30 de abril de 2010

La Mujer





Todos los días un sueño distinto

lombrices que abundan en los cadáveres

la fetidez de los cuerpos

los disparos

gritos desgarradores de los heridos

el asalto al Cuartel convertido en tragedia


Todas las noches

las violaciones del teniente Marusso

la piel con un olor de mierda

un hijo creciendo en las entrañas

vomitado por el océano

nacido de un infierno


Matilde Negra Verónica

la noche batía sus nombres de insurgente

Bacán llamaba a su marino

puerco y maldito cuando se marchaba

o el trajín del sexo lo allanaba


En la lejanía

el Rio de la Plata

los teatros de Avenida Corrientes

el niño que nace y desaparece

los bullicios de Menotti

y su mundial de fútbol


De pronto despertar desnuda en el Barrio de Once

las sirenas de las ambulancias y una carta entre las manos



Matilde

se que en el encierro fuiste la mujer de mi esposo

ahora él ha muerto y yo tengo a tu hijo

le llamaré Daniel

pagué tu libertad con todos mis bienes y con toda mi pena

ese es mi regalo para nuestro niño

seré su madre

se que tu no puedes



Ella despierta

su verdadero nombre es: Azul






Capítulo II de "Proyecto de Telenovela".

En la Imagen, la "Escuela de Mecánica de la Armada", ex centro de torturas en Buenos Aires.

29 de abril de 2010

con los ojos del día jueves






El día jueves levantó su brazo de barro

y los colores de mi alma

cayeron como lágrimas

por los muros de la casa

llenando los planos verticales

la superficie de los muebles

el rostro impávido de los platos


En la cocina estaba el verde

y un bello naranja de zanahorias

Isidora pintaba su cuarto

con nuevas nubes rosadas

mientras dos angelitos

jugaban a marcar sus huellas

celestes y pecosas

sobre las ventanas

y las alfombras de Irán


En el baño predominaba el azul

y la tina mostraba una boca cantora

de allí salían burbujas con sus vocablos

globos transparentes que besaban a mi esposa

y reían al chocar con los primeros trazos de luz










Poema dedicado a los ojos de Edelmira Carrillo.

La imagen corresponde a la acuarela "Un poco más de mi amor", de Kandinsky.

28 de abril de 2010

proyecto de telenovela





El hombre de la corbata roja

habita las mejores oficinas de Santiago

lustra sus zapatos antes del mediodía

lee Capital y El Diario Financiero

piensa en inglés

fuma cigarros de holanda



Por la tarde

visita el Café más cercano a la Moneda

allí se reúnen muchachas de toda América

las más exóticas

las de ojos más grandes

las de verdades más evidentes


El hombre de la corbata roja

siempre se atiende con la misma joven

le entrega millonarias propinas

nunca acepta un beso suyo


Por la noche

regresa a su casa en el barrio alto

asiste a su esposa enferma

piensa en el aroma de su hija

le dice buenas noches en el alma




La imagen proviene de www.quebrato.com.br

27 de abril de 2010

frutas





En mi poema llevo una manzana roja

membrillos premiados en aulas escolares

duraznos cubiertos de honores y bigotes

higos mirados por Jesús

naranjas quitadas a la lluvia

sandía mora ciruela

papaya rubia del Elqui

banana alcayota uva

pera encerrada y acuosa

guinda y cereza de diciembre

melón de cielos despejados

chirimoya de hermosas princesas

granadas del monte Moriah

pepinos nueces frambuesas



Tengo mango batido con maracuyá y piña

frutilla de fogosos recuerdos

fresas dátiles arándanos

níspero en pequeñas cantidades

damascos que aman el mediodía

almendras

mandarinas como múltiples ojos

maqui y piñón del noble pehuén

limóm y caqui en los postres de mis abuelos.











