26 de julio de 2010

cumpleaños de mi padre





Mi padre estaba al pie de una montaña blanca,

le rodeaban sus nietos y sus hijos,

mi madre,

los rayos de un cielo de invierno,

sus amigos más cercanos,

las naranjas que maduran en el frío.


Recordé entonces una mañana extraviada,

él de 30 años,

llegando a casa de sus padres,

mi abuelita lo sienta en su regazo

y lo mima como a un pequeño niño.


Isidora que tiene la mirada

y las sonrisas de nuestra historia,

lo observa apagar los fuegos de su torta

y aplaude abrazada a Victoria,

conectando los hilos de la alegría,

los ritmos de las estaciones,

la presencia constante de la luz.


Regresamos

y el tesoro,

que ha hecho un dibujo para su abuelo,

viene durmiendo sobre mi pecho,

roncando con la fuerza de sus dos años,

extenuada de sus correrías,

inocente de tanta ternura.

2 comentarios:

MaLena Ezcurra dijo...

Me reclino emocionada.


Va abrazo.


M.

Clarice Baricco dijo...

Abrazos a tu padre.

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