Baba Vanga escribió el presente
Ayatolá entregando su martirio
Piezas de dominó cayendo
La tierra pariendo su fin
Baba Vanga escribió el presente
Ayatolá entregando su martirio
Piezas de dominó cayendo
La tierra pariendo su fin
En tu centro dejé mi luz
Semilla de nueva conciencia
Mi libro esencial
La espada que porta mi fuerza
Queda tiempo para que me busques de nuevo
y rescates mi estrella desde la noche
cruzando el silencio con tu boca
transmutando tu abrazo en voz
El bombardeo impide que aún aclare
El jardín de niñas, la sinagoga
y el hogar de los mártires
ahora es ceniza bajo la estrella de Oriente
Aves de acero gobiernan el cielo
Lo mismo que dardos vomitados por el viento
y la noche no despeja
no abre un hueco al respeto
no despierta la paz.
Busco un lagar en la montaña
El signo del Lucero sobre su techo
A nuestros pies el lago
En lontananza el volcán
Yerra el tiempo al mostrar su desnudez
respirar en mi alma
saturar los silencios
roncar dormido bajo el sol
Bendito el día en que abracé a mi madre
y me llevó de la mano a mi nombre
las estrellas
y la gran luna que gobierna la noche
Volverá la guerra a perdernos en la muerte
Castigar la conciencia
Demoler el amor
Volvernos a mostrar las estrellas
Tajamar y madera me llamo
También acero y taladro
Madrehierba
Redondo
Cetro y heraldo del sol
Presido tormentas
Asisto a colmenas de estrellas
Empujo piedras
Inclino el azuel hacia el mar
Medir y seguir
Hablar de otras lunas
Globos que parecen estrellas
CBUS dormitando en Portales
Castigo el tiempo
Tumbo torres oscuras
Borro mi pena los viernes
Soy el bosque bajo la lluvia
Dime que eres Juan Manuel Fangio
Minerva naciendo en Collao
Gitana azul de Retiro
Línea de fuego cósmica en el cemento
Dime que naciste en Librería Gandhi
Estrella entre estantes de Miguel Hernández
Se de lujo en el petite Colón
y junto al último y querido jacarandá
Vendrá Castellana Torres
a cultivar mis silencios
Será hora y segundo de mi nombre
Otra yo erguida sobre mi sangre
Dónde estoy cuando callo
cuando duermo
cuando olvido
cuando enciendo mi luz en el desierto
Necesito a México
Cunpres y resquicios de sus sabores
Cierto tulipán de chicolate
Una danza de muertos en la calle
El sol ha estado presente hoy
Me desnudó en la calle
Me obligó a caminar bajo los árboles
y ampararme en un copa con hielo
Tropiezo y no tropiezo
Escribo laberintos
Entreno acróbatas
Acepto bofetadas
Envío mi fuerza a la luna
Soy diez veces el sol
Árbol al interior del árbol
Sangre del viento
La Luna borrando el sendero
En el link y especialmente para Temuco, mi libro "Recuerdo, nuestra luz herida".
