Los estudiantes se tomaron el 10 de octubre
Despertaron luz en el silencio
Cruzaron aurora y crepúsculo
Fueron Arte
Carmen
La rosa en que viaja el amor
Gonzalo Villar creando nueva poesía.
Despertaron luz en el silencio
Cruzaron aurora y crepúsculo
Fueron Arte
Carmen
La rosa en que viaja el amor
Lo que queda del V
Encuentro Internacional de Escritoras y
Escritores Laicos, realizado en Viña del Mar, es la alquimia entre océano y poesía
sobre una embarcación cargada de cielo y sal, la voz de la primera
escritora de la historia, Enheduanna, invocada por Zulema
Retamal, las emociones de Tomás, personaje de Roberto Rivera, escondido
y prófugo en laberintos del subte bonaerense, la voz de Damia Mendoza poderosa, alegre y profundamente Americana
Quedan la
virtudes extraordinarias en canto , danza, poesía y compromiso social, de Lourdes
Montenegro, alma brillante de Chile y maestra de slam.
Queda Nuestro lazo fraterno en Plaza Vergara, Bach fluyendo
desde su centro gracias a Rodrigo Wilhelm, la participación de estudiantes del
Liceo Bicentenario de Viña del Mar y de la Escuela La Igualdad.
Queda la medalla Letras Laicas por una vida entregada a la cultura para Eduardo Aramburu,
Ernesto Rojas, Antonio Rojas, Guillermo Bown y Juan Cameron, Nuestro candidato
al Premio Nacional de Literatura.
Queda la
danza y el teatro con Susana González, Sandra Julio y el Club de Teatro de Viña
del Mar.
Quedan
los cantantes líricos, Daniel Díaz, Carlos Martel, María José Trujillo y el afamado
tenor, José Azócar.
Queda el
poder vibracional de Julio Prischtt, la elegancia y el encanto de “Las
Gardenias”, la permanencia del canto de Crichard González y Patricio Villalobos, la voz incomparable de Antonia Cordero,
“Antokan”, el rescate del lenguaje de nuestros ancestros originarios, gracias a Raúl
Carimán y sus intérpretes en múltiples lenguas.
Queda el
verbo poético de Marisol Utreras,
Claudio Acuña, Claudia Fadda, Ángela
Neira Muñoz, Carola Jamett, Eli Guerrero, Roberto Cárdenas , Damia, Lourdes
y Eduardo Aramburú.
Quedan
los cuentos astutos de Ascención y los
poemas escritos en luz de Marcia Orell y Tevo Díaz.
Queda la
portentosa fuerza juvenil de la “Sociedad Anónima del Errante”, maestros de arte que cruzaron la alta noche
entre jazz, poesía y unión.
Queda la vistita a nuestros "Muros que miran al mar" y el recorrido por los cerros de Valparaíso, guiados por las virtudes Carlos Salazar Arriagada.
Queda Jaime Galté cruzando entre Oriente y Occidente.
Queda Elías Irazoqui, retomando la amistad entre matemáticas y poesía.
Queda la erudición casi arqueológica de Soledad Falabella, rescatando las verdades de Gabriela Mistral y hechizando con sus poderes al público.
Queda Teresa Wilms Montt montando su espejo para abrazar a sus hermanas en el combate por la liberación femenina, un trabajo de autodefensa y de respeto por la propia dignidad.
Queda la hazaña de haber cruzado dos crepúsculos y una aurora para crear un campo de conciencia en torno a la paz.
Querido hermano Carlos,
he robado unas horas al ser del pueblo para pensar. Valorar el tiempo compartido,
disfrutado, dormido.
Experimentar la gratitud
por esta vida, los amores, los bosques, la amistad que nos presentó, la
oportunidad que nos ofrece para crecer, combatir y ser justos.
Y como plus, tenemos la
esperanza, ejemplo de Galté, saludo de la madre desencarnada y el eterno
palpitar de lo nuestro.
Para mi ñaña
la no distancia
amor de Rita
alegría en Recreo
nuestro eterno lazo de luz
Para Damia
nuestro ser en peldaños sagrados
Apolo y El Peral
La noche en "Flor de Chile"
Truena su poema en quichua
Baila como niña en Pasaje Gálvez
Para ñaña, ñañita
la no distancia
su voz en el alma de Isidora
sus pies desnudos en mi Patria
salud, lucero del Andes
Eloy Alfaro en el canto de tu luz
Con motivo de la medalla Teresa Wilms, recibida por Lourdes Montenegro
Teresa Wilms
Montt se mira en el espejo
Ante ella brota su siglo
Muros fríos de Preciada
Sangre
Mirada y asombro de Montenegro
Soy Puta, Putísima
así me conocen la
lluvia y el sol
afirmó con sus ojos
nuestra hada que danza
agregando con suave
voz: “Lourdes”
para servirla a usted
soy daga en el
hedor del patriarcado
y luz en el alma
de mi pueblo
Teresa se monta también
en el espejo
y ambas recorren laberintos
de sus cielos
observan el desierto
y sus obreros
sangre de Iquique
ritos misteriosos
grandes ratas
heridas por Lourdes
auroras de Valparaíso
rutas de Balmacedas y Huidobros
cuecas, abanicos
nuestra mañana rompiendo el silencio
la veja casa en
Traslaviña
aquel Octubre
el arte como
clave de unión
un ángel llamado
Benjamín
Para Ángela Neira-Muñoz
Nací en el mismo poema que Ángela
Ella bajo el cielo del sur
Yo, un otoño de luz
Nací del mismo rayo que Ángela
Ella desde el arte profundo
Yo, desde un sueño que fui
Nací desde el mismo rito que Ángela
Ella entre genios del bosque
Yo, entre magas de luz
Estuve en el soñar del los errantes
Dibujé con ellos un poema
Honramos al sol
Sanamos con arte
Fuimos profunda alegría
Con Zulema aprendí del mar
Su playa en Arauco
Su alma en la brisa Sumeria
Arcilla que todo lo guarda
Mujeres tejiendo lo siglos
Eduardo Aramburú me ha dejado su abrazo
El libro que escribe con Damia
La palabra conciencia
Su alma en el alma de Lourdes
Volveré a pasar a tu lado
Sentiré tu perfume de aurora
Leeré tu libro de maestra
Comeré las frutas que dejas en mi mesa
Vengo a rozarte
Dejarme herir por tu mirada
Elegir tu perfume
Soñar contigo en la misma almohada
Tras morir
Seguiré soñando contigo
Llamando tus ojos
Secretos de piel
Aquella paz de la aurora en tu boca
Heredaré el tiempo
Mi refugio en el agua
El santo y seña de las sombras
Nuestro tito de besarnos junto al mar
El V Encuentro Internacional de Escritoras y Escritores Laicos contempla actividades completamente abiertas a la comunidad.
