17 de septiembre de 2026

Vaguada

 

Mi nombre es vaguada

Soy una hermana  del  sol

Nube que borra lo yermo

Trémulo viaje del agua

Lenta sonrisa del mar


16 de septiembre de 2026

Germinación

 

Devoro almas

Las mastico

En fragmentos las disperso en el Jardín

Rezo por el milagro de la tierra

15 de septiembre de 2026

15 de septiembre

 

He sido un día transparente

cruzo el cristal del silencio

el temor de un espejo

el eterno resplandor de la noche

14 de septiembre de 2026

Nuestro hermano Kurt Angelbeck

Nuestro hermano Kurt

es amigo del viento

conoce la sangre del sol

y aquellos rizos azules del mar


En su poema, pedalea bajo la lluvia

Conserva su viejo reloj

Enseña sus colleras al tiempo

Respira las miradas de su esposa


En su poema crecen alegrias 

Hay rondas de nietos en su alma

Aves en su  bóveda celeste

Rito de morir y renacer


Kurt eligió ser un hombre

Gobernó el azul de las tormentas

Fue sereno en el infierno

Capitán  en  nao de hermanos


En su poema madura el silencio

Canta el temblor de la rosa

Tarda el corazón en dormirse

Crece una pradera de acacias




13 de septiembre de 2026

Me desnudo

Me desnudo

Camino así por calle Habana

Por el borde albo de las olas

Por el nombre azul de tu mirada

12 de septiembre de 2026

Cenáculo

 En mi cenáculo nunca es martes

Hay una estrella que cuida al otoño

Un cedro que llora

La orilla invisible del silencio

11 de septiembre de 2026

Bandera de Chile

 



Mirad nuestra bandera

En su estrella resplandece el poder de Leftaro

La Esmeralda hundida bajo su manto

Los nombres de la Patria desparecida

Santa María de Iquique

Concón y Placilla

Lo Cañas y Paine

 

Mirad nuestra bandera

En sus líneas, ideas de 0´Higgins

Nuestra escuela laica

Nuestros vasos de leche

Rechazo al tirano

Geometría Sagrada

Campo de la libertad civil

 

Mirad nuestra bandera

Escuchadla bendecir lo nuestro

Enseñar respeto

Inviolable derecho de conciencia

Plena igualdad de sexos

Abrazo al refugiado

Democracia

Mar y bosques como tesoros del pueblo

La luna  en el alma del desierto

Mar y bosques como seres de este sueño

 

 


10 de septiembre de 2026

Tu nombre

 

Isidora, Isidora, Isidora

Me gusta pronunciar tu nombre

Disfrutar el perfume de esas letras

Llevarlo a recorrer las estrellas

Inscribirlo en el alma del viento

9 de septiembre de 2026

9 de septiembre

 

Corto con mi alma el aire de la mañana

Acepto los rayos de la aurora

Soy el vapor de mi boca

Hablar radiante del sol

Secreto que guarda la Luna


7 de septiembre de 2026

7 de septiembre

 Hoy el día borra mi nombre

Toma la ropa desde mi cuerpo

Instala monedas de plata sobre mis ojos

Me convida un café con gotas de leche

6 de septiembre de 2026

La guerra respira

La guerra respira

Persiste en su comercio de sangre

Aplica dentadura de fuego 

Caga propaganda

Rompe la noche y el siglo

Ciega el abrazo de las madres


Consomé Punk, de Claudia Fadda Molina

 


Consomé Punk, de Claudia Fadda Molina

Ediciones Mujeres de Letras, 2026

¿Desde dónde hablas Gonzalo?

No soy mujer, pero nací desde el centro de una de ellas, me alimenté de su cuerpo y bebí de su conciencia el lenguaje, el si y no de las reglas, las primeras chispas del arte. De ella recibí en primer término, el oleaje tibio del amor, los trabajos de la caricia, la forma de abrochar mis zapatos.

Ahora soy padre de una mujer y compañero de ruta de una sabia artista plural y maestra de rutas espirituales. Fui criado en la profunda convicción de la igualdad entre todos los seres humanos.