En la imagen, "Summer" de Arcimboldo

Maravilla de la Guerra





Que hermosos son esos fuegos que iluminan la noche

suben hasta su propia estrella y se detienen a mirar

son princesas que danzan

mientras ponen sus ojos en las gentes


he conocido la sonrisa y la alegría de mi bala

en la cotidiana apoteosis de mis amantes

cuyas cabelleras son ahora cometas

doradas meretrices de todos los tiempos y razas

madres de niños que nacen para morir de inmediato


que hermosas estas bombas

pido más belleza y más bombas

millones de estallidos como letras de un libro

sería hermoso que la vida naciera de los agónicos



sería más hermoso que los cadáveres escribieran la música

notas que se esfuman en esta guerra de tanques

todos los días asisto a un festín

un banquete en tierras de niños

el mundo tiene hambre y abre sus bocas

el planeta tiene hambre y Baal

toma un desayuno de mandíbulas y orejas


tanto fuego para asar el cuerpo humano

el aire es agradable y trae el recuerdo

la familia

el carbón

las tardes junto a la piscina

el festín crece mientras el cielo se traga a las almas

sólo por gula

feliz de hacer malabarismo con nuestros sueños


he recorrido la dulzura de esta guerra

yo y mi compañía a todo el ancho del combate

he cavado lechos para ríos que van a todas partes

poniendo su odio en nuestras almas

estoy en la primera línea de fuego

y estoy en todas partes o mejor dicho

comienzo a estar en las tazas

y en los frascos de miel

soy yo quien comienza el futuro

Icaro que viaja hacia Santiago



Dejo al futuro la historia de Guillermo Rey del Sol

que se fue a la guerra y supo estar en todas partes

celebrando en las felices ciudades de la retaguardia

en los estadios

en los que mueren sin avanzar

en las mujeres en los cañones en las sandías

en el cenit en el nadir en los 4 puntos del cerro Recreo

y en el único fuego de esta guerra

lo que sería hermoso

si las cosas del mundo me ocuparan

pero en este sentido nada se avanza

porque estoy en todas partes

y sólo yo estoy en mi







Adaptación del poema de Guillaume Apollinaire, poeta que participó en la Primera Guerra Mundial y fue herido por una bala en la cabeza. Poco después murió a raíz de la "gripe española" que hizo estragos en aquel tiempo.

La imagen proviene de esta página

Amantes





Amantes


Dos hombres juntan sus testículos,

uno de ellos, mi compañero de estudios,

acaba de dejar a su esposa y sus dos hijos,

demoliendo su mundo,

saliendo de la tierra al viento.


Un email partió a todos sus cercanos,

compartiendo su historia y su verdad,

registrando los planos de su nueva casa,

un lugar en que abundan las artes,

el jazz, las largas conversaciones.


Los niños se pelean en sus colegios,

defienden a su padre,

lloran en las cocinas y en los baños.


Todo se derrumba,

mientras crece un rosa en sus espaldas,

la angustia se disuelve en los ríos,

la primavera cumple su hazaña.






Hace una semana, supe que uno de mis compañeros de universidad se asumió como gay. Ya son varios casos cercanos. La vida va imitando los relatos de Proust, los pasillos de la Odisea, de Shakespeare y la Biblia.

.
En la imagen "David y Jonathan", de Rembrandt

26 de abril de 2010

Puerta Giratoria





¿Qué poemas están en la cárcel?

¿qué hombres sin dientes?

¿qué niños sin vida?



Pasé como un fantasma

por las casas de un barrio cercano,

vi tres pequeños en una cama,

la ropa húmeda,

el padre cumpliendo su condena,

la basura preguntando a los ratones.


Vi el efecto de las drogas,

la disciplina de las bandas,

el sexo en las esquinas,

las madres durmiendo

para regresar al burdel.


Vi el aceite negro en los sartenes,

el orín de los colchones,

las moscas,

los perros calentando a los ancianos,

los seres sin ganas y sin dulzura.


Vi muchas cosas

y luego dejé a los niños,

igual de húmedos, igual de fríos.







La foto proviene de www.elpais.com

25 de abril de 2010

Reclamo de Isidora





Papá: no me castigues más con la ducha.

