Discrepo, discrepo y sigo discrepando
Han dicho que en nuestra Orden de Luz
jamás se ha iniciado una madre
una maestra
una maravillosa obrera
ni siquiera la hija de nuestro hermano
que dos veces gobernó en Occidente
Pero Gladys, Tamara
Ana María y Marcia, han demostrado otra cosa
bebieron luz en cada palabra de mil banquetes
enseñaron con su discreción
conocieron la magia del grado 33
decidieron vivir en hermandad
En cada joya de cocina entregaron arte
desplegaron fuerza al servicio del templo
son hermanas guardianas de la aurora
sacerdotisas de lo justo
benditas heroínas del silencio
notables espíritus de la República

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