6 de noviembre de 2017

Libros a Volar


Nuestra tarde creció en Recreo.
Los niños avanzaron con sus nombres y risas.
Libros esperaban por ellos.
Minotauros y Quijotes.
Astronautas.
Palíndromos.
Esta  Luna preñada de sol.

Entonces,  las mujeres enseñaron.
Abrieron baúles y cuadernos.
Hablaron directo a  cada oído.
Fueron voz de la tierra.
Venerable tradición de abuelas.

Y los padres entusiastas  confiaron.
Cabalgaron rocinantes y volvos.
Encendieron   luz de los libros.
Aire de papel y tinta.
Lectores viajando entre siglos.

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