Eres tú el otoño del mundo?
Este signo sin nombre
Soberbio rubor de la carne
La risa suave del silencio
Eres tú el otoño del mundo?
Este signo sin nombre
Soberbio rubor de la carne
La risa suave del silencio
Dedicado a Felipe y Manuel
Hay un bosque oscuro
y el sol está perdido bajo la tierra
Lo buscamos entre lágrimas
y cantando
Lo buscamos con fuerza
Sin perder la esperanza
De pronto la tierra nos llama
Nos reclama con la voz de una acacia
Nos invita a herir sus entrañas
Abrir la puerta imposible
Rescatar su fuego
Recibir en nuestra alma su luz
Ahora, el sol despierta en mi sombra
Recibo al Uno en mi conciencia
Soy aurora del tiempo
Esta noche estrellada
El viento que vibra en nuestro lazo
Heredé el frío de mayo
El peso y la humedad de las nubes
Cierto reloj de las olas
Mi viejo libro de cuentos
Me arropo con el veinte de mayo
Escribo sobre las manos de Isidora
Como una baguet crujiente
Pienso en cirujanos y viajes
Bilbao y sus pistolas laicas
Viene tía Cecilia
Trae un tren y el otoño en sus espaldas
Memoria del agua
Un pañuelo de encaje que perteneció a su madre
En silencios y en palabras
En mi hija
En el alma de estas calles
En las puertas que enlazan los mundos
En mis ojos y en mi ombligo
En todas partes: mi madre
El sábado 16 de mayo, 27 estudiantes y 3 profesores del Liceo Bicentenario de Viña del Mar, emprendieron una travesía cultural que quedará impregnada por largo tiempo en sus espíritus.
Daniela, una de las estudiantes nos contó: "Para mí fue una experiencia demasiado linda y especial. Nunca había tenido la oportunidad de visitar un teatro y de verdad fue algo increíble. Todo el ambiente era hermoso, la comida estuvo riquísima y el trato fue excelente. Me encantaría volver a vivir una experiencia tan única y extraordinaria como ésta. Sin duda, será un recuerdo muy especial que siempre voy a guardar con mucho cariño".
Por su parte, Francisco comentó: "Me pareció genial la salida cultural, me impresionó todo el arte que vi, y también me impresionó el hecho de que en una sola pintura, escultura, etc, pueden haber tantos posibles significados. Me gustó y disfruté mucho la ópera, fue una experiencia en la que aprendí que el arte no solo se manifiesta a través de pinturas o esculturas, sino, que también se expresa en forma de canto y de música".
El viaje lo hicieron al amparo del otoño y con los ojos muy abiertos observaron a Ícaro en los brazos de su padre, paridos desde el arte de Rebeca Matte y observaron algunas de las piezas principales de nuestro patrimonio colectivo, de la mano de Carlos Salazar, maravilloso guía que con su sombrero de colores nos mostró el contexto y trasfondo del Palacio y la colección del Museo Nacional de Bellas Artes y del Museo de Arte Contemporáneo.
Tras los museos, observamos las vitrinas de "Metales Pesados", caminamos por el costado del Cerro Huelén, observamos su Edificio Barco, extraído por Sergio Larraín desde los océanos y la luz. Pocos metros más al sur, abrazamos el alma de Gabriela Mistral, Yin Yin y nuestro pueblo, en el magnífico mural incrustado en lozas por Fernando Daza justo al pie de la colina fundamental de Santiago. (1970)
Por la tarde, cambiamos nuestra capital por un París Universal para abordar vínculos de amor entre poetas, pintores, costureras y una bella bailarina vestida de rojo en La Bohème.
Henri Murger publicó su novela altamente autobiográfica "Escenas de la vida Bohemia", mediante entregas muy esperadas en el diario parisino "El Corsario", entre 1847 y 1849.
Desde 1849, la obra ha sido llevada al teatro, la ópera, la zarzuela, el cine y la comedia musical de Broadway (Rent)
En 1896, Giacomo Puccini tomó el texto de Murger y le dio alas musicales a esta encantadora historia de amor, que la tarde del sábado nos hizo llorar, sentir las manos frías e intuir la maravilla y la tragedia del amor
Entre dos inviernos
Suele estar la desnudez del verano
Verde y luz de primavera
El brillo de la Luna sobre el bosque
Imagino el idioma de los toros
La elevada indignación de su alma
Su espíritu en batalla
Su gran carrera bajo el cielo
Tropezar y resurgir
Herirse las manos con el acero
Observar estrellas
Quebrar el viento
Abrigarse entre la madre y el tiempo
Ser la hija que canta
Marchar desnudo ante el cielo
Revivo el silencio
Cierta mirada de luna
Este abrazo a la araucaria
Respirar su presencia
Siete pasos hacia el sol
Nuestro
hermano Antonio, ama la verdad
Enseña a
buscarla/ defenderla /conservarla
Conoce el
lugar al que acuden los suspiros
La
dignidad de lo humano
El alto
valor del respeto
Lo he
visto sembrar el mundo con sus libros
Encender
su lámpara en el bosque
Derramar
preguntas
Sacudir
el árbol de los sueños
Caminar
por las rutas del sol
Nuestro
hermano ama los chispazos de su mente
Su
conexión con los pueblos
Arte de
ser fiel a sí mismo
Unir su
conciencia a las estrellas
Llueven mamás sobre el mar
Otras irradian como sol de primavera
Mecen y abrigan nuestra luz
Bordan descalzas en tardes de silencio
Luis Sepúlveda
Vargas
Luis Sepúlveda Vargas
Lleva a Chile en su
silencio
Poder de Eslabones
Azul de Delfines
Ritos de Abnegación
Cultura de Templanza
Progreso y su espíritu
de luz
Un día de septiembre
tomó armas para
morir
resistir lo
irresistible
caminar bajo el
cemento
asaltar la tragedia
Ya sin municiones
se replegó entre la
bruma
conoció el exilio
celdas de Venezuela
mole y abrazo de
México
Marzo de 1986
bajo halo de misterio
y adornado por el sello
de su bigote
retornó a las aulas de
Pescio
traía el mundo en su
cabeza
nexo con otra época
el lucero acompañando
a la aurora
Su rostro estuve en la
noche de mi iniciación
Agosto 14 de 1993
Aprendí con él de la FLECH
Sociología como
herramienta
Vida intensa en el
Liceo de Hombres
Hilos de acero con
Sergio Rojas
Gran libro del
pensamiento
Intensa autoridad de
su conciencia
Bendita fraternidad
entre humanos