25 de abril de 2010

Reclamo de Isidora





Papá: no me castigues más con la ducha.

No me digas: ¡un momento!

cuando te pido mi leche,

no te quedes escribiendo en la mañana

mientras miro mis monos

o como mi yogurt.


¡Déjame quedar dormida en tus brazos!

Llévame a nadar,

a ese espacio gigante que llamas cine,

al lugar en que crecen los limones,

a la estrella en que viven mis abuelos.


Por favor: no me retes,

perdona los muros rayados,

los juguetes en el suelo,

los pocos minutos en que me taimo.


¿Recuerdas el día en que nací?

¿Cómo nos mirábamos?

Como vivíamos en el mismo océano

y en el mismo amanecer.


Papá, vamos con mamá

a subir por escaleras y poemas,

a caminar por bosques tupidos

a dominar los nombres del sol.




En la imagen, Isidora vista por Carla Jofré Vidal.

Nota: "La Ducha", es la sanción disciplinaria de Isidora, consiste en mojarla simbólicamente con el agua de la regadera cuando hace alguna de sus más graves travesuras, como meter sus manos al water o derramar su comida en el suelo.

4 comentarios:

Isabel González dijo...

Papá, escúchala, ...qué linda niña, qué lindo poema.

Olga B. dijo...

Madre mía, qué ricura;-)
Es un bonito poema, Gonzalo, y una niña preciosa.

Patricia 333 dijo...

Cuantas cosas nos dicen los niños y muchas veces no escuchamos

Sandra dijo...

Uff!!!.. Esta me llegó
Muy bello poema!!!

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