¿Dónde más?
¿Dónde más,
sino con nosotros, mi hermano?
Esas palabras
que portan luz
rescataron mi
ser de la gran vergüenza
y la oscura envida
Por años
estuve aprendiendo a decir Alef
primer fonema
del camino
y más bestia
que espíritu
tallé mi piedra
sin rigor, sin arte, sin perfume de alegría
Incluso robé la
sublime clave de Amós
quien pronuncia
ya Tau
letra final de
esta vía
Con sutil inteligencia
y poderoso amor
fui juzgado por
mis Maestros
que habían
ajustado cada encargo
a la etapa de
cada quien en el camino
Aquellos
hombres, mis maestros
fueron también
deseo, engaño y muerte
y
recordándolo, supieron regresarme al camino
darme aún más
luz
bañarme en la
aurora de sus abrazos
tornarme al hogar
en que somos Uno

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