28 de abril de 2017

Poderes de la poesìa





Delicias, Goya

La poesía puede inspirar la realidad.
Alzarse como Casa Verde.
Posarse en la mano de un ángel.
Soplar sobre el sol.
Discutir con  primaveras
Ser   paz  en Los Andes.
Emoción compartida.
Anillo de Julieta.
Abrazo de adversarios.
Placer de sentidos-
Rito que forja seres nuevos.

27 de abril de 2017

Nuestra explosión

El que es no tiene tiempo.
Y sin embargo es movimiento.
Algo terrible rompiéndose.
Cielo explotando de estrellas.


26 de abril de 2017

Rubén, padre de José y Benjamín




Estoy  cambiando de piel.
Quemé  mis casas.
Talé el bosque de mis sueños.
Caí desnudo en la piedra.

Me vuelve la cara el invierno.
Llora el temblor en mi puerta.
Gimen theguas y quiltros.
El sol crece en mi cuerpo. 
Soy rayo en manos de mi madre.
Toca su sombra mi vuelo.

Estoy cambiando de piel.
Tengo miradas de trigo.
Abrazo el temblor  de la noche.
Besa  sangre a la sangre.
Soy Rubén sembrando en secreto.
Nacen copihues en el bosque.

Vendràn ministros  a hablar de ataúdes
Habrá poemas de fuego.
Cecería  al  alma  que sueña.
José encerrado en un pozo.
Su cuerpo vendido a comerciantes.
Grandes fusilamientos.
Pasteles y copas en la cárcel.

Siguen creciendo  mandrágroras en el jardín de mi padre
Pero mi  pueblo buscará trabajo en Dinamarca,
habrá esclavos durmiendo en aeropuertos,
perderá Chile su nombre
y los niños se ahogarán en mis lágrimas.

Es otoño y  la  huella de Raquel  ha quedado en mi cuerpo.
Isreal tiene sus doce tribus.
Infantes de su amada primavera. 
Ecos del engaño a Isaac.
Doce invitados en  Jueves Santo.
Doce columnas en el templo.
Doce signos en el aire.


Raquel: “Por esa razón él - Jacob-  va a acostarse contigo esta noche a cambio de las mandrágoras de tu hijo”. Génesis 30:15.

Pasan los siglos y Raquel sigue uniéndose a Rubén.

En las fotos distintas parejas de Raquel y Rubén.

25 de abril de 2017

Mercalli y Richter





Giuseppe Mercalli murió en un incendio.
A Richter, en cambio, lo hundió el corazón.
El uno , en  alturas del Vesubio,
imaginaba al otro encarnado en Disney World,
descendiendo sin prisa
entre grietas extensas,
cámara de Platón
 
justo al centro de la Tierra.
 
El sacerdote,
 
maestro de Moscati  y   Pío XI
-Aquel de la Acción Católica   Mussolini-
no  oraba por el joven demócrata
ni quebraba espadas por la igualdad
 
en ciudades rotarias y ateas.

 

Pero ambos amaban los volcanes.
 
El rudo  guaracazo de la tierra.


Batman Señor de la Noche,


Vikingos en Sicilia.


Mahoma y Chopin mediterráneos.


Nuestro buen Dios de California.


La extraña ira de las piedras.

24 de abril de 2017

Teléfono de Disco

 Resultado de imagen para teléfono de disco

Pienso en mi  teléfono de disco.
Reloj en visión de Isidora.
Bello artefactos de otro siglo.
Sus cables como rulos de cabellos.
Sencillos números de papel.
Rueda que gira al llamar.
Grandes guías de roneo.
2230 danzando en mis neuronas.

¿Y recuerdas el 2059?
Medir la timidez al contestar.
Dejar bien colgado el aparato,
Escucharlo gritar por la casa.
Llegar justo cuando dejó de sonar.

23 de abril de 2017

Orfeo aterrizando


Los poemas aterrizan.
Se desenvuelven en la voz.
Caen como como piedras en un estanque.
Suelen erizar la piel.
Provocar lágrimas.
Tocar con dedos de hielo
los rojos pezones de una dama.

Los poemas discuten con el ruido.
Se desvanecen en mesas de Mc Donald`s.
Los pudre la repetición.
Los salva el silencio.
Suele protegerlos la memoria.



22 de abril de 2017

Lazo fraternal


Foto de J. Carvajal



Nuestro resplandor  está en el lazo.
Allí nos sostiene la tribu.
Retornan  antiguos maestros.
Hay  amor de humanidad.
Germina la rosa.
Trasciende el verbo entre los huesos.

Nunca lo abandonamos del todo.
Quedamos allí en la emoción
Sintiendo la hermandad.
Sueños  abrazados.
Unión de eternidades.
Rescate desde el fuego.
Sencilla cadencia de estrellas.

21 de abril de 2017

Libro de genios

En mi libro de genios: Violeta.
Benditas décimas y cartas.
Aguanten ministros y santos.
Triunfará la tierra.
Volverá el oro a su sol.

Guitarra en Estadio Nacional.
Septiembre.  1938
Ella alza el futuro.
Amanece primero en su centro.
Despierta el hombre en su ciencia.



20 de abril de 2017

Fundación Placeres







La actitud es hacer la vida.
Ejercitar abrazos.
Respirar aromas.
Dejar libre al invierno.
Sentir un beso o un latido de violín.

Aquí germinan alegrías.
Crecen banquetes y  conciertos.
Viene y va  la voz del otro.
Reparamos el otoño.
Disfrutamos  utopías.
Somos ronda humana que conversa.

Bailan aquí nuestros cuerpos.
Viajamos  al interior de la aurora.
Apoyamos lo justo,
Desnudamos las horas.
Barremos el muro de la pena.

19 de abril de 2017

Anita




Anita golpea las  rocas de Recreo.

Lo hace en primevera

y en algunos viernes de otoño.

Fluye siempre sobre Los Andes.

Brinca en condados de Inglaterrra.

Jamás renuncia a su Algarrobo.


Viene de su madre sombra

y de su madre sol.

Anuncia  temblores al mundo.

Viste su Huipil  en Toronto.

Huele a manzanas y cafè.

 

Pronto vendrà a desayunat pan con palta. 

Hermana de nuevas ceremonias.

Modos de borrar el horizonte.

Milagros de alta osadìa.

Mujer lanzada hacia su abismo.

18 de abril de 2017

José

Escribiste nuestra luz en ficha clínica.
Amable colega de Empédocles.
Dante en Van Buren.
Insigne viajero entre almas.

Buen trabajo habitante de Placeres.
Ahora enseñas en medianoche.
Construyes con el tres.
Tejes lazos de humanidad.
Dejas tu rastro en la noche.




