| Maestranza Barón |
Recuerdo el tren de mi abuelo Bladimiro
La locomotora, su celeste interior
Aquella llegada al mar y Valparaíso
Poco antes
Estoy junto a la piel de mi madre
Sus manos que me conducen al aire
Sus manos que me entregan
a poderosos brazos de mi abuelo
Recuerdo el tren de mi abuelo Bladimiro
Su acero en el vientre de mis sueños
Maestranza - Casa de Máquinas
Palacio de cemento en el viento
El organillo
(Carlos Pezoa Véliz)
Un tren distante pita.
Llega el convoy. Sonidos de campana,
ruido de ruedas, vaporoso estruendo;
alboroto en la nave de la estación;
la muchedumbre humana
que entra y que sale y que se va perdiendo.
Luego un silencio grave;
un breve espacio de quietud y calma;
después el triste son de un organillo,
un viejo organillo que en la noche suave
trae una tibia nostalgia para el alma...
Música de otros días,
ecos de amadas voces que murieron,
frescas risas de viejos camaradas,
alegrías pasadas,
pobres ilusiones que se fueron.
Cantares de la infancia,
viejas estrofas que la mente evoca;
el canto popular de la doncella
que al hilar en la quieta noche astral,
suspira por el novio que no llega
o sueña en un cariño ideal.
Ira del dolor, resignación,
vago querer, secreta pesadumbre;
el triste organillo que en la sombra suena
es un consuelo para tanta pena,
un bálsamo de luz para la cumbre
de tanta desolación.
Y allá va el organillo,
sonando en el espacio...
Un viejo encorvado que lo arrastra
se va perdiendo en el espacio,
como una sombra triste que se aleja
bajo la noche azul...
| Maestranza Barón |

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