5 de julio de 2008

facebook




Hace unos 100 días, facebook se hizo universal en Chile. Desde entonces, todos tenemos derecho a una rendija para husmear en el interior de cada casa y de cada alma.

Vigilamos y somos vigilados. Medio payasos y medio policías. Habitantes de un gigantesco edificio de paredes transparentes.

Es el regreso de la antigua tradición de salir a ver gente, primero en las plazas y luego en los malls. Heráclito vuelve a galopar.

En este artefacto facebuquero encontramos el Chat, el Messenger, el Correo, las aplicaciones para videos, música e imágenes y un sinfín de otras huarifaifas a disposición de multitudes que transitan sin tocarse.

Para nosotros los blogueros fue como una ola gigante que vino a inundar la laguna en que chapoteábamos y en la que, tras algunos años, habíamos ido trabando lazos humanos muy fuertes.

Para los que deseamos un lugar donde difundir nuestro trabajo en las artes, las posibilidades de facebook valen más que un fondart, porque cada imagen o cada poema llega al instante a cientos de personas que tienen la opción de hacer clic y expandir todo por los cielos como en el viejo milagro de la boda y el vino.

facebuquéame

dame un poquito de tu alma,

dame más y más,

mírame con ojos de neón,

abrázame con la fuerza de tus dedos,

como si estuviéramos en un campo de flores,

como si hubiera un día de luz

y tu boca comenzara en la próxima cajita,

un nuevo perfil

de tierra y carne.
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años y años de blog!!!!