No se junte con artistas
Salvo que quiera sorprenderse
Disfrutar
Aceptar desde ya el abandono
Gonzalo Villar creando nueva poesía.
No se junte con artistas
Salvo que quiera sorprenderse
Disfrutar
Aceptar desde ya el abandono
Elegí el limo del Nilo
La rémora de su continuo canto
Sus líquidos pasos sobre la arena
Su piel arrancada por el viento
Iquique fue
nombre y sal de su alma
Cézanne la
trajo a este puerto
Matisse
escribió sus silencios
Aldo
Francia puso luz en su mirada
Aquellos libros azules de Meza Barros
aprendieron
a volar sobre su cabeza
y ella ascendió
escaleras de bien
Se hizo amiga
de las naves
Defendió a
Gonzalo Rojas
Encendió su
alta luz
en el complejo
interior de las familias
Es de madrugada
y comienza su jornada
Estudia, litiga,
juzga, enseña
Cumple,
como si todo fuera sencillo
y el día
sumara cuarenta horas
una charla
en el ascensor
visita al
médico
lecciones que
iniciaron los romanos
Es de noche
y el hombre nuevo sigue engrillado en Pisagua
Hay puerta de escape en el pentagrama
Aquellas
cuarenta horas
Justo,
cuando el poema se torna acción
Para no seguir soñando con Susana
Escribiré pronto su poema
Pensaré en Iquique
1969
El teatro y la prisión de Pisagua
Mi hija se alimenta de abrazos
Por eso es linda como la lluvia
Solar a todo evento
Agua de luz vertida en mi alma
Cruzando el paraíso hemos llegado a Puerto Blest
Antes lo hizo Ernesto en su "Poderosa"
Lo mismo que Eva y Adán
Incluso Dante, tras perderse en el bosque
Conocí el olmo, el arrayán
Los poderosos coihues
El venerado alerce
Ante ellos me inclino
Lo mismo hace el viento
y el acero asesino de los hombres
La niña está mirando cordilleras
Lee los libros de la lluvia
El dominio de las aguas
Aquellos grandes poderes del sol
En un punto
hay lago a uno y otro lado del silencio
Es el poema de Angostura
Patagonia lacustre
Música al centro del Universo
La orquesta vuelve a navegar el mar negro
Descifra la olas del mediterráneo
Busca África y La India
Sigue la ruta de Sherezade
Elijo navegar el Nahuel Huapi
Asumir la srnda de los ancestros
La luna sobre el agua
Huellas de antiguos catacñismos
Álvaro pertenece al mar
Emerge de la bruma como espíritu de Zapallar
El viento empuja sus pinceles
y hermano lo llaman
aquellas grandes rocas
que sostienen el Océano
Desde el cielo
las aves observan su trabajo
imaginan la ruta de sus colores
aplauden trazos
celebran el brillo
perspectiva
espíritu inscrito en su luz
Las olas
con su trabajo eterno
siempre son el fondo de sus obras
permanente incendio de espuma
ciclos del Gran Espíritu
rapsodia que abraza al pintor
Aquí el sol
Volvió a sellar su alianza con la belleza
Y la música volvió a ser luz
Horadando las altas conciencias
Diré al sol que te espere
Y abra las flores en tu nombre
Provocando al aire celeste
El suave terremoto de la aurora
Una copa de luz en tu vientre
El bosque ha parido una mujer
El llantén
Libros de oro y luna
Palabras que canta el arroyo
Raíces y visiones del tiempo
Tesoros y duendes de Shakespeare
Creí ser de piedra
Mas soy un rayo del sol
Verbo extendido en la noche
Agua que borra el dolor
Mi hija tiene piel de abrazos
Cabellera inscrita en la noche
Ojos que alcanzan estrellad
Su poema inscrita en esta piel
Sobre mi cuerpo
Un collar de silencios
Sombra de ángelas
Miradas tuyas
La palabra y el poder del sol
Busco un caballo nocturno
Uno que me salve
Notable guerrero de Luna
Mi amigo el tiempo
dibujando el horizonte
El viento
Me parece que provengo del viento
Veo un gran arcoiris en mi alma
y hojas de nobles árboles
cayando a través de mí hacia el agua
Un durazno es la mitad del verano
Octava parte del sol
Uva con cuesco
Brisa con azúcar
Poema que antecede al huesillo
No hagas esto
No me mires con deseo
No desnudes mi risa
No te acerques tan solar a mi alma
Es de cobardes no volar
Despertar sin la caña
Renunciar al tango
Apurar el tinto sin soltar una lágrima
Este roto
Lleva un colihue por lanza
Presume de cruzar cordilleras
Apurar orgasmos
Piropear los pies
Las faldas
y el rostro pecoso de las muchachas
Quiero que pliegues y repliegues tu sombra
hasta volverla azul
hasta fundar estrellas en su fondo
un sol que ampare esta alegría
un tiempo que contenga nuestra dicha
Todo lo que existe florece en Gabriela
Olmué, Huasco. Nuestro Elqui
La higuera que perfuma esta aurora
La estrella que atesora su canción
En el link y especialmente para Temuco, mi libro "Recuerdo, nuestra luz herida".
En este link, la maravillosa enciclopedia de la música "La música que despierta nuestra luz"
Lo que ahora siento
es tu ausencia
tu último beso
la forma en que husite de mi cuerpo
Empleando un mazo de
piedra
y en la puerta
oriental del templo
cerraste el camino del
sol hacia la aurora
impediste la primavera
y empujaste la Luz
hacia su tumba
Ahora, Abairam, detestable engendro
cumpliendo órdenes
de Salomón
y guiado por el buen
Pharos
observo tu escondite en
la caverna
Duermes
y una espúrea luz deja
adivinar tus formas
Tropiezo y te
despierto
Combatimos
Mi puñal perfora tu
cabeza
y a pesar de ello
siento sangre brotar
desde mi frente
Llevo mis manos hasta
la herida
Las observo bañadas en
rojo
Las dirijo por última vez a mi pecho
El grito de nekam, aún traspasa el silencio
Entrego al Rey mi propia cabeza
Cuando hay hermana hay primavera
Solsticio azul de los silencios
Providencia del mar
Sal del tiempo
Libro que cae desde el cielo
Para Daniela en su cumpleaños
Me encantas porque sabes decir te quiero
Porque tienes poder sobre el viento
-Lágrimas en el baúl de invierno-
Cierto poder sobre mi alma
sobre la albahaca
y el domingo que precede al invierno