10 de septiembre de 2006

Con la primera bruma





Con la primera bruma
que los rayos del sol revelan
un avión antiguo se acerca al mar,
lo conduce el papá de Juan,
quien ríe y bromea junto a tres soldados.

El sol los mira desde la cordillera
y veinte niños de Santiago
perderán a sus padres en el mar.

Un cigarro, un chiste
y diez madres y diez compañeras
bailarán con fantasmas en primaveras prestadas,
llorarán hasta quedar sin ojos
y bordarán recuerdos de un pueblo nuevo,
cuando el cielo iba a ser realidad.

Ahora han pasado veinte años y más...
el papá de Juan olvidó los viejos chistes,
pero nunca pudo dejar la bruma,
el avión, los veinte niños solos
y la bandera con su vieja estrella...
hundida en el mar.


Hoy debería hablar en primer término de nuestro trabajo de ayer, pero mi conciencia me exige rendir homenaje a los cientos de personas de que se disolvieron en el aire y el mar durante la dictadura.

Me exige detenerme a pensar en embleama patrio, en su estrella de cinco puntas que representa al hombre libre, destinado a caminar con la frente en alto por las avenidas y los ríos del firmamento.

En cuanto a lo de anoche, salió bastante bien. Consistía en una charla sobre "La Tempestad", utilizando recursos teatrales, danza y poesía. Creo que le sirvió mucho a nuestro colectivo para explorar nuevas técnicas, hacer más danza y empaparse del significado de la obra. Ese guión lo subiré como un nuevo blog, para quienes se interesen en conocerlo.
Publicar un comentario

Seguir por Emilio

años y años de blog!!!!