10 de septiembre de 2010

chispas de espíritu



También mueren los poemas,

crecen, juegan,

se divorcian, envejecen,

enferman, huyen,

se asustan.


Porque poemas,

no son letras

que manchan el silencio,

ni voces

que horadan la noche,

son chispas cobijadas

en gotas de cielo,

música inscrita en guitarras,

espíritu en el logos,

pueblo en la misma vibración.






Entre los seguidores de Zoroastro, los actuales parsis, el fuego sagrado que cuidan por cientos de años en sus templos, nace de las chispas que dejan los rayos celestes.

Como el fuego, el aire , el agua y la tierra para ellos son sagrados, llevan a sus muertos a las torres del silencio, donde son devorados por los buitres.

La imagen corresponde a los rayos que acompañaron la prolongada erupción del volcán Chaitén.

4 comentarios:

lichazul dijo...

los poemas no envejecen...los que lo hacen son quienes los escribieron junto con todo lo demás

un poema es como un pájaro
una vez libre ya no nos pertenece más

feliz fin de semana

Gonzalo Villar dijo...

amiga, por una vez estoy en desacuerdo contigo.

esta es una idea de Carlos Cossio aplicable al Derecho, pero creo que el principio es el mismo.

las construcciones del lenguaje no son el signo esstéril al que llamamos norma, poema, etc.

son más que ello, son el autor, el lector, el trasfondo.

En la medida que la humanidad muda de lecturas, olvida su lenguaje, cambia de mengtalidad, el poema se extingue.

Isabel Barceló Chico dijo...

Hermosísimo poema, querido amigo. Con todo, estoy con elisa...lichazul: la poesía pervive fresca como el primer día, salvo que hubiera nacido muerta. Preciosa también la foto. Un abrazo muy fuerte.

Clarice Baricco dijo...

Sí, tienes tanta razón sobre lo que escribes.

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