6 de octubre de 2010

Conversando con César Vallejo






No todos los días son aquel jueves de otoño

en que nevaba tanto y viajé con César Vallejo,

hablando de luces y tumbas,

los secretos de los Arnolfi,

el alma de moras y guindas.


Él, con ganas ubérrimas de hablar,

comentar a Dante,

explicar a Chaplin,

contarme de su amigo Carlos

y de su traje azul.


Hablarme antes de que estalle la guerra

y el grito de España

se sienta en Leningrado y en Tokio,

en Midway y en su amada Trujillo.


Hablarme,

mientras la ventana de hierro

va mostrando el mediodía,

las montañas,

la presencia ondulada del mar.


En Santa Lucía nos abrazamos,

me mostró su germánico perfil al sol

y empujamos la tarde hacia las góndolas,

cantando en los pequeños canales

y en la gran Alameda de agua,

hasta afincarnos en la República de los Iguales,

en el boliche perfecto de Libertad Nro 6.





La primera  imagen proviene  de http://cyborgers.wordpress.com/ y es de Paul Flaggman.

La segunda proviene de http://idosdelamente.blogspot.com/

En efecto, el Boliche de Libertad Nro. 6 tiene trazos de un bar que conocí en la ciudad de los canales.

2 comentarios:

lichazul dijo...

que lúdico texto
me ha encantado!!

no todos los días uno se encuentra con un alguien tan original

besitos de luz

muchas gracias por la belleza que dejaste

fgiucich dijo...

Una conversacion que atrapa y emociona. Abrazos.

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