Descanso
Memorizo auroras
Recibo el aire que respiran la estrellas
Sueño al comenzar la primavera
Abrazo a Carlos Salazar Arredondo
Aprendí contigo sobre el fuego de la tierra
Verbo encendido en el poema
Ternura del lápiz
Marejada
Ábaco
Chile bajo toque de queda
Aprendí contigo sobre calle Independencia
Tu familia en el centro de un sueño
Trole con rostro de acero
Secretos de luz en el cine
Vapor de café en el patio de cemento
Aprendí contigo el vocablo coraje
Tu cuerpo herido en su sangre
Un trámite tras otro
Sombras en la industria de seguros
lo inhumano subsiste
lo inhumano se extiende
hasta golpear sin éxito
las columnas de tu fuerza
Aprendí contigo a ser valiente
Parir el destino
Elegir lo justo
Bendecir el tiempo
Alejandra, regalaste un hombre al mundo
Elevaste su estrella
Fuiste una en los ritos de otoño
Una con tantas compañeras
Las de siempre
Almas buenas hermanadas por el viento
Alejandra, soy tu amigo al otro lado del pupitre
soy un silencio que te quiere
tu aprendiz de abogado
otra alma que te cuida
otro viajante de estrellas
Ahora, con mis viejas manos de niño
vuelvo a pintar tu sonrisa
vuelvo a sentarme a tu lado
vuelvo a pensar tus senderos
Elijo salvar a mis hermanos
Entre escombros rescatar la primavera
Desafiar la tierra que tiembla
Aquella bomba escondida en cimientos
Rutas y sorpresas del fuego
Elijo amparar lo humano
aplicar ciencia
doblegar instintos
entrenar lo imposible
cruzar los muros del miedo
ser escudo de tantos
ser la acción del silencio
Ahora el trueno y la ciudad se derrumba
La ciudad cae y me levanto
La ciudad cae y nos crece el alma
Somos hermandad y conciencia
Somos la Patria que salva
Mi promesa es estar contigo
Ser una parte de tu alma
Cuidarte de cerca y de lejos
Insistir en quedarme a tu lado
Estoy y no estoy
Me parezco al silencio
La paz entre guerras
Eso que llamamos pensamiento
Le pido al mundo tu nombre de primavera
El río que somos en este sueño
El agua que cae en tu ostro
Dos o tres cosas que no revelo
Mi nombre es vaguada
Soy una hermana del sol
Nube que borra lo yermo
Trémulo viaje del agua
Lenta sonrisa del mar
Devoro almas
Las mastico
En fragmentos las disperso en el Jardín
Rezo por el milagro de la tierra
He sido un día transparente
cruzo el cristal del silencio
el temor de un espejo
el eterno resplandor de la noche
Nuestro hermano Kurt
es amigo del viento
conoce la sangre del sol
y aquellos rizos azules del mar
En su poema, pedalea bajo la lluvia
Conserva su viejo reloj
Enseña sus colleras al tiempo
Respira las miradas de su esposa
En su poema crecen alegrias
Hay rondas de nietos en su alma
Aves en su bóveda celeste
Rito de morir y renacer
Kurt eligió ser un hombre
Gobernó el azul de las tormentas
Fue sereno en el infierno
Capitán en nao de hermanos
En su poema madura el silencio
Canta el temblor de la rosa
Tarda el corazón en dormirse
Crece una pradera de acacias
Me desnudo
Camino así por calle Habana
Por el borde albo de las olas
Por el nombre azul de tu mirada
En mi cenáculo nunca es martes
Hay una estrella que cuida al otoño
Un cedro que llora
La orilla invisible del silencio
Mirad nuestra bandera
En su estrella
resplandece el poder de Leftaro
La Esmeralda hundida
bajo su manto
Los nombres de la
Patria desparecida
Santa María de
Iquique
Concón y Placilla
Lo Cañas y Paine
Mirad nuestra
bandera
En sus líneas,
ideas de 0´Higgins
Nuestra escuela
laica
Nuestros vasos de
leche
Rechazo al tirano
Geometría Sagrada
Campo de la
libertad civil
Mirad nuestra
bandera
Escuchadla
bendecir lo nuestro
Enseñar respeto
Inviolable derecho
de conciencia
Plena igualdad de
sexos
Abrazo al refugiado
Democracia
Mar y bosques
como tesoros del pueblo
La luna en el alma del desierto
Mar y bosques
como seres de este sueño
Isidora, Isidora, Isidora
Me gusta pronunciar tu nombre
Disfrutar el perfume de esas letras
Llevarlo a recorrer las estrellas
Inscribirlo en el alma del viento