En este link, la maravillosa enciclopedia de la música "La música que despierta nuestra luz"
Derramada
El agua busca su camino
Trata con el sediento rosal
El perro que descansa
Aquel hombre que cuida su pozo
El jarro que fractura el porteador
Esta es la tumba del viento
Sobre su lápida canta un ruiseñor
Lloran antiguos volantines
El violento rayo
Las olas que ya no rugen en los mares
No se junte con artistas
Salvo que quiera sorprenderse
Disfrutar
Aceptar desde ya el abandono
Elegí el limo del Nilo
La rémora de su continuo canto
Sus líquidos pasos sobre la arena
Su piel arrancada por el viento
Iquique fue
nombre y sal de su alma
Cézanne la
trajo a este puerto
Matisse
escribió sus silencios
Aldo
Francia puso luz en su mirada
Aquellos libros azules de Meza Barros
aprendieron
a volar sobre su cabeza
y ella ascendió
escaleras de bien
Se hizo amiga
de las naves
Defendió a
Gonzalo Rojas
Encendió su
alta luz
en el complejo
interior de las familias
Es de madrugada
y comienza su jornada
Estudia, litiga,
juzga, enseña
Cumple,
como si todo fuera sencillo
y el día
sumara cuarenta horas
una charla
en el ascensor
visita al
médico
lecciones que
iniciaron los romanos
Es de noche
y el hombre nuevo sigue engrillado en Pisagua
Hay puerta de escape en el pentagrama
Aquellas
cuarenta horas
Justo,
cuando el poema se torna acción
Para no seguir soñando con Susana
Escribiré pronto su poema
Pensaré en Iquique
1969
El teatro y la prisión de Pisagua
Mi hija se alimenta de abrazos
Por eso es linda como la lluvia
Solar a todo evento
Agua de luz vertida en mi alma
Cruzando el paraíso hemos llegado a Puerto Blest
Antes lo hizo Ernesto en su "Poderosa"
Lo mismo que Eva y Adán
Incluso Dante, tras perderse en el bosque
Conocí el olmo, el arrayán
Los poderosos coihues
El venerado alerce
Ante ellos me inclino
Lo mismo hace el viento
y el acero asesino de los hombres
La niña está mirando cordilleras
Lee los libros de la lluvia
El dominio de las aguas
Aquellos grandes poderes del sol
En un punto
hay lago a uno y otro lado del silencio
Es el poema de Angostura
Patagonia lacustre
Música al centro del Universo
La orquesta vuelve a navegar el mar negro
Descifra la olas del mediterráneo
Busca África y La India
Sigue la ruta de Sherezade
Elijo navegar el Nahuel Huapi
Asumir la srnda de los ancestros
La luna sobre el agua
Huellas de antiguos catacñismos
Álvaro pertenece al mar
Emerge de la bruma como espíritu de Zapallar
El viento empuja sus pinceles
y hermano lo llaman
aquellas grandes rocas
que sostienen el Océano
Desde el cielo
las aves observan su trabajo
imaginan la ruta de sus colores
aplauden trazos
celebran el brillo
perspectiva
espíritu inscrito en su luz
Las olas
con su trabajo eterno
siempre son el fondo de sus obras
permanente incendio de espuma
ciclos del Gran Espíritu
rapsodia que abraza al pintor
Aquí el sol
Volvió a sellar su alianza con la belleza
Y la música volvió a ser luz
Horadando las altas conciencias
Diré al sol que te espere
Y abra las flores en tu nombre
Provocando al aire celeste
El suave terremoto de la aurora
Una copa de luz en tu vientre
El bosque ha parido una mujer
El llantén
Libros de oro y luna
Palabras que canta el arroyo
Raíces y visiones del tiempo
Tesoros y duendes de Shakespeare
Creí ser de piedra
Mas soy un rayo del sol
Verbo extendido en la noche
Agua que borra el dolor
Mi hija tiene piel de abrazos
Cabellera inscrita en la noche
Ojos que alcanzan estrellad
Su poema inscrita en esta piel
Sobre mi cuerpo
Un collar de silencios
Sombra de ángelas
Miradas tuyas
La palabra y el poder del sol
Busco un caballo nocturno
Uno que me salve
Notable guerrero de Luna
Mi amigo el tiempo
dibujando el horizonte
El mar tiene rizos celestes
Sal empujada hacia el viento
Gaviotas hambrientas de cielo
Ondas que empujan el tiempo
Aspiro a ser humano
Morder uvas y limones solares
Cargar talismanes celestes
Rozar el siglo que nos borra
El viento
Me parece que provengo del viento
Veo un gran arcoiris en mi alma
y hojas de nobles árboles
cayando a través de mí hacia el agua
Un durazno es la mitad del verano
Octava parte del sol
Uva con cuesco
Brisa con azúcar
Poema que antecede al huesillo
No hagas esto
No me mires con deseo
No desnudes mi risa
No te acerques tan solar a mi alma
Es de cobardes no volar
Despertar sin la caña
Renunciar al tango
Apurar el tinto sin soltar una lágrima
Este roto
Lleva un colihue por lanza
Presume de cruzar cordilleras
Apurar orgasmos
Piropear los pies
Las faldas
y el rostro pecoso de las muchachas
Quiero que pliegues y repliegues tu sombra
hasta volverla azul
hasta fundar estrellas en su fondo
un sol que ampare esta alegría
un tiempo que contenga nuestra dicha
Estoy herido por tu nombre
Me lame el viento y las aguas
Tengo huecos en mi sangre
Me sigue el sol por la noche
Todo lo que existe florece en Gabriela
Olmué, Huasco. Nuestro Elqui
La higuera que perfuma esta aurora
La estrella que atesora su canción
En el link y especialmente para Temuco, mi libro "Recuerdo, nuestra luz herida".
