16 de febrero de 2010

identidad y balance






No me importan los números

ni las prohibiciones de género,

no beso traseros, no miento,

no soy tibio ni helado.


Estoy en deuda con las flores,

mis tripas, los tréboles,

los rojos, el césped,

la magia de Dante.


Estoy en deuda con mi madre,

los cuadernos, la tierra,

la ternura, sus manos,

los ojos mirando el alma.


Estoy al debe con la primavera,

los cedros, los párrafos,

el cariño de mi esposa,

los alambres de mi espalda.



Estoy en deuda con lo que callo.



En la imagen, "Adán y Eva", grabado de Alberto Durero.
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