25 de febrero de 2014

María Valentina



María Valentina
desabrocha con cuidado su delantal
observa sus fotografías
extensa claridad de Valparaíso.

Disfrutando
bebe su última copa de Baileys
besa a su hija en la frente
acaricia sus perros
abre la puerta del silencio.

Me parece escucharla reír
mimar a Isidora
compartir su alegría
bendecir el tiempo.

1 comentario:

mabel casas dijo...

un poema de ternuras y tierra de recuerdo,se ve la escena, se siente el lazo que esconde el poema
un gusto leerte

saludos del otro lado de los andes

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