En este link, la maravillosa enciclopedia de la música "La música que despierta nuestra luz"
Lo que ahora siento
es tu ausencia
tu último beso
la forma en que husite de mi cuerpo
Empleando un mazo de
piedra
y en la puerta
oriental del templo
cerraste el camino del
sol hacia la aurora
impediste la primavera
y empujaste la Luz
hacia su tumba
Ahora, Abairam, detestable engendro
cumpliendo órdenes
de Salomón
y guiado por el buen
Pharos
observo tu escondite en
la caverna
Duermes
y una espúrea luz deja
adivinar tus formas
Tropiezo y te
despierto
Combatimos
Mi puñal perfora tu
cabeza
y a pesar de ello
siento sangre brotar
desde mi frente
Llevo mis manos hasta
la herida
Las observo bañadas en
rojo
Las dirijo por última vez a mi pecho
El grito de nekam, aún traspasa el silencio
Entrego al Rey mi propia cabeza
Cuando hay hermana hay primavera
Solsticio azul de los silencios
Providencia del mar
Sal del tiempo
Libro que cae desde el cielo
Para Daniela en su cumpleaños
Me encantas porque sabes decir te quiero
Porque tienes poder sobre el viento
-Lágrimas en el baúl de invierno-
Cierto poder sobre mi alma
sobre la albahaca
y el domingo que precede al invierno
El sol borrará mis palabras
Las montañas que sostienen el cielo
Mi memoria y la tuya
El viento que empuja los tiempos
Pero aún no borra el presente
La urgente exigencia de la ética
Tu belleza radiante
La morada y el refugio del azul
Dedicada a Rodolfo Moreno
¿Dónde más?
¿Dónde más,
sino con nosotros, mi hermano?
Esas palabras
que portan luz
rescataron mi
ser de la gran vergüenza
y la oscura envida
Por años
estuve aprendiendo a decir Alef
primer fonema
del camino
y más bestia
que espíritu
tallé mi piedra
sin rigor, sin arte, sin perfume de alegría
Incluso robé la
sublime clave de Amós
quien pronuncia
ya Tau
letra final de
esta vía
Con sutil inteligencia
y poderoso amor
fui juzgado por
mis Maestros
que habían
ajustado cada encargo
a la etapa de
cada quien en el camino
Aquellos
hombres, mis maestros
fueron también
deseo, engaño y muerte
y
recordándolo, supieron regresarme al camino
darme aún más
luz
bañarme en la
aurora de sus abrazos
tornarme al hogar
en que somos Uno
Lo que viene ahora
es azul de nombresSoy la palabra tronadura
Cierta trama de sílabas
El arte de sanar
Sombra y borde del abismo
Soy un nardo celeste
Carne del damasco
Aroma de la higuera
Raíz que huye del sol
Hoy truenan las estrellas
Algunas mueren de pudor y envidia
Orinan sobre cascadas de nieve
Muerden los rizos y el oro del caimán
Nuestro techo de papel se triza
Suda el lacre del solsticio
Muestro sol hoy tropieza
& nada perdona esta.paz
Leer es heredar el alma de otro
Recostarse en su cama
Probar su caldo
Besar a su esposa
Leer es conversar con otro
Perforar sus sueños
Juzgar su ternura
Borrar la tregua que nos separa
Mi nombre es azul y está en guerra
Mi pena combate en Chiloé
Mi boca bebe de una hermosa vertiente
Mis manos van labrando la tierra
Mi luz ha migrado hasta Gaza
Vino aquí mi mi nombre
poco antes que mi cuerpo
y a pocos o a nadie le importó
Luego, llegó herida de luz mi palabra
y la ciudad me dijo: pasa,
que eres mi hijo y mi hermano
Boca que grita mi alma
Manos que alzan mi aurora
Aquí se rompe el silencio
Lo dice en mi alma
Bordones Garrido doña Myrtha
Lo habla la guerra con sus estruendos
Lo murmura libros
Lo grita el futuro que llega
Somos la intensa Venezuela
Su alma derramada por el mundo
Aquel dictador secuestrado
Mil traiciones borradas por la noche
Multitud de acuerdos en la sombra
Allí. Independencia truncada
Su cielo roto por el fuego
Águilas en busca de petróleo
Caracas herida en su costado
Venezuela intervenida, murmuró "El Mercurio"
Allí la corrupción escribió su poema
Vendió conciencia y tierra
Actas que contaron los votos
Bloqueo, huida, "el rapto"
Incluso, la palabra pueblo
En el link y especialmente para Temuco, mi libro "Recuerdo, nuestra luz herida".
