12 de enero de 2010

Centro de Santiago





Las mandrágoras crecen bajo capas de cemento.

La ciudad se afiebra.

Llegan ratones hambrientos de pureza.

Asfalto.

Cuerpos que sudan junto a las tazas.


Los animales muerden la piel.

Empujan.

Danzan.

Devoran.

Hacen su fiesta en nuestra cama.


En la ciudad no hay puertas azules.

No hay casas pintadas de blanco.

No existen los trinos,

las notas mudas,

la pausa.




La foto de nuestra Alameda proviene del diario La Nación de Argentina.

2 comentarios:

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años y años de blog!!!!