4 de marzo de 2010

interior




Las manzanas de la casa tienen el sabor de tu boca

la sombra de los árboles posee un poco de tu calma,

tus labios llevan el sabor de este duro verano,

tu mirada está en cada fragmento de mi paz.


Escribo y tus manos están sobre el piano,

la niña te pide más música,

te busca como un duende a su dulce hada.


Mi espíritu pasa de las letras a otros mundos,

bucea pegado al borde de los abismos,

se abraza a los fondos, confía en el mar.


Isidora estira sus brazos y me rescata,

me trae a su tierra de alegrías,

de cantos, de pájaros cómicos y azules.



En la imagen “Interior con mujer al piano”, de Vilhelm Hammershøi (1864-1916)

1 comentario:

comun dijo...

Hola!!!!!!
La vida es como tú la veas, para unos pude ser bella, para otros violenta, aburrida, entretenida y así podría seguir………….es según con el cristal que la veas.
Buen día y un abrazo de oso.

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