A Rómulo Contreras Fuentes, su primer Venerable Maestro
Aquel cuerpo de
luz suele alzarse en mis sueños
No es extraño,
pues habita la noche de Hermes
Nació en
primavera de Chile
En su espíritu,
la palabra sana
crea, pacta, teje
herramientas de belleza
Su bóveda está
colmada de estrellas
el zafiro
desciende a caminar entre columnas
la espada de
fuego tiene voz y silencios
En sus trabajos
habita el progreso
Dialéctica
Portal de Hiram
Un rayo entre Oriente
y el Experto
Sus seres de
bondad habitan noches de lluvia
Con cariño,
pronuncian el nombre de sus maestros
Cenan entre
brindis y risas
Sortean hojas
del otoño
Son padres y
amigos de la aurora
Causan resplandor
de alegría

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