4 de junio de 2007

Supernumeraria del Sexo

Egon Schiele, Mujer Frente al Espejo




Supernumeraria del Sexo



Van mis manos y mi boca a buscar tu cuerpo.

Tu piel me recibe con un temblor de dulzura,

de playa, de océano, de oleaje.

Te aferras a mí con todas las ganas del alma.

El deseo vuelve húmedas tus piernas,

benditas de tanta ambición,

de tanto placer y ganancia.


Me recibes como la tierra a su tormenta.

Me miras con ojos gigantes.

Golosa. Buscas que tu cuerpo se extienda.

Jadeas. Exiges más.

Te muerdes los labios.

Ronroneas.

Sigues adelante como una combatiente del placer.

Supernumeraria del sexo.

Dueña de estallidos múltiples,

de hectáreas y octosílabos de gozo.

Infinita en lo efímero.

Fecunda.

Dueña de la Esperanza.




Como ustedes saben, en estas semanas he quedado totalmente asombrado por la facultad femenína de obtener orgasmos múltiples y secuenciales.

"Supernumeraria del Sexo" es la expresión que empleo en lo cotidiano.

Luego, me tocó examinar brevemente el ideario del Opus Dei y me impactó su exaltación del dolor como forma de acercarse a Dios.

Aquí les dejo ese pequeño ensayo.

Foto de Pamela Albarracín







El Opus Dei y el Martirio

Introducción

El Opus Deis es una Prelatura Personal de la Iglesia Católica.

Fue creada en plena época de auge del fascismo. Es semi secreta en el sentido de que sus integrantes no están obligados a revelar su pertenencia.

Guarda ciertas relaciones con la Compañía de Jesús – la figura del Director Espiritual- y con la Francmasonería, en lo que concierne a los aspectos secretos, la organización en círculos concéntricos y hasta cierto punto, en el afán de influir en el mundo.

A diferencia de la antigua orden de constructores, el Opus Dei posee una dirección mundial centralizada.

Una idea base de esta institución, es que los cristianos laicos deben buscar la santidad desde su posición en el mundo, como empresarios, trabajadores, padres, hijos, políticos, etc.

En lo social, se caracterizan por defender la estructura social del mundo. Se acepta la posición que nos entregó Dios y se sirve desde allí.

Monseñor Escrivá enseña: ¡Qué afán hay en el mundo por salirse de su sitio! —¿Qué pasaría si cada hueso, cada músculo del cuerpo humano quisiera ocupar puesto distinto del que le pertenece?
No es otra la razón del malestar del mundo. —Persevera en tu lugar, hijo mío: desde ahí ¡cuánto podrás trabajar por el reinado efectivo de Nuestro Señor! (Camino, 832)


Por lo mismo, son los poderosos, los aristócratas, los oligarcas, quienes suelen aproximarse a sus filas. El propio fundador del Opus tenía pretensiones nobiliarias.

El Opus Dei está inspirado a su vez en una cosmovisión Patriarcal del mundo, que por lo demás no es excepcional en las corrientes religiosas tradicionales.


El martirio

Uno de los aspectos más llamativos del Opus Dei es que promueve en pleno siglo XXI, la aplicación moderada de la autoflagelación, mediante un silicio que clavan en sus piernas, los latigazos, el ayuno, etc.

Se trata de un dolor que se obsequia a Dios para agradarlo. Un sacrificio como el de Abraham con su hijo, como el de la pasión de Jesús, como el de miles de los peregrinos que se arrastran o caminan de rodillas para agradar a la Virgen.

El Santo de la Obra escribe:

Camino 899. Cuánto te cuesta esa pequeña mortificación! -Luchas. -Parece como si te dijeran: ¿por qué has de ser tan fiel al plan de vida, al reloj? -Mira: ¿has visto con qué facilidad se engaña a los chiquitines? -No quieren tomar la medicina amarga, pero... anda! -les dicen-, esta cucharadita, por papá; esta otra por tu abuelita... Y así, hasta que han ingerido toda la dosis. Lo mismo tú: un cuarto de hora más de cilicio por las ánimas del purgatorio; cinco minutos más por tus padres; otros cinco por tus hermanos de apostolado... Hasta que cumplas el tiempo que te señala tu horario. Hecha de este modo tu mortificación, cuánto vale!


Camino 181. Mortificación interior. -No creo en tu mortificación interior si veo que desprecias, que no practicas, la mortificación de los sentidos.

Si partimos desde el libre examen, desde una visión ajena a los dogmas, llama de inmediato a la sospecha un Dios al que le agrada el dolor, la sumisión, la ofrenda de la propia sangre.

Sin embargo, desde una perspectiva formativa y desde el punto de vista de la construcción de una fe ciega, resulta conveniente exigir sacrificios. Se va formando un pacto, una relación directa y personal entre la divinidad y la persona que ofrenda su dolor.

Desde otro ángulo. La persona que aprende a aplicar su dolor a un fin superior, sagrado, divino, se forja a sí misma un carácter fuerte, capaz de resistir los más graves contratiempos o sufrimientos.

En efecto, al santificar su dolor, el creyente se ve a sí mismo con la fortuna de poder entregar su sufrimiento a Dios, aportando de esta manera al plan divino.

En este sentido, no es casualidad que el psiquiatra Enrique Rojas, cercano al Opus Dei, escribiera el best seller “El hombre Light”, fustigando a las nuevas generaciones alejadas de lo espiritual que buscan el placer y evaden el dolor.

Es bueno entrenarse en el dolor?



Aquí está el texto completo de Camino.

El Reportaje de la BBC sobre el Opus Dei.

Este el blog de Pamela Albarracín.
Publicar un comentario

Seguir por Emilio

años y años de blog!!!!