Me encanta mirarte
Rescatar tu tibieza
Besar tu sol
Ser el aire que nombra tu luz
Tropezar y resurgir
Herirse las manos con el acero
Observar estrellas
Quebrar el viento
Abrigarse entre la madre y el tiempo
Ser la hija que canta
Marchar desnudo ante el cielo
Revivo el silencio
Cierta mirada de luna
Este abrazo a la araucaria
Respirar su presencia
Siete pasos hacia el sol
Nuestro
hermano Antonio, ama la verdad
Enseña a
buscarla/ defenderla /conservarla
Conoce el
lugar al que acuden los suspiros
La
dignidad de lo humano
El alto
valor del respeto
Lo he
visto sembrar el mundo con sus libros
Encender
su lámpara en el bosque
Derramar
preguntas
Sacudir
el árbol de los sueños
Caminar
por las rutas del sol
Nuestro
hermano ama los chispazos de su mente
Su
conexión con los pueblos
Arte de
ser fiel a sí mismo
Unir su
conciencia a las estrellas
Llueven mamás sobre el mar
Otras irradian como sol de primavera
Mecen y abrigan nuestra luz
Bordan descalzas en tardes de silencio
Luis Sepúlveda
Vargas
Luis Sepúlveda Vargas
Lleva a Chile en su
silencio
Poder de Eslabones
Azul de Delfines
Ritos de Abnegación
Cultura de Templanza
Progreso y su espíritu
de luz
Un día de septiembre
tomó armas para
morir
resistir lo
irresistible
caminar bajo el
cemento
asaltar la tragedia
Ya sin municiones
se replegó entre la
bruma
conoció el exilio
celdas de Venezuela
mole y abrazo de
México
Marzo de 1986
bajo halo de misterio
y adornado por el sello
de su bigote
retornó a las aulas de
Pescio
traía el mundo en su
cabeza
nexo con otra época
el lucero acompañando
a la aurora
Su rostro estuve en la
noche de mi iniciación
Agosto 14 de 1993
Aprendí con él de la FLECH
Sociología como
herramienta
Vida intensa en el
Liceo de Hombres
Hilos de acero con
Sergio Rojas
Gran libro del
pensamiento
Intensa autoridad de
su conciencia
Bendita fraternidad
entre humanos
En el aire y en la luz
Soy este ocho de mayo
La armadura del silencio
Cierta caída
Mi libertad
La sangre y el aliento de este viernes
Carlos Ibáñez del Campo
Iniciado en La Verdad, Santiago, 1912
Carlos Ibáñez del Campo
derribó la República
Oligárquica
y fundó el Estado Desarrollista
fue sedicioso
aplicó censura y
represión
inventó un Congreso de
Amigos
candidato único
recibió 98 de cada 100
votos
fue repudiado por los
pueblos
años después, volvió a
presidir La Nación
Similar a Atatürk,
Mussolini y Perón
supo ocuparse de lo
social
proclamó el Código del
Trabajo
alzó Carabineros, Contraloría
nuestra Línea Aérea
y la Inspección del Trabajo
zanjó la situación de
Arica
renunció para evitar tragedias
bautizo de fuego para Frei, Leighton
Barrenechea y Salvador
Allende
movimiento estudiantil
del año 31
Fervoroso impulsor de
obras públicas
Centró su atención en
Viña del Mar
Ordenó construir un
palacio presidencial
Piscinas de Recreo y 8
Norte
Estadio Sausalito
Casino de Juegos
Nuestro Teatro
Municipal
Invisible, suele
cabalgar entre la bruma
Juega cartas con
Guillermo Bravo Zamora
Ampara el destino de
las flores
Ríe en Subida
Alessandri
Brinca entre oriente y
occidente
Liberarme
Romper el
orden patriarcal
sabotear
el juicio de familia (1915)
Tener
coraje
Horadar y
horadar el convento
Honrar mi
voz interior
Aceptar
la verdad de mi cuerpo
Disolver
la calle Traslavila
Ichum y
Tohibi me amparan
Lo mismo
este vigor de justicia
Fuerza de
parir a mis hijos
La luna
que heredó nuestros cielos
Mi
hermano Huidobro
y la Alta
Luz que respira en las conciencias
Liberarme
Ser Tebal
imposible
Hogar y
refugio de estrellas
Hembra,
amante , poeta
Claustro
del sol en la noche
Reformar
Chile
Iniciarme
entre el compás y el silencio
Hacer
campaña en salitreras
Empujar
el progreso
No más
dueños de mujeres
No más
dueños de obreros
Liberarme
Marchar
recto hacia Oriente
Formar el
lazo de todas
Derrotar
las sombras
Ser la
luz que regresa
Retornar
al café Pombo
Superar
el suicidio de Horacio
