El silencio abre y cierra mi alma
Pasa y retorna desde el cielo
Pesa como luz de estrellas
Lo diluye el pensamiento
El silencio abre y cierra mi alma
Pasa y retorna desde el cielo
Pesa como luz de estrellas
Lo diluye el pensamiento
Carlos Lorca Tobar
Psiquiatra y diputado detenido desaparecido
Carlos está suspendido en el silencio
El viejo elefante y el caballo han muerto
La Batalla de Chile se ha perdido
En Villa Grimaldi
se han hundido las estrellas
Carlos se excusa de matar arañas
Comparte joyas de su aurora
Delinea jugadas del futuro
Es feliz en “El Peral”
Respira en los bosques de Valdivia
Carlos ama la didáctica de su madre
Aprendió con ella a escuchar
Persuadir dialogando
Buscar pistas y señales
Develar los sentidos
Construir la realidad
Creen que al colgarlo podrán vencerlo
Pero él ya aceptó su destino
Alto precio por mantenerse erguido
Sostener el corazón del pueblo
Elevar su luz sobre la muerte
Carlos está suspendido en el silencio
No se encuentra en el dolor de la tortura
No rindió su conciencia
No bajó con su cuerpo a las honduras del mar
El tío está presente en nuestro hogar
Sabe hablarme con sus dedos
Arrancarse uno de ellos
Mantener el misterio
Persistir en la ilusión
El tío se parece a mi abuelo
Es su versión más locuaz
Posee su calma y su estilo de vestir
Un poco menos de estatura
Su misma dignidad de Maestro
Siembre con corbata y distinción
Tiene hijos en número de dos
Muy pocas veces los vi
Busca la luz de nuestra Olguita
Se acerca a ella que irradia alegría
y acompaña el atardecer de su papá
Su padre lo alimentó
de cordilleras
Fabricó para él una
flota de metal
Acorazados de robustos
cañones
Cruceros eléctricos
Un velero que resiste
el vendaval
Lo alimentó también de
libros
Aventuras de Salgari
Espadas de Alejandro
Dumas
Sol y muerte del
salitre
Raíces de Octubre
Proezas de Miguel
Strogoff
Sus hermanas lo
emplearos de muñeco
Príncipe de su reino
en el viento
Capitán Pirata
Arlequín porteño
Joven karateca en los setenta
Hermano perdido de
Tarzán
Tres hijos sembró sobre
la tierra
Uno brilla en Estrasburgo
Otro bajo el cielo de Brasil
y la niña junto al
abrazo de su padre
Dos hombres se han unido
en matrimonio
Uno con azul de
primavera
Otro con corona de sal
Dos han quebrado el
firmamento
Uno con el grito de su nombre
Otro con sus cuentas
de rezar
A ambos los llamo mis hermanos
Herederos del viento y
la tierra
Seres de fuego y compás
Dos hombres se han
unido en matrimonio
Ambos han llorado
sobre el cáliz
Ambos son obreros de
esta paz
Los pies de Carola son delgados
Traslúcidos
Casi unas máquinas de baile
Benditas obras del sol
Periódico “Don Cristóbal”, 6 de marzo de 1895
Eulogio Robles Pinochet
Alto Oficial de la República
Veterano de Chorrillos y Miraflores
Combatiente en Tacna y Arica
Voz de mando en el “Lautaro”
Fiel a Balmaceda
Condujo tropas en Pozo Almonte
Marzo 7 de 1891
Allí lo hirieron de gravedad
y concluida la batalla
asaltadas las ambulancias
con corvo y sable lo ultimaron
rompieron el honor de la guerra
mínima nobleza del que combate
Pienso en Julio Pinto Agüero
Jefe sanitario
Médico al servicio del Ejército
Trágica batalla de Concón
Cloroformo y pólvora en su piel
Agosto de 1891
Vencidos los regimientos del gobierno
Ambulancias fueron asaltadas
Sables rompieron a enfermeros
Remataron heridos
Degollaron cruz roja
Hundieron los altos principios de Ginebra
Ni la bata blanca
Ni el signo de paz en su brazo
Ni el grito de ¡Soy Cirujano!
lograron persuadir al odio
detener la bala que borró su frente
evitar el robo de sus metales
El ataque estuvo a cargo de Alejandro Valenzuela
En otra guerra paciente del médico
Con balas agradeció su ciencia
Su trabajo por Chile
Su arte de humanidad
En Quillota lo he visto pasear por los jardines del hospital
Saltar sobre los techos de las ambulancias
Besar a los niños en la frente
Sanar con su sola presencia
Don Antonio
Alumno de
Gonzalo Rojas y Victorio Pescio
Practica el
arte leer con excelencia
Así, le son
cercanas las estrellas
Cormoranes
Madreselvas
Siemprevivas
Habitan en
él:
Truenos de
un poema
Relatos de
otros rumbos
Sutilezas
de un instante
El espíritu:
sus campos y esferas
La ciudad inasible
de Valparaíso
Don Antonio
enseña
Muestra
mucho más allá de las tablas
Abre horizontes
divergentes
Estudia la
mirada del que asciende
La suma a
su Reino
La agrega a
su plano de existencia
Vuelve a
construir el Sinaí
Don Antonio
estudia
Es más Antonio
cada día
Más orfebre
de primavera
Más maestro
de tantos
Más señor
de la luz
Don Antonio
es gentil con sus alumnos
Con tenaz
alegría: abre puertas
Entrega
llaves y secretos
Insiste en
leer ensayos y aciertos
Hace seis
décadas
Mi madre ya
admiraba la estatura de su alma
Esa gran
cultura que porta
Ese caminar
tan presto
Las alas
que regala al conversar
Con él te
sientas junto a Fueyo y Couture
Hablas con Pedro
Lastra
Te ríes con
Cossio
Visitas la
alta voz de Lebu
Aprendes la
bondad de Alfonso Larrahona
En mi cuerpo vence el silencio
Pesan rodillas y párpados
El aire descansa en mi piel
Vo cayendo hacia la noche
Perforo las puertas del sueño
Siento en mi piel la primavera
Oleaje frío de Recreo
Yates jugando en la bahía
Gaviotas naciendo entre las rocas
Letras Laicas, la Fundación Placeres y la Jurisdicción Viña del Mar de la Gran Logia de Chile realizaron la presentación de los libros Gabriela Mistral entre masones y Escritoras y Escritores masones Volumen II, ambos de la Editorial Occidente,
Gloria Sepúlveda reseñó el libro sobre Gabriela Mistral y Blanca Carrasco hizo lo propio con la obra sobre escritoras y escritores masones.
