19 de abril de 2005

El viaje de Clara

No tengo el primer encuentro.

Tal vez fue en una tasa de café,
quizá en un plato de albóndigas,
en un libro viejo y de cuentos.

En todo caso, tenías el pelo
lleno de hipocampos curiosos.

Había océanos en tu mirada
y el tiempo, el nuestro,
estaba marcado en tu cuerpo.

Es cierto. Mira los confines de tu piel.
aquella carne tejida de sueños,
la fibra de nuestro mar,
de nuestro cielo.

Es cierto. Mira el horizonte interior.
Siente la dulzura de la copa,
la tormenta, el sonido justo
del silencio.

Ahora te vas?
No hermana.
No es cierto.
Publicar un comentario

Seguir por Emilio

años y años de blog!!!!