Ejerciendo el arte de besar, conversar y construir hogar, conozco la realidad de la mujer  de nuestra tierra, tantas veces abusada, fundamentalmente por familiares, amigos de sus mayores y muchas veces por  el padrastro, abuelos, educadores, ministros religiosos o el propio padre.

Colaborando con el arte de sanar, he observado a muchas personas, jóvenes y mayores, vivir con cáncer, sujetarse a la ordalía de la quimioterapia y resistir varias veces el continuo despertar de ese mal.

El arte

Hace algunos años leí los primeros trabajos de Claudia y no provocaron mi atención, pues la poesía exige mucho carácter, fuerza y originalidad para adquirir el tono de las sirenas y encantar al lector.

El despertar del arte en Claudia  recorrió rápidamente ese camino y ha logrado seducirme y despertar mis emociones.

Lo consigue gracias a la autenticidad de su relato, el  valor que despliega al develar su niñez abusada, su justa rebeldía contra el orden patriarcal, su sincera militancia contra el poder opresor.

El Consomé

En mi comprensión, el  texto de Claudia presenta varios puntos centrales:

La maravillosa mirada de la infancia, confiada, ingenua, abierta a los colores y música del mundo, sensible al sabor del “pan tostado”[1]. Claudia reconoce en su alma la presencia permanente de la infancia, una incansable inocencia  y su apego profundo a la música y la luz del mundo.

La presencia de la oscuridad, el miedo al padre, la violencia de sus cachetadas, el desprecio que viaja en el lenguaje, la imposición del silencio y el abuso  que la inundó de asco, culpa y terror “una oscura noche de terremoto”.

La resiliencia, evocada magistralmente en el poema “consomé de pollo”[2],  que integra la música punk que la ayudó a introducirse  al silencio de la anestesia y la primera comida que saboreó muchos días después.

La presencia del Gran Amor, que le habla a través de un colibrí[3], que la recibe de regreso a la vida, que fluye a través de su arte.

Mamá de manual

Me remece y despierta múltiples interrogantes el poema “Mamá de manual” que protesta contra la infinidad de roles que las costumbres exigen de las madres y abuelas

“Las mamás no tiran”, decía una lúcida observadora del mundo, evocando la mirada egótica de los hijos, para quienes las madres existen solamente para su particular  abrazo, culto y  alegría.

Conmueven a su vez, los palcos para viudas en el Colón de Buenos Aires y el ejemplo de tanta mujer separada que nunca más volvió a ser besada y enfocó la luz de su amor en sus hijos, sobrinos y nietos.

En la sombra de aquel texto, y perdonen el comentario adanesco, crece la inquietud por el “no mujer actual”, porque la creciente igualdad de roles, apenas  nos reserva la pelota, el asado, la física violencia  y la barba, como signos distintivos de masculinidad.

Consomé Punk, hay que leerlo.

 

 

 

 



[1] “no teníamos para comida/solo para este manjar de los dioses/marraqueta tostada una y otra vez”, fragmento del poema “pan tostado”

[2] Este poema sintetizado, da nombre al libro.

[3] Hay que plantar arbustos de jazmines para atraer a los colibrís.


5 de septiembre de 2026

Hay primaveras que no aman Valparaíso

 Hay primaveras que no aman Valparaíso

Pasan de largo

O sólo entran para hacer pipí y tomar un vaso de agua

Yo las saludo como si nada

y me disuelvo en el agua

bajo una luna sin alma

4 de septiembre de 2026

4 de septiembre

 

Vuelve el cuatro de septiembre

Se llama Salvador Allende y Camilo Escalona

Lo llamo preludio de primavera

Estación del rocío

Nueva hazaña del sol

3 de septiembre de 2026

El eterno latido de lo nuestro

 

La muerte, cruzada de piernas

se sentó en nuestro templo

sonriendo escuchó decir que ella no existe

que apenas es un hito

un portal en el andar de la conciencia


La muerte, alzándose con ímpetu

sopló para derribar nuestros muros

la bandera y su estrella

las columnas que levantan  el cielo


Sopló y sopló

hasta partir en tres y cinco nuestros cuerpos

hasta extraer las aguas

hasta extinguir el fuego

y derrumbar los días del calendario


Terminados sus trabajos

elevó su mirada y vio las estrellas

una lluvia de música cruzó su sombra

y escuchó el eterno latido de lo nuestro



Digo lo nuestro, cuando  digo "El Amor"




Nuestra luz herida La música que despierta nuestra luz cartas de amor y Prófugos de un aguacero azul

 


 


 En el link , mi libro "Recuerdo, nuestra luz herida".







