4 de mayo de 2008

El amor que retorna.





Estas noches, mientras cuido a mi hija insomne, he recordado que de niño mi abuelita me acompañaba durante los períodos de enfermedad.

Ella, Olguita, me ayudaba a conciliar el sueño, prometiendo que se quedaría conmigo hasta el momento de despertar.

Y así era. Al abrir los ojos, siempre estaba sentada a mi lado dejando que su corazón latiera lleno de amor y de luz.

Así se forjó en mi alma un amor incondicional.

Muchas veces, cuando me dejo caer en la sonrisa de Isidora viene a mi la noticia de que ese antiguo lazo está presente.

Es que le amor no se extingue entre las estrellas, se mueve entre nosotros cada día y de tiempo en tiempo retorna, revive, nos abraza.


La obra es de Marion C. Honors.

16 comentarios:

Pamela dijo...

Qué lindo cómo lo dices querido amigo: así lo siento yo también, como una gran cadena de amor que va y viene

Gabriela dijo...

El apego es fundamental, a nadie le cae mal un poquito de promesas de amor.

Florecita dijo...

Porque los corazones simplemente se comparten, entre ellos, el amor... y por eso el mundo, el interno, transforma al mundo externo...

Evan dijo...

Que recuerdo tan tierno, me llevaste a mis recuerdo de infancia, con mis dos abuelas...

Un beso a vos y a tu nena!

El amor siempre está, aunque ellos ya no esten.

Antona dijo...

Hay recuerdos, que perduran y nos acompañan, el resto de la vida.

salu2

Andrea Podesta dijo...

Cuanta verdad, las cosas que te sembraron en el alma siempre estan, so se han ido y no lo haran se quedaran hasta que esa abuela sea Isidora...
besos mil!!

Sandra S. dijo...

Ese amor incondiciona que sentimos, se trasmite de igual manera...se vueve recíproco :)

Cariños

Roxi dijo...

Que agradable esa sensación, hace revivir, hay que estar consciente para percibir esa energía, ese amor, y dar esos abrazos que aunque no sean físicos, son tan reales.
Abrazo!

Isabel Romana dijo...

Sí, el amor es un bien que circula a través del tiempo. Y cuando más se da, más se tiene. Creo que Isidora comprenderá muy bien todo esto con la ayuda vuestra. Besos, querido amigo.

Bethania dijo...

Isidora, que bonito nombre..
Me gusta eso del amor que retorna, con sus vaivenes, pero siempre regresa, o no?
besos

gata gaes dijo...

qué lindo lo que escribes...
un abrazo

Lena...en algun lugar del mundo dijo...

... y asi pasa el amor desde tu abuela hasta la bisnieta, porque todo es como una cadena eterna...

Claudia Canifru dijo...

Que suerte poder cerrar los ojos y tener esos recuerdos. Puta que lindo hubiese sido.

Un gran saludo, me encanta tu faceta paterna.

fgiucich dijo...

El amor que le brindas a tu hija, no solo es un hecho natural, sino que forma parte del aprendizaje que te transmitieron tus mayores. Abrazos.

campesina dijo...

tu hija es tan afortunada!...recordé a un personaje temible que era invocado para que me durmiera...(eso lo explica todo, jajaja)
besitos para ella

Anónimo dijo...

Hijo adorado: el amor de tu abuelita jamás se fué, vive en nosotros porque ella nos prometió amarnos desde el Más Allá; Isidora tu bisabuela a quién recuerdo desde mis juegos infantiles sonreía como tu bebita. ABG

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