Superar
a dos y más Balmacedas
Huir del
mundo en navidad
Ville
Lumière, Paris
Año 1921
Eduardo Grove Vallejo
Iniciado en Progreso, año 1922
Eduardo Grove
Vallejo
Médico,
socialista y almirante
Dos veces alcalde
Obrero de paz
Rostro local del
Frente Popular
Compañero de Inés
Allende Gossens
Prisionero en la
Dictadura de Ibáñez
Ministro de Chile
en Canadá
Tras complejas
cirugías
renunciaba al
reposo
y cuidaba a sus
pacientes
combatía el dolor
y los temores
no aceptaba el
Imperio de la Noche
ni el feroz asedio de la pobreza
Vislumbrando el futuro
gestionó la compra
de la Quinta Vergara
su Palacio y sus
obras de arte
exigió un préstamo
al Casino de Juegos
aseguró el verde
en nuestra ruta
agua brotando en
las quebradas
alma y futuro de
la ciudad
Consciente del
desamparo y sus causas
Impulsó poblaciones
obreras y sindicatos
Promovió jardines
Respaldó la hazaña de Fricke
Amparó el arte
Unió aseo, salud
y belleza
Regaló a Perú su
calle
Inauguró el
Mercado
Llevó agua y luz
a Plaza Colombia
Encargó un hotel
en Miramar
Como hombre de
mar
Tripuló el Latorre
y el O’Higgins
Dirigió el
Hospital de la Armada
En Coquimbo,
vivió el bombardeo de 1931
En la alta noche,
aprendió a seguir las estrellas
Incluso muerto
Siguió cultivando
la hermandad
Aceptó en su
tumba a Salvador Allende
Lo recibió en el
Oriente de los justos
Formó con él
nuestro lazo de unión
Jaime ama el florecer
de lo humano
Belleza como
potencia del alma
Construcción de
lo justo
Arte de escuchar
y comprendernos
Arte de
levantarnos
Arte de rebelarse
Sagrado fulgor de
hermandad
Jaime acude a la
Asamblea de Chile
Porta la
autoridad de sus silencios
Rigor de sus
estudios
Disco solar de su
senda
Viento y luz de
este Humboldt
Jaime ama los
destinos de Chile
La altiva
dignidad de su estrella
Su lugar en el
espíritu del mundo
El respeto que
nos une
La paz que
irradia armonía
Jaime es sereno y
pensante
Lee emociones en
sus pautas
Sigue las rutas
de Bach
Acude a nuestro
Claro de Luna
Nuestro maestro supo conducir la luz
Hilar abrazos hasta formar la primavera
Cierta aurora de lo humano
Constante devenir de lo justo
Pediatra y poeta
Supo enseñar su bondad
Insistir en lo correcto
Habitar en nuestro bosque de alegrías
Pediatra y poeta
Arrancó al rayo su energía
Frenó dolores de la muerte
Sanó en los bordes de este mundo
Varias tardes me bendijo con su abrazo
Quedaron en mí sus silencios
El dulce andar de su palabra
Brotes y jardines de
sus sueños
Nuestro maestro
figura en el poema de la lluvia
Habitó Polonia y
Buenos Aires
Eligió Chile
Dominios del
violín
El arte de
conducir una orquesta
Brillante Sinfónica
de Viña del Mar
Aprendió los
secretos del jazz
Enseñó ciclos y momentos
de Vivaldi
Corazón de Chopin
Romance entre
cisnes
Poder y magia de
Carmen
Forjó concursos
de músicos
Dirigió el concierto
de los tres polacos
Impulsó el
Festival de la Quinta
Fue pulso y compás
de la ciudad
Señero docente de
silencios
Esotérico,
trascendió a su tumba
Su orquesta se
escucha aún en las playas
en los jardines
de esta urbe
y sobre el viejo
mosaico de nuestro templo
El bosque vuela en el espíritu de Jorge
Hay otoño en su mirada
De tierra húmeda está hecho su nombre
y una noble vertiente habla en su mirada
Una tarde me abrazó desde el árbol de granadas
Lo palpé nuevo en el rocío
Fue un boldo que moraba en mis sueños
y la bendita acacia que hoy ampara a mi madre
También lo he sentido en el viento
Hablando con el gran abejorro
Guardando el secreto del urcu
Pensando los ríos de Valdivia
Conocí el corazón de Hugo Rebolledo Berroeta
Seguí la rectitud de sus pasos
La energía solemne de su silencio
El poder de su espada
Aquella gran aurora cobijada en su conciencia
Observé su mazo derribando los muros
Plomada ajustada a los cielos
Nivel irrestricto
Notable templanza
El compás como joya en su intelecto
Nunca pretendió otro título que el de hermano