En este link, la maravillosa enciclopedia de la música "La música que despierta nuestra luz"
Nuestra fundación nos convocó a agradecer al 2025 y entregó la medalla Camilo Henríquez a quienes de una u otra manera aportaron con nuestra misión de ayudar a la gente a ser feliz.
Crepúsculo |
| del 30 de diciembre 2025 |
María José Murillo agradeciendo a través del canto
| El lugar vació es el de Jorge Burgos que tomó la foto. Al fondo se nota a Álvaro y Felipe |
| En primera línea, Blanca, Consuelo y Marcia |
| Consuelo Gonzalo y Claudia |
| Consuelo y Gonzalo |
| Consuelo y Gonzalo |
| El salón |
| Consuelo, Gonzalo y Marcia |
| La noche del 30 de diciembre |
| Gonzalo y Carola |
| Isidora, Gonzalo y Carola |
| Gonzalo, Carola y Cecilia |
| Marisol Utreras agradeciendo al 2025 |
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| Gonzalo y Marisol Utreras |
Sueño que despierto y no es cierto
Sueño que escapo de ese segundo sueño y por cierto tampoco escapo
Me quedo aquí en esta esfera
Dende reina mi hija y mi esposa
Ecribo lo que río
lo que canto y lo que lloro
Escribo sueños
que visitan mi conciencia
Aquello que susurran mil estrellas
Aquello que guardas en secreto
Lo que enseña y proclama mi intuición
Agradezco el amor de mi hija
La salud de mi padre
Los grandes ojos verdes de mi esposa
Aquella serena presencia de mi sangre
Agradezco la luz
de mis hermanos asesinados
el poema en que somos ronda
la llama que nos une en el sol
Agradezco la ventana que abrimos
a ese yo en otra piel
niñas y niños del Liceo
brindis antiguo en La Traviata
Matta erizado de sueños
Butterfly con su hijo en Japón
Agradezco los libros de Ptolomeo
El santo y seña de Templanza
Vida y leyenda de Carlos Thomas
Enrique Ibsen en Buenos Aires
Sombra que disuelve el ruiseñor
Agradezco el alma buena de Carrasco
doña Blanca
Pedales y manubrio de Marina Alvarado
Marta y María en huertas del Elqui
Nelson Santibáñez bajo el parrón de sus padres
El Dharma y la unción de mis maestros
Agradezco la conciencia de Manuel
Las joyas que busca en los sótanos
Empuje de tantos Robertos
Tifón de las sílabas negras
Daniel y su tango con la muerte
Hoguera en el patio de Marisol
Agradezco una batalla tras otra
trabajos de Hellen Mirren
afecto austral de Elicura
Atacama cantando sus flores
Álvaro y Cristian en la siembra
Cada día un cedro
en la vida floreal de Jorge Burgos
Agradezco a Francisco por su paciencia
A Salazar don Carlos
Aurora en la copa de un árbol
presencia sagrada en la ruta
Nubia y Osvaldo lo cobijan
Agradezco a Claudio
por su luz de Maestro
Voces de Pepo, Rodrigo y María José
Aquel viaje al centro de las artes
Rosas para cada Gardenia
Nunca jazmines en el camarín
Agradezco latidos de Temuco
Abrazos de Óscar y Nibaldo
Ñañas caminando desde el mar
Cautín de los trapiales
Marcia, guardiana del cochayuyo
Vidas antiguas de Ximena
Agradezco a Chile
porque es mi hogar en las estrellas
Aroma azul del Llanquihue
Espíritu rizado de Amelia
Hijo, en ti retorno