17 de abril de 2017

Muerte de abogados

Hay abogados diluyéndose en la tierra.
Sus mentes de rayo ahora cobijan gusanos.
No explican ya las reglas.
No se inclinan ante jueces.
No reciben ya al sol.

Hay abogados diluyéndose en la tierra.
En su hora fueron hombres.
Seres caminando en las palabras.
Ahora infinitos pozos de silencio.

16 de abril de 2017

El Hijo del Hombre


Hijo del Hombre, René Magrite



No convirtió el agua en vino.
Ni levantó a Lázaro.
Ni detuvo la tormenta con su mirada.

Pero el Hijo del Hombre:
Se negó a golpear a la adúltera.
Entregó su pan al hambriento.
Llamó hermano al  semejante.
Perdonó las ofensas.
Condujo su espíritu hasta el padre.



15 de abril de 2017

Legados


Ofrezco el domingo al Raulí.
Dejo  marzo a los zapallos.
A Prometeo  mis zapatos rojos.
A los niños de Placilla mi piano.

Dejo mi poncho al  invierno.
Mi Buda al silencio.
Los boldos de mi patio a Isidora.
Los cuernos de mi espíritu a la Luna.

Dejo a los  delfines mi risa.
Los secretos desentrañados.
Mi colección de abrazos.
La línea azul que nos une.

14 de abril de 2017

Contrariedades

Sufrí hoy contrariedades.
Un gorila me habló al oído.
Tuve quejas de la aurora.
Una hoja simple rompió mi otoño.

No son piedras sobre mi cabeza.
Sino viento en contra.
Zepellines con pequeños Trump a bordo,
Desayuno con tizana de ortigas.

13 de abril de 2017

Debo mi vida.

Le debo mi vida al sol.
Reconozco en la tierra mi nombre.
Llamo viaje a un poema.
Nombro hermano al sendero.
Guardo mi espíritu en la luna.




12 de abril de 2017

Cielo interior



Voy  espiando  mis sueños.
Ligero de ciencia.
Extraviado en mi propio laberinto.
Ser que viaja cayendo.
Vuelo en un cielo interior.

11 de abril de 2017

Comiendo ajo

La guerra está comiendo ajo.
Besa en la boca a su auriga.
Elige  ciudades y vientos.
Devora hombres.
Ahorca el tiempo.
Borra los ojos del cielo.




10 de abril de 2017

Cumpleaños de Guillermo

Ocurre que hay música en nuestros aprendices.
Cantan la memoria de este pueblo.
Fuego de Brasil.
Azares de Cuba.
Antiguas voces de Shakespeare.

Estamos en noche de Recreo.
23 años de Guillermo.
Cohiba sabe a noche en La Habana.
Extraño vodka de chocolate.
Peligro, abogados a mi izquierda.

23.15 y comienzan Los Prisioneros.
Hablan de otros inviernos.
Hora en que nacimos desde la piedra.
Mitras paridos por la esperanza.
Chile después de sus miedos.

Incendiar la primavera

He descifrado el viento.
Volutas del invierno.
Escritos de sombras.
Primavera incendiada.
Ventanas al día de cenizas.

9 de abril de 2017

Domingo de Ramos.


Comité Central: feliz domingo de ramos!!!
Era hora de  remecer la higuera.
Arriesgar lo pequeño y lo cómodo.
Meter ambos pies en el futuro.
Escuchar el temblor de multitudes.

Nombre perdido

Mi nombre está perdido.
Figura en la lanza del soldado.
Tumbas abandonadas.
La hora en que lloran los duraznos.

8 de abril de 2017

Sobreviviente


Mi hijo retorna de la guerra.
Cojea y trae cicatrices.
Tiene el hambre del mundo.
La muerte ha borrado su sonrisa.
Hay bombas castigando su alegría.

7 de abril de 2017

Presencia de Jo



He visto a Jo sentado en su columna.
Sur, entre  Orador  y   Segundo Vigilante.
Lo vi saludar a sus amigos y llorar.
Recibir con abrazos a su nieto.
Honrar con su ser las joyas del templo.

Vi alegría en sus hermanos.
La forma en que lo rodearon.
Emoción en cada viaje.
Sello de su espíritu en nuestro lazo.

Esteban se encontraba impactado.
Obró  en su esencia el ritual.
La multitud del templo.
Aquellos horribles golpes  de espadas
Cientos de imágenes en sus ojos vendados.

Y de pronto el fuego.
Aquel espléndido que no quema.
Ese que anima nuestra conciencia
tornándonos hermanos del adversario
canciones de luz sobre la tierra.




........


El padre de Esteban observa desde el Este.
Disfruta a raudales su silencio.
Siente  las manos pequeñas de su hijo.
Recuerda sus juegos.
Los notables laberintos de su vida.


6 de abril de 2017

Luces de Pandora

Pandora, de William-Adolphe Bouguereau ·

Dedicado a mi amiga Cony Manríquez Muñoz
y a todos los magos que apoyan a los niños
rescatando el valor de sus dones.


Aquí llegan heridos  los marineros
Y a salvo del embate de las olas.
Recuerdan que no son cáscaras de nueces.
Sino seres de luz.
Gigantes  saliendo de un árbol.
Héroes de la tierra.
Oleaje que cruza el laberinto.
Benditas estrellas de miel.

Aquí llegan nuevas maestras de la tribu.
Invadidas por emociones.
Asediadas por el lenguaje.
Mundos con destellos de sus padres.
Líderes o  víctimas de redes.
Seres robados a un abrazo.
Abejas con máscaras  de furia.
Magas  probando  sus poderes.
Lágrimas que pronto son risa.
Actrices jugando a mentir.
Actrices gobernando sin fusil.

Los espíritus  del  lugar han formado un silencio.
Y en el teatro del mundo:
Al capitán le devuelven su espada.
Eleva el aplauso al artista.
Surgen  caminos en selvas  de  verbos.
Crece el impulso desde la rabia.
Fluye  paz en el círculo.
Y en algunos días de triunfo:
retornan  las  flores al jardín.


5 de abril de 2017

Triunfos de Alicia


Alicia ha rescatado al otoño.
Lo  torna risa en su risa.
Lo muerde en un racimo de uva.
Abraza sus árboles cansados.
Tiene pacto con la lluvia.
Contiene una promesa de sol.

4 de abril de 2017

Errores


Escribo errores con mis manos.
Surgen en días cansados.
Emociones contrariadas.
Guerra entre intereses y auroras.

3 de abril de 2017

Justo antes de dormir


Pronto leeré al interior de mis sueños.
Seré libro y texto
Caída hacia mi centro.
Profundo caminar sobre el fuego.

¿Habrá gracia en mi viaje?
O saldrá de su  gruta el Minotauro
El viento iracundo.
Agua oscura de mi alma.