En este link,  la maravillosa enciclopedia de la música  "La música que despierta nuestra luz" 



En el link,  intercambio de cartas de amor entre Carola Jamett y Gonzalo Villar.





En este link  algunos de los mejores poemas de amor de este siglo "Prófugos de un aguacero azul"


2 de septiembre de 2026

Jorge Wilson Troncoso

Jorge fue nombrado por la muerte

y aquel gran silencio lo arrancó de nuestra paz

horadó los velos del templo

trizó el espejo de mis sueños

tornó pálido el Jardín

 

Se diluye su sonrisa

El poder de su mirada

Los trabajos de su arte

Su paso gentil por la ciudad

 

Se encuentra ahora en extraño equinoccio

mas reconoce la cámara en que se encuentra

pasos firmes de Ariel

lejana presencia de la lluvia

llamados que llegan desde Oriente

 

Recuerda su vida junto al mar

abraza su hogar 

retorna a su madre

recibe viento, fuego y rocío

perdona, agradece, bendice

existe en  el amor de las estrellas

contempla a Cristina

reside en nuestro lazo de unión

 


1 de septiembre de 2026

La violencia se disuelve en el amor

 


La violencia se disuelve en el amor

La armonía es presencia del amor

El respeto crece en nuestra unión


A tu amigo, corre y dale la mano

Al que te es indiferente, ve y regálale una sonrisa

A tu adversario de tanto tiempo

acércate y abrázalo en paz


Ven ser de luz  y haz ronda con nosotros

Ven ser de luz  y vibra con nosotros

Ven y canta con fuerza

porque bajo la luz del firmamento

todos somos hermanos


Recuerdo el tren de mi abuelo Bladimiro - Convesación con "El Organillo" de Carlos Pezóa Véliz


Maestranza Barón



Recuerdo el tren de mi abuelo Bladimiro

La locomotora, su celeste interior

Aquella llegada al mar y Valparaíso


Poco antes

Estoy junto a la piel de mi madre

Sus manos que me conducen al aire

Sus manos  que me entregan

a poderosos brazos de mi abuelo


Recuerdo el tren de mi abuelo Bladimiro

Su acero en el vientre de mis sueños

Maestranza - Casa de Máquinas

Palacio de cemento en el viento


El organillo

(Carlos Pezoa Véliz)

Un tren distante pita.

Llega el convoy. Sonidos de campana,

ruido de ruedas, vaporoso estruendo;

alboroto en la nave de la estación;

la muchedumbre humana

que entra y que sale y que se va perdiendo.

Luego un silencio grave;

un breve espacio de quietud y calma;

después el triste son de un organillo,

un viejo organillo que en la noche suave

trae una tibia nostalgia para el alma...

Música de otros días,

ecos de amadas voces que murieron,

frescas risas de viejos camaradas,

alegrías pasadas,

pobres ilusiones que se fueron.

Cantares de la infancia,

viejas estrofas que la mente evoca;

el canto popular de la doncella

que al hilar en la quieta noche astral,

suspira por el novio que no llega

o sueña en un cariño ideal.

Ira del dolor, resignación,

vago querer, secreta pesadumbre;

el triste organillo que en la sombra suena

es un consuelo para tanta pena,

un bálsamo de luz para la cumbre

de tanta desolación.

Y allá va el organillo,

sonando en el espacio...

Un viejo encorvado que lo arrastra

se va perdiendo en el espacio,

como una sombra triste que se aleja

bajo la noche azul...



Maestranza Barón



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años y años de blog!!!!