6 de junio de 2015

Blanca Rodríguez

Caleta Abarca, Viña del Mar, 1950


Tras las guerras,
la ciudad se hizo bella y feliz.
Abundó primavera en sus jardines.
La Virreina. Mirabel.
Grandes Piscinas.
Verano en aguas azules.
Ópera en aquellos domingos.
Alegría dibujada en  el destino.

En esa Viña del Mar conocí a Tina.
La vi radiante en sus patines.
Leyendo a escondidas con linterna.
Jugando a tropezarse con Enrique.
Mirándolo bogar en la bahía.
Hermosa novia a los veinte años.
Caminando livianamente,
porque siempre lo malo se le cae.

El  destino, frío escurridizo,
se ocupó de hacerla fuerte.
Su padre buscando otro horizonte.
Su Maestra tachándola de sombra.
Enrique  marchando a otros brazos.
Chile arrebatándole a su hijo.

De aquella muerte injusta nació otra Blanca.
Una hermana  de los jóvenes
Compañera de Raquel Muñoz.
Bella Corporación de Adolescentes.
Salvando uno y cien destinos.
Persistente búsqueda de luz.

La Gran Arquitecta ha escrito sus días.
La hizo fraterna en tiempos de egoísmo.
Serena en jornadas de violencia.
Obrera en templos de Recreo.
Libre y generosa en su trabajo.
Hermana de dulce  corazón.



La fotografía  de Caleta Abarca hacia 1950 proviene de este sitio




No hay comentarios.:

Powered By Blogger

años y años de blog!!!!