17 de agosto de 2010

paseo en bicicleta






Voy sobre dos lunas

ovulando en la tierra,

marcando su humedad

en el campo caluroso,

demoliendo el cielo

sobre la vía,

bebiendo aire,

humareda

y mariposas.


Las ramas de los

aromos,

el silencio de los boldos,

el rumor de las sandías,

van mirando mi camino

y sonriendo ante mi paso.


Les saludo

como a duendes de mi pueblo,

brotes del espíritu,

rayos de alta estrella,

pequeños movimientos de Dios.


Un grupo de obreros marcha

con sus azadones y palas,

los barros del canal

van abrazados a sus piernas,

miles de horas de sol

humean en sus espaldas,

la religión del trabajo,

marca sus manos

con profundos surcos,

las ojotas de neumáticos,

adornan sus pasos,

como piedras negras del río,

noticias urgentes del sol.


En la hora del crepúsculo,

regreso a casa,

llevo una bolsa de higos,

la mirada de un roble,

la luz de diez hombres,

la voz de la luna en el jardín.



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3 comentarios:

elisa...lichazul dijo...

que canto más primaveral y lumínico
es todo energía !!
felicitaciones

besitos de luz

Mayte dijo...

Un viaje lleno de belleza que se cubre bajo el manto de tus palabras.

Bikiño siempre.

Clarice Baricco dijo...

Así quiero ciclear.

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