23 de septiembre de 2026

Alejandra Cabezas Vera

 

Aprendí contigo sobre el fuego de la tierra

Verbo  encendido en  el  poema

Ternura del lápiz

Marejada

Ábaco

Chile bajo toque de queda


Aprendí contigo sobre calle Independencia

Tu familia en el centro de un sueño

Trole con  rostro de acero

Secretos de luz en el cine

Vapor de café en el patio de cemento


Aprendí contigo el vocablo  coraje

Tu cuerpo herido en su sangre

Un trámite tras otro

Sombras en la industria de seguros

lo inhumano subsiste

lo inhumano se extiende

hasta golpear  sin éxito

las columnas de tu fuerza


Aprendí contigo a ser valiente

Parir el destino

Elegir lo justo

Bendecir el tiempo


Alejandra, regalaste un hombre al mundo

Elevaste su estrella

Fuiste una en los ritos de otoño

Una  con tantas compañeras

Las de siempre

Almas buenas  hermanadas por el viento


Alejandra, soy tu amigo al otro lado del pupitre

soy un silencio que te quiere

tu aprendiz de abogado

otra alma que te cuida

otro viajante  de estrellas


Ahora, con mis viejas manos de niño

vuelvo a pintar  tu sonrisa

vuelvo a sentarme a tu lado

vuelvo a pensar tus senderos



22 de septiembre de 2026

USAR Servicio Urbano de Búsqueda y Rescate de Bomberos

 



Elijo  salvar a mis hermanos

Entre escombros rescatar la primavera

Desafiar  la tierra que tiembla

Aquella  bomba escondida en  cimientos

Rutas y sorpresas del fuego



Elijo  amparar lo humano

aplicar ciencia

doblegar instintos

entrenar lo imposible

cruzar los muros del miedo

ser escudo de tantos

ser la acción del silencio


Ahora el trueno  y la ciudad se derrumba

La ciudad cae y me levanto

La ciudad cae y  nos crece el alma

Somos  hermandad y conciencia

Somos la Patria que salva





Mi promesa de papá

 

Mi promesa es estar contigo

Ser una parte de tu alma

Cuidarte de cerca y de lejos

Insistir en quedarme a tu lado

21 de septiembre de 2026

20 de septiembre de 2026

Lo que pido

 Le pido al mundo tu nombre de primavera

El río que somos en este sueño

El agua que cae en tu ostro

Dos o tres cosas que no revelo

19 de septiembre de 2026

18 de septiembre de 2026

Fin del silencio

La noche en que murió el silencio hubo colores en la eternidad.
Música se llama el estallido y el amor viaja en su melodía.
La noche en que murió el silencio hubo colores en la eternidad.


17 de septiembre de 2026

Vaguada

 

Mi nombre es vaguada

Soy una hermana  del  sol

Nube que borra lo yermo

Trémulo viaje del agua

Lenta sonrisa del mar


16 de septiembre de 2026

Germinación

 

Devoro almas

Las mastico

En fragmentos las disperso en el Jardín

Rezo por el milagro de la tierra

15 de septiembre de 2026

15 de septiembre

 

He sido un día transparente

cruzo el cristal del silencio

el temor de un espejo

el eterno resplandor de la noche

14 de septiembre de 2026

Nuestro hermano Kurt Angelbeck

Nuestro hermano Kurt

es amigo del viento

conoce la sangre del sol

y aquellos rizos azules del mar


En su poema, pedalea bajo la lluvia

Conserva su viejo reloj

Enseña sus colleras al tiempo

Respira las miradas de su esposa


En su poema crecen alegrias 

Hay rondas de nietos en su alma

Aves en su  bóveda celeste

Rito de morir y renacer


Kurt eligió ser un hombre

Gobernó el azul de las tormentas

Fue sereno en el infierno

Capitán  en  nao de hermanos


En su poema madura el silencio

Canta el temblor de la rosa

Tarda el corazón en dormirse

Crece una pradera de acacias




13 de septiembre de 2026

Me desnudo

Me desnudo

Camino así por calle Habana

Por el borde albo de las olas

Por el nombre azul de tu mirada

12 de septiembre de 2026

Cenáculo

 En mi cenáculo nunca es martes

Hay una estrella que cuida al otoño

Un cedro que llora

La orilla invisible del silencio

11 de septiembre de 2026

Bandera de Chile

 



Mirad nuestra bandera

En su estrella resplandece el poder de Leftaro

La Esmeralda hundida bajo su manto

Los nombres de la Patria desparecida

Santa María de Iquique

Concón y Placilla

Lo Cañas y Paine

 

Mirad nuestra bandera

En sus líneas, ideas de 0´Higgins

Nuestra escuela laica

Nuestros vasos de leche

Rechazo al tirano

Geometría Sagrada

Campo de la libertad civil

 