2 de abril de 2017

Chantu - mai



En  talleres de Julio
Juan Manuel pidió a Isidora
que dijera gracias en distintos idiomas.
.
La niña entusiasmada
cumplió  en el lenguaje de Voltaire
en voces de  Goethe
y formales expresiones del Japón.
.
Pero el noble artesano
lejos de rendirse ante la bella  políglota
le reprochó una gran ausencia
aquella voz que traen los esteros
el decir de los bosques
la palabra que brotó de nuestros muertos.

Entonces
escribió  chantu-mai sobre la mesa
y el viento  de Recreo sonrió
abandonó su sombrero
y avanzó descalzo por la tierra.

1 de abril de 2017

Clavos



Cristo Crucificadi, Velásquez, Wikipedia


San Juan habla de los clavos
Aquellos que hirieron sus manos
Traspasándolas
Uniendo carne y árbol

Se formó así nuestra T
y el Hijo del Hombre
saltó al tiempo
fue puerta y puente
dolor hecho luz
voz llamando a la vida.

31 de marzo de 2017

49


A mi cumpleaños llegó el Señor Buda desde Japón.
Gabriela y Violeta.
Luna y Sol de México.
Manuel, Matilde y Dominga.
Mi ahijada Tierra.
Alicia,  que me inventó en su azul.

Llegó la Fantasma que me cuida.
Blanca, la niña que vuela.
Delfines de distintos océanos.
Pamela que alegra mis días.
Isidora y su árbol que me abraza.
Don Baltasar con su alma de sol.

Andaba el mar  compartiendo sus sueños.
Pía  con su  rosa de cielo.
Teresa y Marisol.
Chris deslumbrante.
Mi noble compañera de banco.
Cony joven como el mundo.

Estuvieron mis maestras:
Amla y Marcia.
Myriam y su espíritu gigante.
Un abejorro de Recreo.
Vicente alegre.
Zaira y Sandra, mis primas.
Esteban enamorado.
Jueces y testigos.
Mi padre y su obra de luz.


30 de marzo de 2017

Manos de cocinero


Mis manos responden a olores.
Hablan de tomillo y morrones.
Distintas carnes.
Higos que arrastra el destino.
Cebolla lila del Perú.

En mi corazón: papas a la huancaína.
Delicias de Zaira.
Aceitunas nobles.
Vapores de vino.
Brazos sabrosos de un pulpo.



29 de marzo de 2017

Lápiz Amarillo



 Dejo  a la tierra mi trabajo.

A mi hija  senderos  que abro.

A la unidad de mi  pueblo:

aquella bandera que alzo.



A ti  Carlos,

entrego  este lápiz de luz,

firma con él  tus actos,

enseña con él tu alma,

rescata tu luz desde el centro.



Recibe también este poema de marzo.

Su extraña raíz en el cielo.

Nudos que usé en sus palabras.

Su ser hecho de tiempo.

Mil mentes en sus trazos.

Ochenta palabras que caen.

28 de marzo de 2017

Conciencia


Aquí va el fuego.
Avanza dormido en mis manos.
Lo cargo alegre en mi centro.
Siempre despierto.
Es tiempo brotando en mis sueños.

27 de marzo de 2017

Plazos

La muerte de Sócrates, Louis Jacques David

Entre Sócrates y Hepatía hay ochocientos años.
Cuarenta semanas  van entre orgasmo y  parto.
Cien segundos demora  una ducha.
Tres mil años lleva escrita la palabra.

 ¿Cuánto duraba el  recreo largo?
¿Acaso un siglo en Macondo?
Diez  segundos en la lona.
Medio dìa  de trabajo.
El tiempo de un rezo.
Dos horas de Maratón.

26 de marzo de 2017

Jaroset de dátiles e higos


Myriam prepara  Jaroset.
En su paraíso ha cortado  higos.
Vierte dátiles y vino  de asombro.
Almendras que mordió su boca.
Uvas  bebidas de miel.
Canela robada al aire.
Manzanas mordidas por Dios.

Atrás, ladrillos de Egipto.
Aguas abriendo camino.
Recuerdos de hogares perdidos.
El viejo invierno del norte.
Viaje entre guerras y paz.

25 de marzo de 2017

Fusilamiento

Pelotón de fusilamiento, Santiago de Chile, 1955.
Firing squad, Santiago de Chile, 1955.
Marcelo Montecino Collection.
Foto de Marcelo Montecino

Alambre amarrando las manos.
Venda sobre ojos cansados.
El viejo corazón perdido.
Amanece en sombras de septiembre.
Último rayo en la mente.
Balas cerrando la vida.

24 de marzo de 2017

49 años en una semana


El otoño no  me quiere en su casa.
Se resiste a despoblar  mi risa.
Separarme de la aurora.
Tornarme nostalgia y gruñido.

Pero tengo resistencia a las arrugas.
Ausencia de aventuras.
Tristeza en  crepúsculos.
Recuerdos al atardecer.

23 de marzo de 2017

Frascos de lluvia.

En mi casa tengo frascos de lluvia.
Agua rompiendo desiertos.
Aguacero en funeral.
Gotas en rostros pecosos.
Granizo en sendas de Olmué.

22 de marzo de 2017

Luz esencial




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Sagrada Familia, Barcelona


La luz esencial nos precede.
Es anterior al templo.
Supera los rayos celestes.
Tiene la raíz del  tiempo.

Amor de humanidad
Sabiduría despierta.
Lenguaje de cielos.
Espíritu que excede este cuerpo.

Aquella palabra no se apaga.
En silencio aparece.
Prometeo la rescata.
Su rayo cruza la esperanza.

21 de marzo de 2017

Sergio y el bardo en Chiloé




Sergio Nemesio me dejó sus arándanos.
Signo de su olvido en Pudeto.
Bendita tierra chilota.
Rastro de Miranda y el Imbunche.
Maestros rurales.
Brujos viajando a Recreo.
Hombres abriendo sus tumbas.
Licor de oro y manzanas.
Libro lanzado hacia el mar.



20 de marzo de 2017

Ofiuco






Soy gesto de estrellas.
Vivo lo que dura  mi abrazo.
Poema que arde en el viento.
Raíces del tiempo en mi esfera.

Avanzo y  voy quedando en el camino.
Vano andar en la arena.
Palabra que cruza las mentes.
Mi risa latiendo en el mundo.
Pensando florece la vida.

Soy ciencia que sana.
Ser sirviendo a otros seres.
Benigno amigo de auroras.
Ente que lee la sangre.
Mente mordiendo los higos..


Poema dedicado a las personas del signo de Ofiuco y  a los médicos que siguen la ruta de Asclepio.

Este "nuevo signo zodiacal" une a las personas nacidas entre el 30 de noviembre y el 17 de diciembre.



