25 de febrero de 2011

poema sexual




He pasado desnuda estas horas
tocando al día con mi piel
cargando leñas desde el patio
nombrando la luz  del deseo
bebiendo la humedad de las piedras
pulsando la verdad de mi cuerpo.

He dejado que las ventanas me observen
oré por la fecundidad de la tierra
dejé que  el  viento sembrara mi rostro
y el hogar de  otra dueña
se alumbrara con  mi boca.

Por la noche me vestí con tu mirada
devoré la sal de tus labios
indagué la rectitud de tu fuerza
descendí  como lluvia
en tu copa y en tu fuego.







La imagen proviene de http://bbfm.tumblr.com

1 comentario:

Maritza dijo...

Una preciosidad tu poema, amigo.
Palpitante en la pasión y en las verdades del alma.

Abrazos.

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