5 de octubre de 2010

La nave de los locos




Los oficiales que gobernaban a los locos,

a empeñones los condujeron a la nave,

izaron en el mástil una media luna

y seguidos por aves negras

arrastraron ese mundo

hasta un mar sin viento.



El noble bufón,

fue el primero en lanzarse al agua,

la religiosa embarazada,

se afanó en escribir

a su amante y a su Dios.


Los rayos fueron parte de esa tarde,

la lluvia causó una epidemia de risa

y de cantos,

hasta que fueron cayendo

de frío,

almas cubiertas de granizo,

lágrimas volcadas al mar.



Hubo quien se arrancó los ojos

y una joven rescatada por su sombra,

aquella que nadó hasta su centro,

la ciudad de los locos,

el sol interior.









Regresa desde http://wikipedia.org, la reproducción de la nave de los locos, de Hyeronimos Bosch.














Escribo, mientras los perros lamen a los locos en las madrugadas callejeras de las plazas de Chile; mientras los locos duermen rebosantes de vino en las calles de Paris o se alimentan de golpes en muchos lugares del mundo.

En la edad media, los locos que eran sorprendidos vagando por una aldea, eran abandonados en un bote, como Miranda y Próspero en La Tempestad.

4 comentarios:

La Dame Masquée dijo...

Estupendo tema el que ha inspirado el poema. Los versos fluyen como describiendo perfectamente la gran obra que nos muestra al mismo tiempo.

Feliz dia

Bisous

lichazul dijo...

felicitaciones , es un poema redondito como decimos en el taller

muchas gracias por tu huella
ten un marte(s) no muy belicoso JAJAJA

Carlos dijo...

La verdadera 'Nave de los locos' se encontraba en Inglaterra. Se le llamaba así al manicomio Bethlem.

http://www.fogonazos.es/2006/09/la-nave-de-los-locos_11.html

Saludos,

Ana dijo...

Fantástico poema, devenir de palabras que saben a locura.

Un abrazo

a.

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