26 de julio de 2011

individuación y costumbres




El Estado ha reglamentado el cuerpo, por eso es lento en despertares, le cuesta escuchar, ya no sueña, le es imposible el abrazo.

Estamos construidos con el tabú de otros, palabras ajenas, fuerza que busca dientes bajo la almohada, esconde pezones en fundas poderosas, exige ojos azules, castiga al gordo y mira hacia el lado cuando tú vomitas en secreto.

Costumbre contraria a la mujer, busca la suavidad de su carne, pide desnudez de la piernas, calvicie de axilas, fragilidad en los pasos, sumisión del deseo, negación constante de la sangre.

Costumbre contraria a los habitantes del bosque, la inútil religión de los artistas, las terribles caricias entre hombres, la femenina complicidad de los besos.

Costumbre contraria a los zurdos, los francos, los criados en la violencia de la miseria, la escandalosa virtud de examinar y pensar.

Castigo a la madre que aborta y no al padre que huye, al que cierra sus ojos, al que besa la muerte.

Somos el otro y de ello nos defendemos.

2 comentarios:

Pao dijo...

s veces pasamos la mitad de la vida huyendo, arrancando de nosotros mismos, de nuestra escenia de lo que dicta lo mas profundo de nuestra alma.

Macario Canario Vinilo dijo...

guaaa!! me encanta el blog, siempre encuentro poemas preciosos

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