Queda tiempo para que me busques de nuevo
y rescates mi estrella desde la noche
cruzando el silencio con tu boca
transmutando tu abrazo en voz
Queda tiempo para que me busques de nuevo
y rescates mi estrella desde la noche
cruzando el silencio con tu boca
transmutando tu abrazo en voz
El bombardeo impide que aún aclare
El jardín de niñas, la sinagoga
y el hogar de los mártires
ahora es ceniza bajo la estrella de Oriente
Aves de acero gobiernan el cielo
Lo mismo que dardos vomitados por el viento
y la noche no despeja
no abre un hueco al respeto
no despierta la paz.
Busco un lagar en la montaña
El signo del Lucero sobre su techo
A nuestros pies el lago
En lontananza el volcán
Yerra el tiempo al mostrar su desnudez
respirar en mi alma
saturar los silencios
roncar dormido bajo el sol
Bendito el día en que abracé a mi madre
y me llevó de la mano a mi nombre
las estrellas
y la gran luna que gobierna la noche