2 de julio de 2011

poseer la palabra




¿Podemos poseer la palabra?

como si el agua permaneciera entre las manos

se extinguiera en las entrañas del cuerpo

durmiera eternamente en la tierra.


¿Cómo fijarla sobre la piedra?

si la marca es sólo una sombra

punto para atar la memoria

huella del espíritu sobre el mar.

 
 
 
Este poema conversa con Camila Do Valle (Leopoldina, Minas Gerais, 1973)




Misión diplomática en China (pianissimo)



¿Dónde posar la palabra?

Como si la lapicera fuese el asa de una taza

De porcelana rara que debo

tomar con firmeza

con cuidado

en el aire.

En el trayecto que hay entre el aire y el plato

podemos, o no,

arruinar la dinastía Ming.

Con delicadeza.







La imagen proviene de www.alejandro-ellugardetodos.blogspot.com

1 comentario:

Maritza dijo...

Por un lado el conflicto espiritual y mental de pensar o imaginar siquiera (una pretensión tan grande) como es la posesión de la palabra; por el otro el valor de inculcar o declamar la palabra necesaria en el momento justo, de la manera apropiada y en la época justos.

"En el trayecto que hay entre el aire y el plato

podemos, o no,

arruinar la dinastía Ming.

Con delicadeza".


Es maravillosa la imagen que se desprende de estos versos.

Apropiada imagen,además, Gonzalo!

Que tengas un muy buen fin de semana.

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