28 de septiembre de 2006

Luz Azzul





Mi negrita, Lucy, se fue. Tomó un avión a Ginebra y se marchó por dos años a estudiar curaturía de museos.

Estaba tan nerviosa, ansiosa, alegre y triste... que fue imposible no emocionarse.

Comenzamos a vivir juntos cuando eramos estudiantes de veinte años.-

Nos conocimos en aquellas memorables jornadas de resistencia a la tiranía.

Muchas cosas nos han ocurrido... nos distancian, pero no fracturan nuestro cariño.


Luz Azzul

A veces, el color azzul se enreda en tu pelo,
te elevas hasta el planeta Neptuno y caes
suavemente... como tarde de verano.

En algunas ocasiones te sigo,
doblamos una esquina y eres una gacela chilota
o flor de las colinas de España.

Al discutir eres explosivo y metralla,
me persigues por Vietnam y Sarajevo...
luego hacemos la paz en Gaza.

Cuando te deslizas sobre la bahía de Valparaíso
mil volantines salen a encontrarte.
La Sebastiana enerabola sus banderas
y en la Plaza de la Vicoria los niños cantan.

Azzul

Soy creador de mujeres azzules,
de mundos perfectos y sonrisas perdidas.

Soy el que da color al mundo,
el que hace volar las ballenas
y resucita lo ido.

Soy el que dejó de temer a la muerte,
el que duda del Divino,
el que pretende escapar del olvido.

A pesar de todo,
le temo a un solo día de tu ausencia,
al despertar de los tanques
y a la palabra vacío.

Extraidos de "Luz Azzul", Poemario de 1994.

20 de septiembre de 2006

de visita


Me encantan las mujeres, aquellas con la cabeza llena de preguntas, las que abren ojos extensos para marcar su asombro, las que beben champaña y gustan de las caricias bajo la mesa.

Me gusta su aroma, aquel cuerpo suave sobre la cama, la música pernoctando sobre los besos y la alegría perturbadora de su sonrisa al atardecer.

Por ello, cuando dejo que mi mirada marche entre blog y blog, me fijo especialmente en aquellos que denuncian la tibieza inquietante de un alma femenina.

Quiero hablar de ellas, aproximarme a sus espíritus, beber de sus emociones y compartir con ustedes el licor dulce de aquella travesía.

Por antojo, por capricho, por sincronismo de proximidad, porque ellas tienen su alma manchada de tinta y voz, partiré por hablar de las periodistas... aquellas trabajadoras que alimentan nuestros ojos de noticias y seducen nuestro espíritu, orientándolo en medio de la noche y la tormenta.



"Primera Estación: Paloma Baytelman"



Quiero hablar de Paloma, cuyo nombre debería ser la verdadera identidad de la simpatía, la conexión con el rumor de las olas, con la fuerza insuperable de la historia.

Un día de marzo, siendo ella una niña, los helicópteros anunciaron la desgracia. En la puerta de su colegio el padre de otro niño y un apoderado fueron secuestrados y asesinados de una forma vil. En su página, las continuas referencias al Colegio Latinoamericano de Integración nos conducen a esa experiencia de vida, nos hablan del dolor que unió a una escuela, que unió a un pueblo.



Los relatos de Paloma, suelen emprender el rumbo de las artes, asumiéndose a sí misma como reportera del trabajo visual, musical y literario de nuestros creadores. Sin embargo, en otras ocasiones se relaja y nos regala un día en la playa, los piropos de su amigo kioskero, las noticias de un hombre en la Patagonia, los secretos de su abuela, su talento para reclamar injusticias cotidianas, el embrujo de un viaje, la calidez de una mujer porteña, el paisaje intenso de la Villa Grimaldi.



Lo sublime, lo que me hace llorar en el recorrido de sus páginas, es la delicada forma en que nos muestra los rincones de su alma. En efecto, la lluvia de noviembre nos explica su llanto; una noticia de fútbol nos revela que el amor es difícil de apagar; un viaje al mar nos da luces sobre su nuevo romance.



Paloma, como una Maestra de la Cábala, nos regala textos que admiten varias lecturas, sentidos profundos que podemos ir develando en la medida que nos acercamos a su corazón, a su historia.



Mientras tomábamos un café me contó que había estado leyendo algunos de mis poemas y que le gustaba mucho "Mi reina tiene una vagina poderosa". "Aunque no lo creas soy pudorosa en algunos aspectos, así que no te contaré en que me diferencio de tu reina", me dijo sonrojada...