Carmen Puerto Varela explica en El País, el surgimiento de este nuevo siglo y la reordenación de los otros doce.









19 de marzo de 2017

Ercilla


Ercilla dejó su clavo en la tierra
flecha atravesando a Leftaro
calle en Recreo
comuna en armas
rotundo triunfo de Isidora.

18 de marzo de 2017

Llave verde


En esta torre  existe la llave verde.
Trabajadores la guardan.
Grita su valor junto a fichas.
Pulula en hogares pequeños.
Abre puerta de màquinas.
Lugar de agua y calor.

Aquel metal se esconde.
Pasa  de repisa a bolsillo.
Queda guardada en zapatos.
Desacansa en grandes  carteras.
Viaja en canastos de ropa.
Manos que limpian el mundo.

Llave verde en esta poblaciòn.
Frontera interior del cemento.
Clave de trabajajos internos.
Objeto perdido y en bùsqueda.
Tesoro en hogares pequeños.
Arma  que ayuda al destino.


17 de marzo de 2017

Banalidad del mal


Papá qué es la banalidad del mal?
Es  la  cómoda sujeción  a la crueldad.
Cumplir órdenes atroces.
Actitud pasiva ante el desastre ajeno.

Ese mal nos asedia.
Pesa como muerte en nuestros bolsillos.
Tiene olor a hogar y pan tibio.
Separa al ser humano de  su tribu.
Empuja nuestro espíritu a la tumba.


-Esta semana hemos aprovechado la trayectoria al colegio para conversar sobre Hannah Arendt-

16 de marzo de 2017

Servicio Nacional de Menores





Hoy he negado la paz.
La dejé morir en carpetas de niños.
Futuro sin  luz.
Siglo sin risas.
Sendero vacío del espíritu.

Había en mi jardín un lugar para la rosa.
y lo dejé partir.
Allí quedan  inviernos y cementos.
Tumbas de niños olvidados.
Montaña del Yo.
Cielo en que brilla el vacío.

Hoy he negado la paz.
No habrá sopa en mi mesa tan limpia.
Vencerá el dolor a la  risa.
Me atraparán dinares.
No brotará el amor.








15 de marzo de 2017

La Joven Italia en Caleta Abarca

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Para quienes fuimos niños en Valparaíso.
"La Joven Italia" nombra una tienda en nuestro centro
y no  alza  rebelde  la  idea de Patria
Resurgimiento.
Civiles en armas.
Esperanza de pueblo cautivo.
Unidad en la diferencia.
Ejército secreto y libertador.

Pero el nombre no es casual.
Allí  benditos emigrantes
bordaron  altiva libertad hecha bandera
derramaron en ella sus lágrimas
y la cedieron  al  héroe de oprimidos
virtuosa espada de libertades
venerable hermano Giuseppe Garibaldi.

El guerrero prometió alzar sus colores
en cada batalla
llevarla en la marcha de su pueblo
liberar  Roma y  Nápoles con ella
hacerla triunfo  y  audacia
honrarla en templos de humanidad
distinguir con sus trazos
una República Laica.

En Caleta Abarca fue el rito.
Otoño de 1853.
Allí recibió el paño sagrado.
Vientos y océanos formaban el cuadro.
Hubo clamor  de Independencia.
Eternidad  de Italia.
Estrella de Arauco al atardecer.



Este texto conversa con  Emilio Toro Canessa, Profesor de Historia y Geografía, para el Archivo Histórico Patrimonial, I. Municipalidad de Viña del Mar, en los siguientes textos publicados por la Revista Tell en su  edición de Septiembre de 2012 y en su edición  de Octubre de 2012.


Al investigar sobre Giuseppe Garibaldi en el continente americano, siempre encontramos referencias de él en Estados Unidos, Brasil, Uruguay, Argentina y Perú, pero casi nada sobre su estadía en Chile, específicamente en Caleta Abarca en Viña del Mar y en Valparaíso. Por ello, esta investigación, pretende ser un pequeño aporte a la historia local y patrimonial de la ciudad, rendir un homenaje a hombres y mujeres que contribuyeron desde la urbe y fueron un símbolo patriótico importante frente al proceso de unificación italiana.

Durante cortos períodos desde 1851 a un tiempo más prolongado, como el “26 de Marzo al 10 de Abril de 1853”, el héroe de dos mundos llega a la ciudad, atracando su bergantín “Carmen”, cercano a la playa de Caleta Abarca en Viña del Mar. Años en los cuales además, se encontraba en proceso de construcción la línea férrea Valparaíso – Viña del Mar, a su llegada a pies del Cerro Castillo (donde hoy se encuentra un monolito de piedra en conmemoración de los cien años de tan ilustre visita) lo esperaba la colectividad italiana residente en Valparaíso. Pietro Sepp que en 1857, sería director fundador de la 6° Compañía de Bomberos Cristoforo Colombo lo recibe diciendo, “General Garibaldi, héroe máximo de nuestro resurgimiento, esperanza de todos los italianos en el mundo… y de los residentes en estas hospitalarias tierras chilenas, lo saludamos con devoción”. Terminado los discursos, los festejos recién comenzaban, es por ello que los italianos de la ciudad invitaron a Garibaldi “a una Hacienda de Viña del Mar, para un encuentro patriótico”. Para aquel entonces, Viña del Mar era una sola hacienda de la provincia de Valparaíso, a cargo de la Sra. Dolores Pérez de Álvarez, con lo cual no es extraño suponer que ella también fuera parte de los recibimientos o estos hubiesen sido realizados en la casa de su hacienda, cercana a lo que hoy es el Palacio Rioja.

Terminados los festejos, se trasladarían a la Ciudad de Valparaíso, alojándose Garibaldi, en la casa de un connacional en los altos del Almacén La joven Italia, lo que hoy es Tricot.  Esta visita generaba “un sentido de pertenencia a Italia”, sentimiento que perduraría en el tiempo y sería parte esencial en el proceso de la unificación italiana.

En el momento previo al zarpe de la nave Carmen en las costas de Caleta Abarca en Viña del Mar, la colectividad italiana residente se encontraba presente para realizar el último adiós al general Garibaldi y a nombre de Pietro Sepp, uno de sus connacionales más representativos, se hizo entrega de un presente.
      
Se trataba de una hermosa bandera de seda, bordada con hilos de oro y plata, la cual por una parte del paño, “en sus finísimos tres colores, con emblemas de plata y oro que representaban, cadenas… y cañones destruidos, se erguía una Italia en forma de hermosa mujer triunfante llevando una corona torreada, con las palabras independencia, unidad y libertad”, a Giuseppe Garibaldi, “Los italianos residentes en Valparaíso, 1853”. Para él, esto fue tan importante, inesperado y conmovedor, que responde: “En esta playa chilena, de frente a este mar infinito les juro que siempre flameará a mi lado, en primera línea y en todos los combates que me esperan por la libertad de Italia eterna”. A las semanas después de su partida, aparecía publicado en El Mercurio de Valparaíso, “señores, habiendo tenido tantas pruebas de nobleza ofrecida, me es grato, querer ofrecer disculpas de mi parte, y hacerme intérprete del amor y gratitud que debo a ustedes por su afecto y acogida, saludos G. Garibaldi”.

