Todos hemos muerto en la guerra
Solo queda Trump lanzando feroces mensajes
Un pequeño anciano rubio
Perdido en la edad de piedra
Todos hemos muerto en la guerra
Solo queda Trump lanzando feroces mensajes
Un pequeño anciano rubio
Perdido en la edad de piedra
Chillán a cinco pasos de mi alma
Honestidad cuestionada
Amigos perdidos
Ausencia del derecho
Faltaron cien palabras y un abrazo
En esta gruta mi lumbre
azahares, cenizas
huella, gracia y ausencia
predominio del verbo
amplio fulgor de la luz
Afuera el sarmiento y la uva
Nuestra madre el agua
Bosque que borra senderos
Suma de vientos y lluvias
El hielo muy cerca del sol
En esta gruta mi lumbre
Esta herencia invisible
Flor que sana y sonríe
Un jardín bajo mi nombre
El río en que viaja el amor
La cerveza está fría y alegre
Local 54
Mercado de Viña
Chile con ropa de obrero
Manuel y sus historias de fútbol
Merluza en su jueves santo
Pienso en pastillas de limón
zanahorias y leche condensada
domingo en Cine Metro
luces de una feria navideña
silencios en la Plaza del Pueblo
Figura en mi alma el rocío
Cierto licor de almendras
Piedras arrancadas de un río
Cinco bordes del silencio
Manos que han cruzado mis sueños
Vi alcachofas en Limache
Eran delgadas y clariverdes
Parecían cantar desde su mesón
Sentían aún el acero que las cegó
Presentían las bocas y los hierros de su final
Sobre el mesón de la cocina
descansaban las cabezas de los hombres
Ojos verdes, negros y azules
Lenguas pardas y rojas
Cilantro sobre el último grito de la chasca
La boca mordiendo naranjas y uvas
Algunas hundidas en vino
Perdidas en antiguos fondos de greda
Morder, erradicar, urdir
Abordar sonido y luz de las palabras
Heredar un jazmín
Sembrar el sábado con palabras
Almorcé con una mujer zulú
Ella ingeniosa y azul
Marítima
Piedras rojas y verdes
Sobre su cuerpo nocturno
Estuvimos juntos en París
Había paté y vino para los dos
Un poema de alcachofas
Dos lunas sentadas en nuestra mesa
Viene la flauta mágica
a marcar su impulso
Ni razón, ni naturaleza, sino sabiduría
La Gioconda sonríe a Hamlet
María Teresa vuelve a enamorarse de Francisco
...
Notas altas y bajas
Ese espejo
El carillón
Los higos
Aquel bendito pan
Tres cinco, nueve
Regresa el candado a mi boca
Daga de venganza
Monostatos traiciona a Hiram
Alquímica boda
En el centro, nuestro Disco Solar
Más que un príncipe, el iniciado debe ser un hombre
Mi alma tiene ranuras
Ausencias, pazos, hologramas
Tiene un cuaderno con fotos
y un libro repleto de ausencias
El cielo usa herraduras
Lleva naranjas en sus manos
Se sienta a fumar y a leer el crepúsculo
Orina los días martes
Se torna infinito en las noches estrelladas
Hoy fracturé el 24 de marzo
Lo dejé en añicos
Quebrado en en mil horas
Con siete amaneceres pululando
Y tres noches estrelladas
que conectan con la raíz del tiempo
Encontré mi alma bajo la almohada
Dormía profundamente
Al despertar recitó el Corán
Luego, buscó mi olor y mi nombre
Confirmo que soy de fuego
Un rayo en los cielo
Idea que cruza el otoño
Una chispa rodeada de azul
Abro la puerta y figura la lluvia
Nelson Aguilera Asenjo
Helios y Marte
Maestros cultivando el fuego
Heidi y el sabor de las ciruelas
Tuve hambre de piel
Fui aire sobre techos del puerto
Nombre del viento
Aroma que cubre esta tregua
Vivimos un hermoso día de marzo
Me despertaron vibraciones del oleaje
y luego subimos al navío espiritual de nuestra escuela
rendimos homenaje al arte de enseñar
recorrimos pasajes secretos
saludamos profesores
nos besamos bajo un cielo celeste