26 de noviembre de 2010

La mano



Los labios del fecundo viento
besan mi rostro desnudo,
camino entre olas que me doblan
huyendo otra vez de la memoria
hasta que todo me atrapa y me derrota,
me absorbe esta tierra y sus dolores,
dejando sólo mi mano
sobre el tiempo y la arena,
en el límite del agua,
recordando mi encierro,
mi destino, mi muerte,
mi regreso.




La imagen corresponde a la célebre escultura de Mario Irarrázabal en Punta del Este.

No hay comentarios.:

Seguir por Emilio

años y años de blog!!!!