y la vida le regaló el sol
su alta estatura de Maestro
gran afecto de sus nietos
el lazo infinito de los tiempos
Bandera de Chile
Thomas Somerscales, Combate de Iquique, 1879
Mi abuelo, Pedro Chacón Morales
formidable pipiolo
de muy joven se enamoró de nuestro emblema
la humanidad inscrita en su estrella
su sagrada geometría libertaria
resplandor del Wüñelfe
nuestra tierra floreciendo en su belleza
En las guerras de independencia
mi abuelo la alzaba muy alto sobre su tienda
para anunciar nuestras victorias
y el pueblo respondía con vítores y memoria
La calle de su gran almacén de telas[1]
Atravesada de la Compañía
comenzó a ser llamada Calle de la Bandera
o simplemente Bandera
Yo, orgulloso de mis ancestros y de mi pueblo
prometí jamás arrear nuestra divisa en combate
mucho menos sabiendo que la muerte es un portal
esfera de abrazo con mi abuelo, mi padre y Blanca Estela
Desafiando al cielo de Iquique
La hice clavar en las tres alturas
de mi Esmeralda
y cada partícula del barco fue himno
de Chile
sagrado cumplimiento del deber
Al abordaje Al abordaje Al
abordaje
[1] La
gran bandera que se alzaba en aquella tienda ubicada en la esquina con
Huérfanos, se conserva en el Museo del Cermen,
de Maipú.
Jacinto Chacón Barrios
Jacinto, mi tío, abrió para mí sus baúles de luz
Me enseñó la letra y el sentido
de los evangelios
Fe mística
Teología
Ironía colosal de Voltaire
El sistema educativo de su
maestro, Andrés Bello
El mentor de mi alma
aprendiz de masón
fue despedido de El Mercurio
Allí no hubo espacio para el perdón
transigir
percibir el impulso de la libertad
Hablé con él sobre las estrellas
Aventuras de Francisco Bilbao
Nuestro triunfo en Papudo
La parálisis de mi padre
Amigo de Vergara y Arlegui
En su casa convocamos espíritus
Escuchamos poesía
Estudiamos el orden de las estrellas
Soñamos la gran libertad sobre la tierra amada
El bastón de mi abuelo

Bastón de Pedro Chacón Morales, conservado por la familia de Eduardo de la Barra
Mi mayor joya material
fue el bastón de mi abuelo, don Pedro Chacón
Muerte a la tiranía[1] grita en espléndido silencio
recordando jornadas en el hemiciclo del Congreso
sangre de Lircay
la alta estrella en la bandera de este pueblo
Aquel verano de 1879
ya con la orden de embarcarme en la Esmeralda
supe que en esa cáscara de nuez encontraría la muerte
y decidí dejar aquel bastón en manos de confianza
Vencer al adversario sería mi tarea
La de Eduardo, liberar conciencias
Impulsar la ilustración de nuestro pueblo
El arte de pensar
Educación como raíz de Democracia
[1] Nombre del diario perteneciente al abuelo de Arturo Prat
Rosario Orrego
1854
Mi tío Jacinto se enamoró de una joven viuda
Rosario Orrego
Medium, primera novelista
y primera académica de Chile
Juntos, fundaron revistas
empujaron el espíritu de Chile
recibieron visitas de los muertos
abrieron a ellos sus conciencias
las actas corrieron a mi cargo
Tras veinte años de unión
se casaron
enseñaron libertad en nuestros valles
amor sin contratos ni avales
Junto a Luis Uribe, hijo de Rosario
fuimos niños en la misma casa
hermanos de aventuras
Él mi cliente, yo su abogado
Yo capitán, él, mi segundo al mando
Ese 21 de mayo
Rosario cruzó el umbral
En el desierto hubo flores para ambos
Estirando nuestros brazos de luz
desde el mar rescatamos a Luis
y lo acompañamos a su prisión en La ciudad
de las flores[1]
Escuela Benjamín
Franklin
1862, Santiago
Bajo bandera de unión
Un grupo de obreros
abrió un taller de luz para forjar inteligencias
instaló su raíz en el libre pensamiento
la templanza
y aquella sabia virtud del
respeto
Para obtener maestros
acudieron al fulgor de Chile
grandes espíritus de libertad
Entre ellos:
Eduardo de la Barra
Ramón Allende Padín
Ismael Valdés Vergara
y más tarde, en la sede de Valparaíso:
Arturo Prat Chacón
Naturaleza y Moral como disciplinas
Año 1878