Estos serían sus últimos años en América, ya que se encontraba pronto al retorno para luchar por la causa de unificación, con esto querían hacer sentir a su amigo el apoyo, “el dolor, angustia…, la vergüenza y el daño de no tener un nombre patrio. Pero jamás pensaron la suerte que estaba echada a su bandera cuando flameara”. La bandera italiana de Valparaíso fue “el sagrado estandarte de la legión de los Mil”, la que en manos de Simone Schiaffino uno de sus miembros y parte de la embarcación, que zarpó en 1860 desde el puerto de Quarto en Génova, rumbo a Sicilia. El 15 de mayo de 1860, en la batalla de Calatafimi, “apretaba a su pecho sangriento, el regalo más preciado y amado por Garibaldi, el tricolor, hermosamente cosido y adornado por los emigrantes italianos de Valparaíso”. Lograda la unificación Italiana, la Sociedad de Beneficencia Italiana en Valparaíso en 1871, lo nombra miembro fundador y presidente. A lo cual responde, “Mis queridos amigos, acepto con gratitud el precioso título de ser vuestro presidente honorario, lo recibo con afecto de gentil acogida dada por mis queridos conciudadanos de Valparaíso. Suyo Giuseppe Garibaldi”. La bandera, regalada en Caleta Abarca, pasaba a ser el símbolo más preciado de la unificación, “un estandarte de libertad, conquistado y ganado por un pueblo que se reconoce”, unida a éste, todo gracias a las colectividades italianas de Viña del Mar y Valparaíso, que hicieron entrega de él, en la esperanza y sueño de lograr una Italia unida.

“La colectividad italiana residente se encontraba presente para realizar el último adiós al general Garibaldi… y se hizo entrega de un presente. Se trataba de una hermosa bandera de seda, bordada con hilos de oro y plata”.

 DESTACADO:
“Esta investigación, pretende ser un pequeño aporte a la historia local y patrimonial de la ciudad, rendir un homenaje a hombres y mujeres que contribuyeron desde la urbe y fueron un símbolo patriótico importante frente al proceso de unificación italiana”.

Maino, Valeria, “I Marinai italiani in Cile a meta del secolo XIX”. En Favero, Luigi, Et Al; Il Contributo Italiano allo sviluppo del Cile, Edizioni della Fondazione Giovanni Agnelli, Torino, 1993.
 El Mercurio de Valparaíso, Movimiento Marítimo, sábado 26 de marzo de 1853, El bergantín Carmen, de origen Peruano pide permiso al puerto de Valparaíso, para permanecer 24 días señala que la tripulación está compuesta por el comandante y tres personas.
Presenza, Periódico Quincenal de la colectividad italiana en Chile, Pág., 8, agosto 2011.
Baggio, Luciano; Massone, Paolo; Presencia italiana en Chile. Ediciones Presenza. Santiago, 1992.
Larraín, Carlos; Viña del Mar, p. 17, Sinopsis de los propietarios de las dos haciendas de Viña del Mar. Editorial Nacimiento, Santiago 1946.
Giuliani Balestrino, Maria Clotilde; L´Italia Fuori dall´Italia, Gli Italiani in Cile, p.91. Bozzi Editore, Génova 2000.

  Nota: Las traducciones del italiano al Castellano, han sido realizadas por el autor.


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14 de marzo de 2017

Quintillizos

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Aquí horas y epopeyas.
Reyertas  entre óvulos.
Placenta repleta.
Dad y recibid movimientos.
Diez ojos en la sombra.
Multitud interior,
Sol dividido en cinco seres.



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13 de marzo de 2017

Entre rayas de una corbata





Estoy entre  rayas de una corbata.
Resido en la Luna de un electrón.
Nunca dejo de girar.
Escapo al recuerdo de otros.
Múltiples olfatos.
Aguda mirada de un niño.

Pero algo pasa  en mis labios.
Quizá de tanto besar han crecido ciudades.
Rondas de seres gritones.
Soles rojos y azules.
Líneas férreas.
Niños buscando mi rostro.


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12 de marzo de 2017

Isidora canta

Isidora canta.
Une su luz a las notas.
Comprende  silencios.
Aterriza en  el viento.
Roba  al invirtno su s sueños.


,




11 de marzo de 2017

Guardatemplo en Valparaiso



Mi hermano observa la ciudad.
Allí  lo nombra la tarde.
Recibe poder de la Luna.
Vientos del verano.
Brava historia de sueños.

Busca en su interior el sol.
Así se torna cósmico.
Benigno cometa.
Amigo  de verdades.
Sereno guardián de la luz.

En él está el templo.
La ciudad del hombre.
Libertad de tantos.
Fuego de siglos.
Bella noticia de la aurora.


10 de marzo de 2017

Volver a clases

En la mañana volver a clases.
Hablar de Hamlet con estudiantes.
Caminata recta por ciudades.
Cottard y Platón enfrentados.
Lihn casi en la tumba.
Modos de trabajar  en el arte.

9 de marzo de 2017

Mahfúd Massís

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Mahfud y su esposa Lukó de Rokhaa

Mahfúd Massís no cabe en su sombrero.
No cabe en Belén ni en Recoleta.
Hay fuego en sus libros de combate.
Exilio en su nombre.
Raíces del mundo en su sombra.

Fue gigante nacido en su poema.
Ángel profundo.
Estrella atea.
Ser de tantos  castigos.
Notable  profeta del viento.




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8 de marzo de 2017

Rousseau y Hume juegan ajedrez



Rousseau y  Hume  juegan ajedrez.

El soñador asedia al pragmático.

Nostalgia y humor disputan.

Emoción enfrenta a la duda.
 
 

Sultán duerme junto al fuego.

Eloísa muerde su granada.

Emilio hurga en sí mismo.

Los niños han muerto  abandonados.
 
 
 
Hume acompañó Rousseau  exiliado en Inglaterra. Jugaban ajedrez.
Existían sospechas recíprocas. El genio de Ginebra abandonó a sus
hijos en un hospicio.
 
se conservar anotadas sus partidas de ajedrez.

Mujer






Eternidades

Primero fue cielo y tierra.
De agua y raíz  surgió  la mujer.
Hay olas en su nombre
y océano  infinito en su centro.

En ella regresamos y nacemos.
En ella nos bendice el sol.
Extiende su  flecha la noche.
Recibe su copa el instinto.