Amelia Donoso saludó al público a nombre de Letras Laicas y Alejandro Sepúlveda lo hizo a nombre la Jurisdicción Vila del Mar de la Gran Logia de Chile.
Al cierre de la ceremonia, la Fundación Placeres rindió homenaje a los educadores Gloria Sepúlveda, René Flores y Raquel Rebolledo.
La actividad contó con el aporte musical de Isidora Villar Jacquin, cantando El día que me quieras, de Gardel y Le Pera, con letra inspirada en la poesía del mexicano Amado Nervo, dando cuenta del contexto en que José Vasconcellos, teosófico y francmasón, llamó a Gabriela Mistral a colaborar con educación de las masas indígenas y mestizas en el país azteca.
Gonzalo Villar actuó como animador y responsable de la entrega de medallas y del libro en homenaje a los educadores.
Escribes y me arrastras a tu alma
Cantas y me llamas con tu voz
Bella creadora y orfebre
Poeta hermana
Sencilla pintora de luz
Irradias paz
porque estás llena de alegría
es calma tu aurora
música tu nombre
y rayo de luz tu presencia
No quiero que seas de piedra
sino que un muro de flores australes
fuerza del espíritu
agua que empuja el pensamiento
Elijo los abrazos de Isidora
Sus andanzas en el bosque de la historia
Bella ciudadana
Muchacha defendiendo la aurora
Una parra
Tierra de labranza
Dos racimos arrancado del cielo
Nuestro arroyo bañando los pies
Vengo con Nasrudín a completar el día
Él me habla de Bujará y Samarkanda
Sus quince viajes a China
Los viejos y sabios sogdianos
El olor de Bucéfalo
Aquella fuerza espiritual de Mahoma
Luz interior que transforma la tierra
Gabriela Mistral entre masones
En los albores del siglo XX, Gabriela Mistral
encontró en los amigos de su padre, profesor primario, las bibliotecas, las
conversaciones y las oportunidades para publicar sus poemas en la prensa
radical del norte verde.
Estos círculos eran masónicos y la condujeron a
la Sociedad Teosófica, que le abrió las puertas culturales de México y Centroamérica,
por medio de sus revistas. La Sociedad Teosófica fue precursora de la
Masonería Mixta Chilena.
Esta conexión masónica- teosófica permitió que el
mexicano José Vasconcelos la
convocará a liderar el gigantesco desafío de llevar educación a las masas
indígenas y rurales de su segunda Patria. Para eso la llamó directamente
desde el gobierno del país del norte.
Los círculos masónicos la condujeron también a
Pedro Aguirre Cerda, que apadrinó su carrera pedagógica y diplomática, obviando
su carácter de mujer autoformada.
Asimismo, los círculos masónicos, alentaron las
búsquedas espirituales de Gabriela, que abordaron el Yoga, una amplia conexión
con el budismo y el cristianismo místico bajo el modelo de San Francisco de
Asís.
Con todo, en los liceos chilenos, Gabriela fue
distanciándose de la francmasonería o, mejor dicho, de la idiosincrasia de los
masones, pues ella no provenía de la Escuela Normal ni del Pedagógico, el
camino que seguían los francmasones educadores y sus esposas, grupo social que
veía con ojos de envidia el ascenso de Gabriela.
Por otro lado, le decepcionó que los radicales
no abordaran las injusticias del mundo rural. Ello explica su explícito apoyo a
los dirigentes de la Falange Nacional, precursora de la Democracia Cristiana y,
por cierto, de la Reforma Agraria.
Incluso al elegir su seudónimo, la poeta evoca un artista francmasón, revelando una conexión con Gabriele D'Annunzio y toda la rica tradición espiritual de Italia, que une a Francisco, Dante, Da Vinci, Verdi, etc. Además, el nombre Gabriel evoca la alta energía que proviene de Dios y que está presente en las distintas religiones abrahámicas.
Escritoras y Escritores masones Volumen II
Manuel Rojas, Vicente Huidobro, Carlos Droguett,
Alfonso Calderón, Alberto Romero, Modesto Parera, Teresa Willms e Isabel Morel
entre muchos otros, fueron francmasones.
Creo que hay en la textura de los libros un símil
espiritual del lazo que une conciencias y conforma una conversación entre hermanos.
Ello contribuye a explicar la notable
participación de los escritores en los talleres masónicos.
En el marco de esta actividad se rendirá homenaje a las destacadas educadoras Gloria Sepúlveda y Raquel Rebolledo y al maestro René Flores.
Consigue aquí entradas liberadas.
Hoy fue un día maravilloso
Tal vez mañana será mejor
Hay gente que me ama
Tal vez mañana pueda abrazarlos
Escuchar sus conciencia
Crecer en plenitud