Jorge
fue nombrado por la muerte
y
aquel gran silencio lo arrancó de nuestra paz
horadó
los velos del templo
trizó
el espejo de mis sueños
tornó
pálido el Jardín
Se
diluye su sonrisa
El
poder de su mirada
Los
trabajos de su arte
Su
paso gentil por la ciudad
Se
encuentra ahora en extraño equinoccio
mas
reconoce la cámara en que se encuentra
pasos
firmes de Ariel
lejana
presencia de la lluvia
llamados
que llegan desde Oriente
Recuerda
su vida junto al mar
abraza
su hogar
retorna
a su madre
recibe
viento, fuego y rocío
perdona,
agradece, bendice
existe
en el amor de las estrellas
reside
en nuestro lazo de unión

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