Allí brotó nuestro espíritu.
Abuela y madre bordaron.
Tía de cuentos.
Serena maestra entre niños.

En ella, la Luna encarna.
Viaja paz en el río.
Poderosa tempestad.
Intuición  en  el pulso.
Maga guiando  los hilos.


Violación

Corre animal tras su presa,
ebrio de ansias primarias,
alza puñales de fuego,
inmundo en su risa,
vasallo de la carne,
hipócrata iracundo,
humano definitivamente humano.

Ella busca salvarse.
Negrura de bosque,
fulgor de  casas,
refugio entre árboles,
grieta sorpresiva,
anhelado oleaje de aguas.

La carrera es a pie descalzo,
batalla entre ramajes,
chivateos malignos,
profuso llanto,
espinas punzando  las piernas,
continua presencia del barro.

De pronto,
largo salto de la bestia,
golpe en  vientre y  la boca
ropas rajadas a golpes,
mujer inconsciente,
derramada alegría en la hierba,
prohibido el futuro,
quebrada la luz de su calma.


Trabajo

Ella carga el hogar en su cuerpo.
Lleva paraíso  en sus senos.
Enseña. Cocina. Calcula.
Siembra. Cosecha. Combate.
Alimenta fuego de siempre.
Pisa uvas.
Teje un libro de sueños.
Agrega esperanza a este viaje.

Serena: carga el tiempo en sus brazos.
Faena en  fábricas y  casas.
Arrastra cadenas de esclava.
Barcos hundidos en su cuerpo.
Menos sueldo por igual trabajo.
Menos sueldo y menos descanso.

Ella marcha y hay que incendiarla.
Excluirla del voto.
Encerrarla en celda del género.
Hacerla  objeto en la industria.
Bombardearla en la guerra.
Negar su derecho al deseo.
Negar su historia y su alma.



Mujer lesbiana y mujer transexual.


Avanzan hermanas radiantes.
Colores profundos del cielo.
Bravas en su resiliencia.
Libertarias compañeras.
Maestras que  aceptan  su luz.

Avanza su ronda  tan digna.
Perfume de su temple.
Belleza de su aurora.
Franca amplitud de su cielo.

Avanza en ellas la brisa.
Abraza el sueño al deseo.
Besa el cielo a la tierra.
Canta el sol en sus danzas.




Escribieron conmigo y me enseñaron el camino:



Marcela  Navarrete, Ana María Guzmán, Lorena Misle,  Johanna Iturra, Gustavo Gómez, Pamela Verdugo,  Igal Vega-García,  Myriam Parra Rafael Rojas, Eduardo Olivaes Cifuentes,  Ariadna Peña Álvarez,  Bella Clara Ventura,  Elizabeth Godoy Monárdez, María Eugenia Díaz Ruiz., Fabián Murciano Gómez, Ema Bravo Ríos, Marianela Puebla,  Nora Torres Ramos, Rita Emperatriz Díaz Torres,  Karin Fick Quiñones, Viviana Véliz,  Rodrigo Antonio Sanhueza, Dora Ernestina Miranda Peña, Carolyn Andrea Bernal Suazo,  Marianela Pineda Sotomayor,  Yolanda Allemandi,  Isabel Godoy, María Angélica Barrientos, Marcela Marambio Kóck; Jorge Calderón Ramírez, Paulina Pereira Garrido; Muriel Lorca Puls, Pamela Alicia Canessa Quiroz,  Bélgica Morales Lupayante, Pía Gómez,  Marisol Elisa Utreras Guerra,   Marisol Zúñiga Soto, Marcela Medina Mafi, Mariam del Toro, Francisco Núñez Lozano, Magnífica Rina, Carla Jofré Vidal, misteriosa Isabel, Paulina Ríos Ramírez, Carolina Reyes  y  Pamela Ocampo Azócar.


Para escribir este texto, pasé por el mundo requiriendo una frase, una palabra o un silencio para construir un poema con ocasión del día internacional de la mujer.






La fotografía  de mujeres obreras proviene de este sitio.


7 de marzo de 2017

Casa del año

Tengo amistad con el tiempo.
Soy ruta del aire.
Secreto de otoño.
Libro escrito en el barro.

Soy  rito de Luna.
Viaje de un niño.
Duelo entre sombras.
Casa vacía del año






6 de marzo de 2017

5 de marzo de 2017

Llueve de noche

Llueve de noche.
El cielo no tiene esperanza.
Rayos quiebran su nombre.
Su cuerpo está desnudo de estrellas.
Chocan la tierra y el agua.


4 de marzo de 2017

Andar Madrid al revés



No  pude salir de mí mismo.
Despertar de este silencio.
Caer del número nueve.
Dejar mi nombre a la lluvia.
Andar Madrid al revés.

Pero sobreviví al invierno.
Otoño que pide limosna..
Biblia de hombres.
Balas cruzando esta tierra.
El lunes creciendo en la piel.

3 de marzo de 2017

Carmen Gloria Quintana



Comienzo a pensar el poema del 8 de marzo.
Y allí estás tú.
Respiras resiliencia.
Sentido de historia.
Noviazgo del verano con la Luna.

Pronto vendrás y seremos abrazo.
Sol de ti  niña.
Tierra de madres.
Sencilla valentía de valores.
Honrada altivez de la esperanza.

2 de marzo de 2017

Karateca

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La niña gusta del Karate.
Gobernar su cuerpo.
Observar con la espalda.
Avanzar y girar.
Ser grito en el puño.



https://youtu.be/DZlUgkTGeAQ

1 de marzo de 2017

Cueca



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Sólo gigantes bailan cueca.
Marcan el aire con pañuelos.
Seducen  y asedian.
Dejan su brazo al consuelo.

Para ella, la defensa es el ataque.
Insinúa  sin  ceder.
Protege con su paño.
Habla con  la tibieza de su rostro.






28 de febrero de 2017

Dios ha muerto.


Dios ha muerto.
La CIA lo ha matado.
Aviones sobre el once.
Purga en Ejército Rojo.
Hambre en planicies de África.
Grasa en almuerzos del mall

Murió en  bombardeo de Tokio.
Fue niño  asesinado en Auschwitz
Profesor degollado,
Pequeño príncipe hemofílico.
Fusilado en Estadio Nacional.

Allí está su cadáver.
Yace en el hedor de la historia.
Bienvenido el amor del dinero.
Acciones en posiciones sólidas.
Uranio y oro a raudales.
Bonos de facebook y gmail.

Nuestra Familia




Bodas de Oro, 24 de febrero 1967-24 de Febrero  2017.

