11 de enero de 2011

Matthias Sindelar






héroe de casinos y burdeles,

genio de balones,

Maradona del barrio hebreo,

artillero número nueve,

gigante de orgullo,


hombre de eximia decencia.


Te vi aquella tarde sobre el prado de Viena,

la Gestapo mirando tus zapatos,

todos sabiendo la amargura del empate,

el fin de Austria y sus círculos,

la inminente explosión de los tiempos.


Te vi aquella tarde disparando,

rompiendo el cristal del aquel arco,

derrotando al miedo de tu alma,

danzando donde debías humillarte,

sin doblegarte ante el odio,

la locura absurda de Hitler,

la acerada sombra de los tanques.


Vi tus días clandestino,

tu cuerpo abatido y gélido,

el gas infectando a tu amante,

las luces llorando tu muerte.





Este poema se construye sobre la pequeña biografía del futbolista que desafió a Hitler, publicada por Carlos Suasnavas en http://www.sentadofrentealmundo.com/2011/01/el-futbolista-que-desairo-hitler.html


La imagen proviene del mismo sitio.

1 comentario:

Isabel Barceló Chico dijo...

Precioso poema. He leído la biográfía en el enlace que nos has dejado y he quedado muy impresionada. Así deberíamos ser capaces de actuar todos... Un abrazo muy fuerte.

Seguir por Emilio

años y años de blog!!!!