4 de octubre de 2010

siete veces siete




Bendito el que no escucha
y el que rompe,
el que pasa de largo en los días de luto,
el que niega y maldice a sus padres.

Bendito, aunque no  le importa la tortura,
aunque tome y disfrute la sangre
aunque guarde y construya su rabia.

Bendito el indiferente,
el ladrón, el fascista
y el tramposo,
el que vive feliz en la mierda,
el que ofende y persigue a los justos.

Bendito el diletante y el torpe,
el que busca engañar con la prensa,
el héroe sutil del egoísmo,
el cobarde encerrado en su pena,
el rabioso prisionero de la envidia.

Bendito el dueño de las traiciones,
el formidable rehén de sus miedos,
el insistente racista,
el afable pedófilo,
el  dueño del látigo y la espada.

Benditos los seres de sombra,
porque a ellos se dirige la aurora,
las buenas palabras del día,
la luz en que viaja el amor.









En la imagen,  el crapricho de Francisco Goya conocido como "Se repulen", proviniente de http://wikipedia.org/

1 comentario:

lichazul dijo...

todos son necesarios
los seres de sombra para apreciar a los de la luz y los de la luz para saber en donde está la sombra del proceder

besitos de luz

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