30 de noviembre de 2006

Fragmentos





malhechores brotados de alfajores,
alfiles, sandías y vidrios,
el degüello eléctrico de prestigiadas tropas,
malpagadas, nacionales y católicas
contra carpinteros que no saben leer
y puertos que el sol no recuerda.

jueces desentendidos pero no ciegos,
prisioneros de un barco que no debe
llamarse Esmeralda, sobrios, refugiados
de la belleza invicta, arrogantes,
prósperos, llenos de alambres y de ajíes,
rostros tenues como el dolor desesperado,
sobrinos confiscados a una luna temeraria,
casi crepúsculos perdidos, artífices
de menciones honrosas, de gatos y de
librerías pensadas para niños delirantes y rosados,
lógicos, derribados de una vida prestada
y de rieles que gimen en España.

Soy un número relleno de tristeza,
huyendo de helicóptero anómalos y oscuros,
taladrantes y llenos de barro, dóciles y ausentes,
dormidos sobre platos de cebolla,
junto a frascos de arena y de miel.

conozco demócratas cansados y absurdos,
hospitales que se llaman desamparo,
el ombligo náutico y el desgarro de un nuevo amor,
caracoles tendidos en su cama y cortafuegos
adheridos al temblor.

tengo prólogos de una pasión promedio,
cócteles desnudos y frecuentes,
bajo el auspicio de tiranos malolientes,
de moscas y sombreros ateridos
con querellas desaparecidas
en carpetas marrones y azules.

pienso en fueros y lazos de papel,
en la ronquera de tardes calurosas,
asociadas a piscinas nuevas,
tigres pálidos y perdedores
bajo un traje de asesino,
que también se llama uniforme
y gol de Chile y bombas que caen sobre
el Presidente.

tuve que anotar en lápidas
que parecen cordilleras,
la muerte de países que caen al agua
y desembocan gritando como ríos,
la penitencia de perderlo todo,
por cortesía de sueños de militares obscenos,
prófugos de un aguacero azul,
invencibles, desconsolados y aburridos.



sueños y torturas




Tras la temática social y la delirante imaginería de este poema construido a fines del 2001, está el carácter de Alma.

Subyace su hablar fragmentario, que va dejando sólo pequeñas pistas del combate de emociones que existe en su laberíntico mundo interior.

El texto está construido sobre la base preconcebida de palabras extensas, extraidas de la cantera de mi propio inconsciente, para dar cuenta - entre tanta anarquía - de las líneas fundantes de mi visiòn del mundo.

Me provocan los heicópeteros dormidos sobre platos de cebolla, la cobardía de los magistrados, las carpetas con las historias de nuestros detenidos desaparecidos, la terrible obscenidad de los militares, enhebrados a una historia y una cultura del terror.

Me conmueven los gritos de muerte y tortura que todavía rondan nuestro espíritu, como un clamor de humanidad, como una desgarradora herida en el alma de Chile.

La invocación de nuestro busque escuela, asociado por su nombre a una tradición de heroísmo caballeresco, es clave para denotar la total destrucción del honor militar.

Los crímenes no causan orgullo, sólo la justicia provoca luz y extiende el alma.

----En 1879, en el marco de una guerra fraticida, la frágil corbeta Esmeralda, al mando del capitán y abogado Arturo Prat Chacón, de 31 años a la fecha, inserto en la tradición del liberalismo romántico chileno, combatió hasta hundir sus banderas contra el Huáscar, un acorazado peruano. El sentido del honor y del deber, llegó a uno de sus puntos más altos en nuestra historia. Don Miguel Grau, el capitán del Húascar, devolvió a la viuda de Prat, la espada jamás rendida de nuestro máximo héroe naval------


Michael Woodward



De este poema surge el título de nuestra última publicación "Prófugos de un aguacero azul".

El dibujo,que corresponde al talento de Javiera Medina, es la visión de Alma obligada a llevar una vida secreta, sin aproximarse a las ventanas de la transparencia, de la coherencia entre el mundo inerior y el social.

La fotografía de la novia dormida, está tomada por el periodista Daniel Avendaño. Angeline Giusto oficia de modelo, para nuestra serie de acciones de arte "Hermosa como una boda".

Ahora me doy cuenta. Es nuestro fuego interior el que duerme. El orgullo de la bravía Esmeralda se evapora entre los mástiles profanados de aquel buque.

La última fotografía, corresponde a la imagen del sacerdote obrero Michael Woodward, quien murió a raíz de las torturas sufridas en aquella nave blanca.
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