Mirad nuestra bandera

Escuchadla bendecir lo nuestro

Enseñar respeto

Inviolable derecho de conciencia

Plena igualdad de sexos

Abrazo al refugiado

Democracia

Mar y bosques como tesoros del pueblo

La luna  en el alma del desierto

Mar y bosques como seres de este sueño

 

 


10 de septiembre de 2026

Tu nombre

 

Isidora, Isidora, Isidora

Me gusta pronunciar tu nombre

Disfrutar el perfume de esas letras

Llevarlo a recorrer las estrellas

Inscribirlo en el alma del viento

9 de septiembre de 2026

9 de septiembre

 

Corto con mi alma el aire de la mañana

Acepto los rayos de la aurora

Soy el vapor de mi boca

Hablar radiante del sol

Secreto que guarda la Luna


7 de septiembre de 2026

7 de septiembre

 Hoy el día borra mi nombre

Toma la ropa desde mi cuerpo

Instala monedas de plata sobre mis ojos

Me convida un café con gotas de leche

6 de septiembre de 2026

La guerra respira

La guerra respira

Persiste en su comercio de sangre

Aplica dentadura de fuego 

Caga propaganda

Rompe la noche y el siglo

Ciega el abrazo de las madres


Consomé Punk, de Claudia Fadda Molina

 


Consomé Punk, de Claudia Fadda Molina

Ediciones Mujeres de Letras, 2026

¿Desde dónde hablas Gonzalo?

No soy mujer, pero nací desde el centro de una de ellas, me alimenté de su cuerpo y bebí de su conciencia el lenguaje, el si y no de las reglas, las primeras chispas del arte. De ella recibí en primer término, el oleaje tibio del amor, los trabajos de la caricia, la forma de abrochar mis zapatos.

Ahora soy padre de una mujer y compañero de ruta de una sabia artista plural y maestra de rutas espirituales. Fui criado en la profunda convicción de la igualdad entre todos los seres humanos.

Ejerciendo el arte de besar, conversar y construir hogar, conozco la realidad de la mujer  de nuestra tierra, tantas veces abusada, fundamentalmente por familiares, amigos de sus mayores y muchas veces por  el padrastro, abuelos, educadores, ministros religiosos o el propio padre.

Colaborando con el arte de sanar, he observado a muchas personas, jóvenes y mayores, vivir con cáncer, sujetarse a la ordalía de la quimioterapia y resistir varias veces el continuo despertar de ese mal.

El arte

Hace algunos años leí los primeros trabajos de Claudia y no provocaron mi atención, pues la poesía exige mucho carácter, fuerza y originalidad para adquirir el tono de las sirenas y encantar al lector.

El despertar del arte en Claudia  recorrió rápidamente ese camino y ha logrado seducirme y despertar mis emociones.

Lo consigue gracias a la autenticidad de su relato, el  valor que despliega al develar su niñez abusada, su justa rebeldía contra el orden patriarcal, su sincera militancia contra el poder opresor.

El Consomé

En mi comprensión, el  texto de Claudia presenta varios puntos centrales:

La maravillosa mirada de la infancia, confiada, ingenua, abierta a los colores y música del mundo, sensible al sabor del “pan tostado”[1]. Claudia reconoce en su alma la presencia permanente de la infancia, una incansable inocencia  y su apego profundo a la música y la luz del mundo.

La presencia de la oscuridad, el miedo al padre, la violencia de sus cachetadas, el desprecio que viaja en el lenguaje, la imposición del silencio y el abuso  que la inundó de asco, culpa y terror “una oscura noche de terremoto”.

La resiliencia, evocada magistralmente en el poema “consomé de pollo”[2],  que integra la música punk que la ayudó a introducirse  al silencio de la anestesia y la primera comida que saboreó muchos días después.

La presencia del Gran Amor, que le habla a través de un colibrí[3], que la recibe de regreso a la vida, que fluye a través de su arte.

Mamá de manual

Me remece y despierta múltiples interrogantes el poema “Mamá de manual” que protesta contra la infinidad de roles que las costumbres exigen de las madres y abuelas

“Las mamás no tiran”, decía una lúcida observadora del mundo, evocando la mirada egótica de los hijos, para quienes las madres existen solamente para su particular  abrazo, culto y  alegría.

Conmueven a su vez, los palcos para viudas en el Colón de Buenos Aires y el ejemplo de tanta mujer separada que nunca más volvió a ser besada y enfocó la luz de su amor en sus hijos, sobrinos y nietos.

En la sombra de aquel texto, y perdonen el comentario adanesco, crece la inquietud por el “no mujer actual”, porque la creciente igualdad de roles, apenas  nos reserva la pelota, el asado, la física violencia  y la barba, como signos distintivos de masculinidad.

Consomé Punk, hay que leerlo.

 

 

 

 



[1] “no teníamos para comida/solo para este manjar de los dioses/marraqueta tostada una y otra vez”, fragmento del poema “pan tostado”

[2] Este poema sintetizado, da nombre al libro.

[3] Hay que plantar arbustos de jazmines para atraer a los colibrís.


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