El Origen

Estamos en 1906, a sus cinco años,  Olga Maturana Santelices,  extraña a  su padre,  el  obrero anarquista Clodomiro Maturana, quien  viajó desde Santiago a Antofagasta integrando un  pequeño grupo  revolucionario enviado para ayudar en la organización de la huelga  del Ferrocarril Antofagasta Bolivia, demandando principalmente, la extensión del horario de colación. 

El movimiento culminó con la Matanza de  Plaza Colón el 6 de Febrero de 1906, ejecutada por  la guardia armada del alto comercio y  marinería de la fragata  Blanco Encalada.

Se cuenta que Clodomiro llegaba y salía de los puertos a nado, buscando evitar los controles policiales. Ahora,  siempre que buceo o que doy brazadas en el agua, pienso en  mi entrañable bisabuelo.

La tarde del jueves 16 de agosto de  1906,  a las 19.55 horas, un niño de siete años, Gustavo Isaac  Villar Esquivel, realiza sus tareas  mientras se desencadena  el Gran Terremoto  que destruyó Valparaíso. Nunca olvidará aquella hecatombe. Nunca conocerá a su bisnieto  Germán que se salvó a nado del maremoto de 2010 en Robinson Crusoe.

Es la segunda década del  siglo  y Andrés  Bordón levanta en brazos  a  Bladimiro -su  nuevo hijo-  y  lo presenta a la diosa de la noche,   tal como lo hicieron  sus ancestros  collas,  mucho antes de ser desalojados de sus tierras en la banda oriental de Los Andes, en aquella operación militar  binacional contra civiles  que nuestros  Estados llamaron “Guerra del Desierto” y “ Pacificación de la Araucanía”

Bladimiro  conservó de su pueblo la costumbre de caminar durante horas, como si todavía viviera en aquellas  serranías, partiendo antes del amanecer,  buscando luz en una pequeña escuela, amparado por la  buena Luna de la que habló Atahualpa Yupanqui.

Alicia Garrido Aravena es una joven  morena, genuinamente cristiana, vive  en Valparaíso sobre Plaza Ecuador, mientras sus padres liquidan centenarias tierras de Limache. Su madre se llama Aurora y tiene toda la autoridad de la heredad agraria.

Alicia Garrido  es hermosa en sus silencios y delicadamente coqueta. Pronto Miguel, uno de sus muchos  hermanos,  le presenta a un  amigo oriundo de Copiapó, un joven  apuesto que estudia en la notable obra universitaria que legó a los estudiantes  humildes don Federico Santa María. Se trata de un  muchacho que acaba de cumplir su servicio militar en la aviación y al que décadas después  llamaremos “Tata Mero”. 

Se casan y viajan al norte, viven con los padres de Bladimiro,  Andrés y Luisa, de modo que sus hijas van creciendo en un mundo de primos y tíos, toda una comunidad humana de la que se alejan  paulatinamente por el andar de las locomotoras que conducía nuestro abuelo  y la muerte de sus  ancestros.

Entretanto, la niña Olga crece. Domina la razón y aborda las emociones desde una bondad conmovedora. Donde ella está todo se vuelve sereno.  En la agitada ciudad obrera de Antofagasta, es nombrada Secretaria del Tribunal del Trabajo y luego Inspectora del Trabajo,  la primera mujer chilena que cumplió esa responsabilidad.

Ante la catástrofe de la depresión mundial  de 1928,  Olga,  joven funcionaria, recibe el encargo de acompañar a los miles de cesantes que abandonan  el norte salitrero en busca de una plaza en la agroindustria del Aconcagua o  en  las  importantes obras públicas de aquellos años.

En nuestro país se cierra el ciclo del  estado oligárquico  y tras una década de inestabilidad y violencia política,  se consolidan  derechos sociales.  En la nueva generación familiar  todos  los jóvenes van a la Universidad. Se desarrolla un sistema de salud y otro  de pensiones. Se inicia el voto femenino.  Desde 1920 la educación primaria se torna universal pública y obligatoria hasta cuarto año primario. Surgen vías férreas y carreteras.  Nuestra abuelita Olga colabora desde la Dirección del Trabajo, organismo del que llega a ser Directora Provincial.

En su genio autodidacta, dedica energías a investigar y  escribir.  Sus obras sobre los derechos de la mujer obrera son todavía citadas como un valioso aporte a la  humanización de las  condiciones laborales.  Pero no le basta con ello, también se deja tiempo para ser voluntaria de la Cruz Roja  y desde comienzos de los años treinta, constructora de templos de virtud en la naciente francmasonería mixta de Chile.

Al amparo de las tres luces conoció a Gustavo, que tenía una vida de enamorado y deportista, un matrimonio anterior  y  la  elegante gallardía de su  físico,  que incluso a los 70 años  le permitía apagar el fuego de un golpe, como  si aún fuera  el brillante puntero derecho de Everton  campeón 1916 o el joven que contribuyó a crear el Club Deportivo Playa Ancha.

Inspiradoramente  feliz era aquella pareja.  Su mesa de catorce asientos  solía estar llena de gente, atraídos en su mayoría   por la presencia de Olguita, su conversación, su alegría al cantar, al jugar cartas o al tocar el piano.

Su hogar era cálido. Solían haber caquis en las repisas; multitud de ensaladas, manzana rallada, pantrucas, pescados de roca, el trabajo metódico del reloj cucú.

Poco antes de 1960,  el abuelo Gustavo perdió su patrimonio al invertir en  la Compañía Olivera del Pacífico,  que presidía el  senador, hermano de ideales   y viejo conocido de la infancia, Salvador Allende Gossens.

Ese traspié fogueó el carácter de Ramiro, hizo que la abuelita Olga vendiera su piano y retornara al mundo laboral como vendedora de libros puerta a puerta. En adelante,  el joven estudiante  trabajó por las noches atendiendo máquinas automáticas tocadoras de discos y cortando boletos en la peña de los Parra, entre otras actividades. 

Se dice que el tata Gustavo  liquidó  hasta el último bien para devolver lo invertido por quienes confiaron en él. Así era su ética espartana. Aquella honestidad  descollante.

Otra tragedia fue el ahogamiento en una piscina de la joven ahijada de Ramiro, hija de Eliana Venegas, que luego sería compañera de estudios de Alicia.

Unidos desde jóvenes.

Por fin estamos en los sesenta, tras la crisis de los misiles y el naranjazo, Chile vive un proceso revolucionario. El Che ha sido asesinado en Bolivia y es nombrado Presidente Honorario del Festival del Cine de Viña del Mar. Se desata la reforma universitaria. Hay tomas de fundos. Huelgas de profesores. Hierve la reforma agraria.

Una joven rubia, estudiante de pedagogía en francés y de deslumbrantes ojos azules es elegida  Reina de la Semana Mechona.  Tiempo  después, Ramiro, estudiante de odontología de permanente promedio siete, tendrá oportunidad de hablarle en la casa de Recreo de su comadre Eliana.

