puerta a fantasmas inquietos
que danzan confundidos con el presente
la sombra de las carretas con bueyes
las baterías de los Fuertes Callao y Papudo
la tortuga de los Presidentes
la intensa mirada de mi esposa
las conspicuas mansiones
el Hotel abrazando las aguas
la permanencia del Camino Real
hacia el puerto.




Balneario de Recreo




Los primeros balbuceos de Recreo
corresponden al sector de la plaza
y a la calle Amunátegui
espacios trazados por Teodoro Lowey
con tenacidad, ingenio y ahorros.


La calle 18 cavó las piedras
del despeñadero
hasta alcanzar la estación de trenes
allí máquinas detenían las calderas
y el humo crecía como un saludo
entre la bruma y el azul.


Luis Barros Borgoño
sobrino de don Diego
encompetado
líder del capital y el linaje
vivió en el barrio a comienzos del XX
Ministro de Sanfuentes
Senador
Presidente por dos meses
portentoso adversario del León
las clase medias
las organizaciones obreras.


Promovió el Balneario
a partir del año 10
derrotando arrecifes
sumando aportes
creando baños calientes
terrazas de baile
hotel, restoranes
salones de te
y el primer recinto del Casino.


Las ideas y los planos
fueron de Alfredo Azancot Levi
arquitecto
portugués de Paris
escapante de feroces fantasmas
proyector del Arco del Triunfo
trazador de una Mezquita en Cerro Castillo
primer compás de la escuela Barros Luco
forjador de las galerías del Sporting
servidor de Rioja, Carrasco y Brunet
artista de las rocas Benedictinas
pasión opuesta  al terremoto del año  6.


Por setenta años
se sembraron fiestas de madrugada
paseos de enamorados
correrías de niños
encuentros secretos de amantes
excursiones de jazz junto al agua
veranos hospedados en la memoria
sucesos consignados en novelas
fragmentos de  vida
música aplastada por el cemento.

Venus
La diosa reposaba en el jardín
y aquella tarde de Octubre
la presentó desnuda,
perfecta en su belleza,
meditando en su Reino de Mar.

Observé sus manos
pulidas por el agua,
la juventud naciendo en su pecho,
su rostro sereno,
la noticia delgada de su vientre,
las flores habitando su mirar.

Las olas cuidaban su dicha
y aquella Mansión
me pareció un templo suyo,
sitio en que muere la noche,
laberinto de vientos,
espacio de luz en  Recreo.

Torres de Recreo

Las torres de Recreo
llegan  desde la guerra,
imaginan un bombardeo
de naves  españolas,
un año nuevo de obuses,
almirantes llorando
sobre las olas,
Miguel Grau
fumando un habano,
devolviendo espadas y
escribiendo cartas de honor
hacia las viudas.

Imaginan
los saqueos del 91,
fuego en la calle Balmaceda,
mujeres en  brazos del salitre,
acorazados orinando en Caleta Abarca,
aviones disparando a  septiembre,
militares quemando  libros,
cortando  barbas,
persiguiendo a mujeres sin faldas,
profesores imbuidos de luz,
músicos de quena y charango.

Seguir por Emilio

años y años de blog!!!!