1 de agosto de 2008

Crecer sin Dios

Dios según Miguel Angel



Muchas personas me han escrito, pidiendo que explíque el título de este blog.A mi amiga Marcia Orell le causa un pequeño escalofrío que este espacio en el cielo se llame “Crecer sin Dios”, por la carga irreligiosa que conlleva.

Sin embargo, es un nombre que me gusta, porque habla de algunos de los elementos más arraigados en mi memoria y mi personalidad.

En efecto, la fe en un Dios omnipotente ha estado siempre ajena a mi conciencia. Mis recuerdos han estado siempre marcados por la duda y una cierta distancia escéptica hacia la fe dogmática.

Se suma a esto un sincronismo de niñez. En 1971, mi abuelita materna convenció a mi madre de bautizarme católico para alejar unas fiebres que me afectaban.

Me llevaron a la Catedral de Valparaíso y en medio de la ceremonia me arranqué causando un gran alboroto. A las pocas horas el edificio fue seriamente dañado por un terremoto y la pila bautismal fue destruida.

Sin embargo, ingresé a un colegio Católico – el mismo en que estudió Pinochet- . Allí había bastante tolerancia. No era obligatorio ir a misa ni bautizarse ni hacer la primera comunión.

Pero ocurrió que el único niño del curso que no hizo la primera comunión fui yo. Fue bastante fuerte para mis 9 años estar junto a mis 40 compañeros en todas las actividades preparatorias del rito y mantener a pie firme mi agnosticismo precoz.

A falta de medallitas en mi pecho, puse allí el rostro luciferino que venía con las botellas de "Casillero del Diablo". No era la idea adorar al ser de reacción, sino que realizar una choreza ante mis compañeros.

En la adolescencia, una de las travesura que recuerdo es haber persuadido a varios compañeros de curso para que se convirtieran al Islam y se arrodillaran rezando hacia La Meca durante los recreos. La zanahoria consistía en una recompensa prometida por un Jeque petrolero ultra millonario. Se enojaron bastante al saber que todo era una broma.

Bueno, siempre la reflexión sobre Dios, la creación del Universo, el origen de los libros religiosos y la psicología de la fe, ha ocupado un lugar en mi vida. Por eso consideré que la expresión “Crecer sin Dios” resulta apropiada para esta bitácora personal.

Les dejo a Khalil Gibrán hablando de Dios.

En los tiempos antiguos cuando llegó a mis labios el primer temblor del habla, ascendí la montaña santa y le hablé a Dios, diciendo: "Señor, tu esclavo soy. Tu voluntad oculta es mi ley y te obedeceré por siempre jamás".Pero Dios no dio respuesta y pasó de largo como una poderosa tormenta.

Al cabo de mil años, subí a la montaña santa y de nuevo le hablé a Dios diciendo: "Oh, Creador, soy tu creación. Del barro me formaste y todo te lo debo a ti".Y Dios no dio respuesta, sino que desapareció como mil alas veloces.

Y al cabo de mil años, subí a la montaña santa y le hablé de nuevo a Dios, diciendo: "Padre, soy tu hijo. Con amor y adoración me engendraste, y con amor y adoración heredaré tu reino". Y Dios no dio respuesta, y desapareció como la bruma que vela los montes distantes.

Y al cabo de mil años, subí a la montaña y de nuevo le hablé a Dios, diciendo: "Dios mío, tú eres mi meta y mi plenitud; soy tu ayer y tú eres mi mañana. Yo soy tu raíz en la tierra y tú eres mi flor en el cielo, y juntos crecemos ante la faz del sol".Y se inclinó entonces Dios sobre mí, y en mis oídos sonaron susurros de palabras de dulzura, y así como la mar abraza en su seno un arroyo, así me estrechó Él a mí.

Y cuando bajé de nuevo a los valles y llanuras, también allí estaba Dios.

Khalil Gibrán “El Loco, sus parábolas y poemas”.
José J. de Olañeta, Palma de Mallorca, 2001.
(Selección de Beatriz Colom)

11 comentarios:

alida dijo...

Gonzalo, siempre me pregunte ¿el porque del titulo de tu blog? Hoy la respuesta a todas mis incertidumbres, me gusto mucho Khalil Gibrán
Y dudar es de sabio, el tema religioso como la política siempre trae diferencia
Un gran abrazo y un bello feliz fin de semana

smokedeyes dijo...

jajaja esas bromillas de colegio....eres un bandido!!!!!

y cierto: el preguntarse sobre Dios y el roigen del universos y estas criaturas tan extrañas que somos nosotros es algo mucho màs interesante que creer y ya.....
pero sabes????? a veces pucha que reconforta pedir cosas pa alla pa arriba (jejeje)

muchos besitos y siento tu presencia llena de buena energìa

Lena...en algun lugar del mundo dijo...

Quizas el haber crecido en un pais tan anti-religioso como lo era Suecia en los anios 70-80 me hizo que no me pregunto mucho sobre la identidad religiosa de quienes me rodean. Creci sin religion, mas tarde tome propias decisiones al respecto y creo que cada uno esta libre de crecer sin Dios o con el...

salamandra dijo...

hablar de Dios es muy difícil de repente. para ud no, eso lo veo. eso me agrada.

saludos desde méxico. no me tenga olvidada.

=)

Armida Leticia dijo...

Para mi es muy satisfactorio, vivir sin Dios, no lo necesito, ni siquiera lo pienso. Pero respeto a todo aquel que cree.

Saludos.

José Antonio Fernández dijo...

Muy buena e interesante explicación al título del Blog, la verdad que atrayente.

Sill Scaroni dijo...

Muy bueno tu blog ...
Crecer sin Dios, abre las ventanas del pensamiento. ;))


Saludos desde el sur de Brasil.
Sill

Sonia Gluten Free dijo...

El pais donde naci y me crie hasta los nueve años era sin duda catolico-aposstolico y romano .Vivi en plena dictadura española con Franco era cuanto menos imposible "ser diferente" al resto de la clase. Por fortuna mis padres eran ateos, y aunque si hice la comunion, poquitos años despues salimos de España regresando en pleno movimiento estudiantil del 68....
Apartir de ahi, teniamos claro que hacer, que pensar y por que no creer.
Mi hija no esta bautizada ni tampoco mis nietos.

Un placer leeros a todos .
un beso hermanado
Sonia

José María dijo...

Crecí a la sombra de las sotanas, sufriendo una niñez desnaturalizada por las dentelladas permanentes del sentimiento de culpa. Crecí con dolor. Hasta que un día descubrí que la honestidad, la armonía y el sentido del próximo minuto de mi vida no depende de apuestas teológicas sino de cómo use mi libertad. Desde entonces he vivido sin Dios intentando día a día una vida que valga la pena, sin necesidad de un premio después.
Si Dios existe, creo que estará de acuerdo conmigo. En su supuesta omnipotencia no necesitará de un "holligan" más.
Mis hijos han crecido sin Dios y han tenido la infancia feliz que me fue negada. Hoy son buenas personas. Eso es lo importante.

Maritza dijo...

Buena explicación, bueno Gibrán, pero yo sin Dios me muero...
CREO firme y constantemente en Él.

Abrazos grandes.

Saradocbrandi dijo...

Estimado Gonzalo, dices ser agnóstico, pero cuando intentaron bautizarte hubo un temblor o terremoto. Si no eres creyente tampoco seas supersticioso.
Saludos.

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