5 de junio de 2010

enfermera de guerra




La muchacha colorina y de pecas

va a la escuela con Carlos Caszely

pololea con Luciano Cruz

ve venir el desastre y emigra

con la sabiduría de sus 17 años

forma una célula trotkista en Israel

allí se hace enfermera

el medio oriente en moto

la vida llena de juventud



Junto al mediterráneo

se casa con un hombre

proveniente de Polonia

que cae preso

por no ir a la guerra del Líbano

y luego muere

tristemente

dejándola viuda

y ajena a sus dos países


Se une a los médicos sin fronteras

vive el horror de Camboya

y El Salvador

montañas de muertos

el ruido de los helicópteros

marcando el ritmo de las matanzas

los besos en medio de las bombas

las vacaciones en un pequeño barco

recorriendo la campiña francesa

aprendiendo los platos rurales

al delicioso ritmo de los canales

y las esclusas

bebiendo el espíritu de la tierra

una estadía en el paraíso


Pasa el tiempo

y ella necesita un hijo

elige a Eduardo Galeano como padre

viaja a Buenos Aires para hacerse embarazar

entra al cuarto de aquella mente

y ve un cuerpo marchito

se arrepiente

regresa a Chile

recupera un antiguo pololo

y consigue a su hijo

lo cría en Valparaíso

mientras compra un castillo

que perteneció a espías nazis

lo pierde por malos negocios

pasa años sin carné de identidad

acompañada por once gatos

con nombres hebreos

y alma de trapecistas


El viejo pololo

pierde su comercio

vecino a un gran retail

y

busca trabajo

en las cordilleras del cobre

valiente por bancarse

a una mujer de tormentas

hija y viuda del mundo

lúcida anárquica deslumbrante


La vida nos hace amigos

en el cerro San Juan de Dios

me regala un diván

cocina con los felinos

saltando sobre las ollas

me educa

me llena de risas

me ampara


Esta noche se casa

su novio ha tomado

la antigua religión

y para ella es importante

el matrimonio

defender la familia

seguir encendiendo las luces

con la primera

estrella del Sabbath







En la imagen, "Boda Judía" de Jozef Israëls, 1903

2 comentarios:

Clarice Baricco dijo...

Conmovida estoy al leerte.
Ese contar de historias en forma poética me place.

Qué linda está tu tesoro.


Un besote.

fgiucich dijo...

Cierta o no, esta historia trasciende más allá del poema y se convierte en una bandera de libertad. Abrazos.

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