11 de julio de 2011

Cambio de Gabinete

La reforma constitucional que facilitó el paso de congresistas al Gabinete Presidencial ha detonado una presión adicional por la remoción de ministros.

Para aprovechar el posicionamiento comunicacional y el poder real que brinda un Ministerio, los parlamentarios están naturalmente tentados a presentar zancadillas a los Secretarios de su propio Presidente.

Y esto produce todo un tiraje a la chimenea sin necesidad de “invertir” en elecciones, el dirigente del partido se viste de parlamentario, el diputado emerge como senador y va circulando el aire en la autodenominada y siempre ambiciosa “clase política”.

Ahora, cuando esto se combina con el alzamiento de los indignados y la sempiterna guerrilla entre fachos y muy fachos, la cuestión de vuelve grotesca y reveladora del verdadero motor de la actividad política: la ambición de poder.

1 comentario:

Pao dijo...

Sale un facista y entra un opus dei? o vice versa? o todas la anteriores...? UN legionario tambien puede ser, un torturador, un complice o un asesino tambien. No hay limites...

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años y años de blog!!!!