27 de octubre de 2008

Aventura en Colliguay




Tras este trago amargo de la paliza electoral que sufrió nuestro arco iris, el primer día de noviembre nos vamos a la montaña. Por el troncal sur, sale el desvío hacia Lo Orozco.

En medio de aquella ruta que busca llegar a Casablanca, surge hacia la izquierda una vía que al poco andar se vuelve serpenteante, dando vida a curvas cerradas que van ondulando hacia el cielo en medio de un tupido bosque.

En la altura hay un valle. El camino ahora corre junto a un estero casi invisible. Pasa junto a un cementerio y al minuto siguiente nos deja frente a un gran cartel que a nuestra mano derecha grita ¡Liguria!.

Si miramos hacia el fondo, asentada al pie de una suave loma y junto a un extenso y verdoso césped, se encuentra la casa.

La construcción es de adobe. 5 habitaciones de dos camas abren sus puertas a un largo pasillo y en el medio presenta un gran salón de estar con piso de piedra y chimenea.

La cocina es grande y muy completa. El agua viene de la vertiente. La electricidad es normal. Los únicos teléfonos que funcionan son los ENTEL.

Por la noche el cielo colmado de estrellas. En cambio, el celeste de la mañana estará invadido por el canto de los pajaritos. Si agudizamnos la vista podremos notar los pequeños saltos de las ardillas.

Qué vamos a hacer sin tele?.- No nos quedará otra que conversar sobre los niños, internarnos en el bosque, aprender de Ida, escuchar a las almas que nos rodean, escuchar a nuestra propia alma.

Ida estará a cargo de iluminarnos sobre temas de educación. Ojalá pueda ir la Conito grande y nos hable del misterioso sistema Waldorf. Vecina nuestra será una prima que tiene a su pequeño hijo en el Montessori de Quilpué. Seguramente el mismo colegio en que trabajó Conito.

En medio del bosque repartiremos el jugo de flores que recomienda Shakespeare para hechizar de amor, para seducir los afectos.


La pintura"Sueño de una noche de verano" es de Joseph Noel Paton.

22 de octubre de 2008

este domingo volveré a votar por el arcoiris




Es cierto que debemos castigar a la Concertación por abrirse de piernas y gibarizar la esperanza.

Hay que mandarla un buen rato a la cresta, por chueca, por fome, por gris, por hacernos trampa.

Acusémosla de nuestra tristeza, de nuestras cuentas gigantes, de la mierda en nuestras manos, en nuestros rostros, en nuestro aire.

Gritemos de rabia por los empujones en el metro, por los obreros traicionados, por los asesinos sueltos, por los bosques que se apagan, por el hermano indio que llora su montaña.

Gritemos de rabia por nuestros años que se incendian, por la vida que se rompe sin amor, sin dulzura, sin prestancia.

Revolvamos el gallinero. Al fin y al cabo es nuestra casa.

Es la mitad de la noche y llueve.

No queda otra cosa que cantar. Como si aún tuviéramos sueños. Como si a aún tuviéramos ganas.

Sigue el cielo rugiendo y habla la derecha en la televisión, las radios y toda la prensa.

Los dueños de Chile quieren volver a La Moneda. Llenar las cárceles. Privatizar las escuelas. Perseguir el sexo. Prohibir la alegría. Borrar la esperanza.

Gobernar el país como si fuera un mall, un mercado de baratijas, un pozo de dinero y cobre.

Gastan millones en comprar nuestros votos. No pasarán. Esta pequeña libertad nos costó mucho y no se vende. No se rinde. No deja de buscar la estrella más alta.

Busquemos nuestras manos en la Alameda y comencemos a danzar, como si fuera octubre y primavera.

En este girar y girar, tomemos nueva luz, nuevas ganas, nueva confianza.

No se trata de aplaudir el gris. Se trata de asumir en que vereda de la historia habita nuestra alma. Se trata de persistir en la esperanza.



La imagen pertenece a una obra de José Balmes.

19 de octubre de 2008

fragmentos en la alameda central




malhechores brotados de alfajores,
alfiles, sandías y vidrios,
el degüello eléctrico de prestigiadas tropas,
malpagadas, nacionales y católicas
contra carpinteros que no saben leer
y puertos que el sol no recuerda.

jueces desentendidos pero no ciegos,
prisioneros de un barco que no debe
llamarse Esmeralda, sobrios, refugiados
de la belleza invicta, arrogantes,
prósperos, llenos de alambres y de ajíes,
rostros tenues como el dolor desesperado,
sobrinos confiscados a una luna temeraria,
casi crepúsculos perdidos, artífices
de menciones honrosas, de gatos y de
librerías pensadas para niños delirantes y rosados,
lógicos, derribados de una vida prestada
y de rieles que gimen en España.

soy un número relleno de tristeza,
huyendo de helicóptero anómalos y oscuros,
taladrantes y llenos de barro, dóciles y ausentes,
dormidos sobre platos de cebolla,
junto a frascos de arena y de miel.

conozco demócratas cansados y absurdos,
hospitales que se llaman desamparo,
el ombligo náutico y el desgarro de un nuevo amor,
caracoles tendidos en su cama y cortafuegos
adheridos al temblor.

tengo prólogos de una pasión promedio,
cócteles desnudos y frecuentes,
bajo el auspicio de tiranos malolientes,
de moscas y sombreros ateridos

con querellas desaparecidas
en carpetas marrones y azules.

pienso en fueros y lazos de papel,
en la ronquera de tardes calurosas,
asociadas a piscinas nuevas,
tigres pálidos y perdedores
bajo un traje de asesino,
que también se llama uniforme
y gol de Chile y bombas que caen sobre
el Presidente.

tuve que anotar en lápidas
que parecen cordilleras,
la muerte de países que caen al agua
y desembocan gritando como ríos,
la penitencia de perderlo todo,
por cortesía de sueños de militares obscenos,
prófugos de un aguacero azul,
invencibles desconsolados y aburridos.

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años y años de blog!!!!