Mi reina tiene una vagina poderosa,
irrefutable, clásica,
no demasiado peluda,
irrepetible, distinguida,
modelo 1949, pica a veces,
huele delicioso y diferente,
sabe a ostras, jarabe dulce y viscoso,
mantequilla de azúcar ácida,
elíxir de almidón.

Mi reina tiene una vagina inteligente, rebelde,
llena de neuronas, solidaria si hay orgasmo,
requirente en su ausencia, apenada en la distancia,
elocuente en sus olores, implacable en su ambición.

Mi reina tiene una vagina girasol,
pluralista, canchera,
triángulo frotoso y lúcido,
labios cómplices y mojados,
venerables gotas rojas en el colchón
cuando es aquel lunes y estoy yo.



El blog de nuestra periodista invitada es http://www.paloma.cl
El poema pertenece a "Prófugos de un aguacero azul", Valparaíso, 2002.

17 de septiembre de 2006

La verdad






La verdad se pierde, se calla, se renuncia,
se busca, se olvida, se encuentra, se roza,
se espera, se omite, se teme...pero no se vende.

Lo que se vende es la dignidad.

"Prófugos de un aguacero azul", 2002.
Imagen del monte Aconcagua visto desde mi ciudad.

10 de septiembre de 2006

Con la primera bruma





Con la primera bruma
que los rayos del sol revelan
un avión antiguo se acerca al mar,
lo conduce el papá de Juan,
quien ríe y bromea junto a tres soldados.

El sol los mira desde la cordillera
y veinte niños de Santiago
perderán a sus padres en el mar.

Un cigarro, un chiste
y diez madres y diez compañeras
bailarán con fantasmas en primaveras prestadas,
llorarán hasta quedar sin ojos
y bordarán recuerdos de un pueblo nuevo,
cuando el cielo iba a ser realidad.

Ahora han pasado veinte años y más...
el papá de Juan olvidó los viejos chistes,
pero nunca pudo dejar la bruma,
el avión, los veinte niños solos
y la bandera con su vieja estrella...
hundida en el mar.


Hoy debería hablar en primer término de nuestro trabajo de ayer, pero mi conciencia me exige rendir homenaje a los cientos de personas de que se disolvieron en el aire y el mar durante la dictadura.

Me exige detenerme a pensar en embleama patrio, en su estrella de cinco puntas que representa al hombre libre, destinado a caminar con la frente en alto por las avenidas y los ríos del firmamento.

En cuanto a lo de anoche, salió bastante bien. Consistía en una charla sobre "La Tempestad", utilizando recursos teatrales, danza y poesía. Creo que le sirvió mucho a nuestro colectivo para explorar nuevas técnicas, hacer más danza y empaparse del significado de la obra. Ese guión lo subiré como un nuevo blog, para quienes se interesen en conocerlo.

3 de septiembre de 2006

tengo miedo



Tengo miedo. El nueve presentamos Construyendo La Tempestad y debo aprender un kilo de cosas nuevas.

¿Por qué?, dirán ustedes. “ Si tuvieron un preestreno hace más de un mes y todo salió correctamente, luego de más de un año de ensayos”.. “No pueden ser tan jugosos…”

Lo que ocurre es que la Compañía resolvió que los actores aficionados ahondáramos más en nuestro desarrollo teatral antes de presentar nuevamente la obra.

No obstante ello, por razones financieras era imprescindible que hiciéramos funciones que costearan nuestros gastos.

And then, tuve que sacarle punta al lápiz, desplegar mis enmohecidas alas de poeta y crear en pocas semanas algo que fuera interesante para el público, ligado a La Tempestad, pero distinta a ella.

Cuento corto, el próximo sábado seré el guía en un viaje hacia América, la tierra soñada de Shakespeare.- El lugar donde el amor tiene el rostro del perdón y la imaginación brinca hacia las nubes.

Mi plan consiste en estudiar todos los días, levantarme en la madrugada a repasar y alimentar la alegría de dar vida a los sueños-

En esta aventura estamos con Ximena Núñez, que dirige y actúa, Fernanda Rivera, Gabriela Krisam, Claudio Ahumada, Jorge Olivos y Alejandro Fernández.

Para que pasen el mal rato de leer este artículo angustioso, les dejo un poema sobre el tiempo, especail para recibir a septiembre.

Hay días bañados
de penumbra
y hay otros
que se cuelgan
en las puertas
de la gran ciudad.

Hay días olvidados
y hay otros que perduran
como las rocas
que aplastan a los muertos.




En la imagen, Ximena Núñez, fotografiada por Lorenzo Alvarez Carvajal.

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años y años de blog!!!!