Comienzan  a pololear  y Alicia  hace un viaje por tren a  Buenos Aires junto a compañeros universitarios . Ramiro se desespera por su ausencia y parte a buscarla. Se casan pocas semanas antes de que mi padre se recibiera de odontólogo.

Por imposición de la abuelita Alicia, la boda es en la Catedral de Valparaíso el  12 de febrero de 1967. La fiesta es en el Centro Santiago, hogar de la masonería mixta porteña, ubicado en parte del sitio que ahora ocupa el Congreso de la República.

 El fotógrafo se embriaga y todo el registro de aquel día se extravía, por lo que se conservan sólo las fotos de estudio.  La ropa de Ramiro era arrendada. El menú contempló camarones de entrada y pollo con acompañamiento.

La orquesta contaba con un eximio violinsta de aquel tiempo.  En los descansos de los músicos profesionales, compañeros de estudios improvisaban con la guitarra y el piano.

En junio de 1967 fueron a un curanto de profesores en Cerro Castillo y tras  compartir con gente y  probar el vino de la tierra, concibieron  a su primer hijo, en su pequeña casa de calle Cirilo Amstrong en  cerro Miraflores. Al año siguiente, llegó Tanita, luminoso, flaquito, musical, alérgico y llorón.

El antiguo hacer de las abuelas.

Ante padres llenos de actividades, la abuelita Olga dedicó gran parte de sus afanes a cuidarme, enseñarme quehaceres de la cocina y la magia de los libros, implicarme en juegos de cartas, llevarme a disfrutar el paseo por la ciudad recibiendo infinidad de sonrisas y abrazos. Fue mi pequeño paraíso. El lugar desde el que me expulsó su muerte.

La despensa de la abuelita Olga estaba siempre bien provista.  Sabía que en nuestro país  al terremoto lo sucede el incendio, la inundación y  la revuelta social.





La abuelita Alicia hizo otro tanto con Tanita, por lo que el niño creció  en cercanía de sus tíos, en Placeres y en calle Urriola. Cerca de los cuentos de tía Cecilia. Los cariñosos regalos de tía Myrtha. Los juegos de fantasía con el Tata Mero. La seriedad karateca del tío Vladimir. El arroz con papas fritas que preparaban en ese hogar.

La  familia vive, mientras muchos desaparecen.

El  quiebre entre el tata Gustavo y Salvador Allende, cuatro veces candidato presidencial de la izquierda,  provocó que Ramiro  tomara cierta distancia de la actividad política y se centrara en su labor dental y en  su desempeño académico  que remataría con su elección como Decano  hacia el cambio de siglo. Su disciplina científica es la fisiología,  que busca desentrañar los misterios  del funcionamiento del cuerpo humano.

En 1974, Caviedes, un quinceañero muchacho colorín,  llegó a refugiarse a nuestra casa luego de ser detenido por tirar panfletos.  Muchos años después nos visitó tras su exilio en Argentina.

Después,  Ramiro atendía  prisioneros políticos y creaba en su estudio una pequeña sala de encuentros para parejas separadas forzadamente.

En 1976, meses después de la muerte de la abuelita Olga, de improviso llegó Daniela, un poema de alegría para sus padres y hermanos mayores.

En  enero de 1980, mamá  esperaba otro hijo,  el ocho de enero fue a parirlo. Los  hermanos  discutíamos si sería niño o niña y  definíamos la fiesta que sería su vida. Por la tarde llegó el papá. Sus noticias eran otras.  El niño no sobrevivió al parto.

Tras esa tragedia, nuestro hogar se llenó de pulgas y ratones. Murió también el abuelo Gustavo. Nos mudamos de Yungay a Playa Ancha en 1981.

Meses antes, Chile adoptó una nueva Constitución mediante un plebiscito fraudulento.









Veraneos

En 1971 veraneamos  en  Limachito. En 1972 estuvimos en unas cabañas  junto a personal de la Universidad de Chile en Maitencillo.

En 1972, Ramiro compró la casa de Olmué. La llamó Villa Alicia.  Entramos por la ventana mediante  un tablón. El baño era de pozo  y quedaba en una casita cerca de la quebrada. Nos bañábamos en el estero. El primer día que fui a la parcela bajé la quebrada y me perdí.  Apenas se construyó la piscina, Ramiro nos perseguía y nos lanzaba al agua.  No habría un segundo niño ahogado en su vida.

Los veraneos eran también una oportunidad para compartir con abuelos y tíos que nos cuidaban en estancias que iban desde  fines de noviembre a comienzos de marzo



Los primeros viajes familiares.

En abril 1961,   poco antes de cumplir los 17 años ,  Ramiro acompañó a sus padrinos en un viaje a  Puerto Montt. Las dificultades del vuelo y la coincidencia con el terrible accidente aéreo  en que murió  todo el equipo de Green Cross, hizo que Ramiro regresara en tren  y desechara nuevas travesías por el aire.

En 1978 comenzamos a viajar. Mamá  partió  con sus hijos mayores a Florida en el marco de un paseo organizado por la GUAY. En 1979, mientras mamá  recorría Europa en tren, papá viajó al Sur con Tanita y yo,  conduciendo un amplio vehículo blanco, dotado de tecnología anterior a la era del casete.  

Ahora, siempre que voy al sur recuerdo las vacaciones de 1979, los hoteles en que estuvimos. Balas en la Iglesia de Rancagua. El Hogar de O’Higgins en Talca. La visita a la casa de un campesino que cultivaba trigo. Un zorro en Nahuelbuta.  Frío en Rio Bueno.  Navegación a Corral por el Calle Calle.  Rosas en calles de Puerto Varas.El gran comedor del ahora demolido  Hotel Pedro de Valdivia.  La Hostería de Castro.

Hasta 1980 , Ramiro persistía en su recelo a los aviones. Afortunadamente, su amigo Pancho Corral lo curó de aquella fobia, llevándolo a volar  a muy baja altura sobre las cumbres de Olmué.

Así, Alicia y Ramiro partieron  a la ciudad de  Buenos Aires con los Saavedra  y luego  no han cesado  de  visitar  otros lugares.  Quedaba atrás la época en que mi   padre se desplazaba en barco entre Valparaíso y Antofagasta.

En 1982 fuimos todos juntos a Mendoza, cruzando entre altas paredes de hielo. Allí conocí a Peruco, sobrino del tata Mero e igual a él, pero con acento cuyano.

En 1985, Alicia y Ramiro emprendieron una viaje de varias semanas y la familia quedó  bajo la supervisión de Gastón y Roselba.

Lo que ocurrió  después está demasiado fresco como para escribirlo.



Gonzalo Villar Bordones

24 de febrero de 2017.

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