12 de diciembre de 2010

Tierra




Nunca estaré lejos de mi tierra,
no dejaré mi tumba en otros sueños,
quemaré mis fotos de viaje,
mis cartas de náufrago,
mis sandalias repletas de caminos.

Porque nadie ha de salir de su frontera,
recordar el templo de su madre,
las noches robadas a otro fuego,
la genuina bandera de su alma.

Y sin embargo,
escribo para otros Gonzalos,
para Isidora que es mi mismo sueño,
mis jornadas en otro vuelo,
los seres de nuevas Alamedas
y todos los pueblos del mundo
que sólo son un verde bosque,
árbol con flores latientes,
poema naciendo desde el agua.

Un día en otro siglo,
volveré a leer este registro,
pensaré en supersticiones antiguas,
evocaré el nombre de Isidora,
su alma durmiendo en mis brazos,
el cariño de mis madres,
los trabajos del barro
sobre mi cuerpo.




Conversación con Elicura Chihuailaf.



La imagen corresponde a la Doncella del Fango- "The mud maid", obra de Sue y Pete Hill, emplazada en "los Jardines Perdidos de Heligan", en la Shakespereana Cornualles,  una de las costas mágicas de Inglaterra.

El acierto fotográfico es de Jim Richardson.

2 comentarios:

lichazul dijo...

nadie dejará la tiera
aunque cenizas se vuelva


potentes versos
y aguerridas imágenes en ellos

besitos de luz

fgiucich dijo...

Nunca es tarde volver a la madre tierra, aunque muy lejos estemos. Abrazos.

Seguir por Emilio

años y años de blog!!!!