Vivo en la piel que acaricio
En los ojo de Tanita
En el dulce abrazo de tu hermana
Sigue abriendo ventanas en tu alma
Borda y reborda el tiempo
Agradece
Perdura, como lo hace la luz
Hijo, en ti y en Ramiro retorno
Por sus ojos veo ls aurora
El rostro de mis nietos
La enorme palabra Libertaf
No existo
Solo la Alta Luz existe
No vivo
Solo el Gran Amor pervivo
Y sin embargo escribo
existo en sílabas unidas
Soy el Gran Amor que se expresa
En lo que creo es la paz
En ella se abrazan los niños
Sueñan las conciencias
Conserva el amor su sentido
No escribo lo que escribo
La Alta Luz lo hace
Yo solo dejo silbar al bosque
y el aire señala el camino
El lago se ha tragado al volcán
Beatriz State camina sobre las aguas
Recoge rosas imposibles
Acuna llovizna entre sus brazos
Rié, poco antes de llorar
El olvido riene ranuras
Una de ella se llama poesía
En ella retornan emociones
Los que partieron
El pequeño instante que jamás se olvida
Quiero este tiempo contigo
Llevarlo extendido en mi alma
Bañarlo con luz de cerezas
Cuidarlo con brebajes de aurora
Emplearlo en las rutas del mundo
Mañana me bañaré en la luz
Quizás nade o camine despacio
Quizás lea para escuchar a mi alma
Quizás abrace a mi hija
Al andar alcanzo el futuro
Y él brinca hscia adelante
O retorna a la barbarie
El hombre devorando al hombre
Cenizas que huelen a libros
Carola fabrica galletas
Canta villancicos
Prepara cola de mono
Exige un árbol en forma
Ella vive y expande la navidad
En el link y especialmente para Temuco, mi libro "Recuerdo, nuestra luz herida".
En este link, la maravillosa enciclopedia de la música "La música que despierta nuestra luz"
Lo que no olvido es el perfume de nombre
Tus ojos clavados en mi rostro
Nuestra boda girando sobre el mar
Tus piel grabada en mis silencios
Giovanni Noé
nuestro amado héroe Lombardo
cruzó desde el silencio al mundo en Pavía
Año 1877
Educado bajo régimen de internado
creció entre pesares y ausencias
grandes tristezas alojaron en su piel y pulmones
El hambre de luz lo condujo a convertirse en científico
Médico social, carbonario y francmasón
Discípulo de Giovanni Battista Grassi
El año 1911 y la primavera de Roma
fueron testigos de su iniciación en la "Logia Espartaco"
sellando su compromiso con los despojados
aquellos que mueren debiendo vivir
aquellos que viven en la oscuridad
debiendo crecer en la luz
En la eternidad de su espíritu
viaja la ciudad de Arica
mineros arrebatados a la muerte
nuestra Universidad de Chile
madre de libertad y salud
El sol mira a través de mis ojos
Respira a través de tu boca
Piensa mientras lees un bosque
Sueña cuando viajas en la noche
En el link y especialmente para Temuco, mi libro "Recuerdo, nuestra luz herida".
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El tic tac sigue su rumbo en mi cuerpo
Es el ritmo del cielo
Mahler silbando la vida
La lluvia soñando los bosques
Cargamos nuestra sombra de yanaconas
Trágico espíritu de siervos
Acomodados
Labradores del egoísmo
Seres que niegan su luz