No me digas: ¡un momento!

cuando te pido mi leche,

no te quedes escribiendo en la mañana

mientras miro mis monos

o como mi yogurt.


¡Déjame quedar dormida en tus brazos!

Llévame a nadar,

a ese espacio gigante que llamas cine,

al lugar en que crecen los limones,

a la estrella en que viven mis abuelos.


Por favor: no me retes,

perdona los muros rayados,

los juguetes en el suelo,

los pocos minutos en que me taimo.


¿Recuerdas el día en que nací?

¿Cómo nos mirábamos?

Como vivíamos en el mismo océano

y en el mismo amanecer.


Papá, vamos con mamá

a subir por escaleras y poemas,

a caminar por bosques tupidos

a dominar los nombres del sol.




En la imagen, Isidora vista por Carla Jofré Vidal.

Nota: "La Ducha", es la sanción disciplinaria de Isidora, consiste en mojarla simbólicamente con el agua de la regadera cuando hace alguna de sus más graves travesuras, como meter sus manos al water o derramar su comida en el suelo.

Mayakovsky en el mundial de fútbol





Con mi corazón encendido y mis camisas azules
excitaré
vuestra mente
que sueña con partidos de fútbol
como empleado de funeraria sumido en la TV;
hasta hartarme me burlaré, atrevido e irónico.

Ni una sola cana mi alma tiene,
ni en mis años hay ternura senil.
La fuerza de mi voz atraviesa el mundo
y con veintidós años
camino enhiesto, hermoso,
como Obama o Messi.

¡Vosotros los delicados ex melenudos!
que sobre tiernos violines recostáis el amor
o, si rudos sois, sobre timbales.
Nunca podréis hacer como yo,
volverse del revés y ser todo labios.
Venid y aprended.

Damas pulidas envueltas en sedas y perfumes
que humedeciendo los labios hojean los libros
como cocineras indagando sus placeres
¡dejad esa indecencia de putas celestiales!
Si quieren
amaré vuestra carne hasta la locura
y haré un cielo con vuestros gritos,
si quieren
seré intachablemente delicado:
no seré un hombre,
sino una nube en pantalones.


En el mundo no existe un Boston florido.
Hoy glorifico de nuevo
a hombres cansados como un manicomio,
y a mujeres demasiado besadas.
Tristemente comunes: como un refrán
o un silabario de niños precoces.




Adaptación de "La nube en pantalones", de Vladimir Mayakovsky.

La fotografía del poeta fue tomada por Неизвестен, en 1929 y proviene de Wikipedia.

24 de abril de 2010

cristales sobre mi alma.





Vi mi vida en la mirada de un gato
,

era corta y sin sorpresas,

gris como la historia de un divorcio,

moderada y cauta

como una camisa blanca,

hecha de horarios y audiencias,

de esposas y minotauros.


Me vi en los ojos de Isidora

y tenía la elegancia de un viejo libro,

la potencia de un puma,

los modales de un mago

y de un filósofo.



Me vi en las fuentes de mi madre

y tenía las mechas tiesas,

estaba recién salido del barro,

amigo de los ríos,

heredero de todas las almas.


Al amanecer,

escuché mi propia luz,

al menos, los tubos que aún funcionan,

me vi robando los ritos de la aurora,

escribiendo para curarme del fascismo,

observando el vapor en las cocinas,

escuchando cantar a mi hija.


En fin, decidí no morirme.

Al menos no, mientras viva mi madre

e Isidora no cocine con albahacas

y monte su propia obra de teatro.


Gabi y Beatriz serán las críticas invitadas.

ojalá lo encuentren todo malo.

De lo contrario, tendré que morirme en paz.




En la mirada de un gato, está Georges Brassens y su testamento.

No pase sin hacer clic.

La imagen proviene de pixdaus.com

23 de abril de 2010

Benito y la Reina de los Sentidos




“Escucha, hijo, los preceptos del Maestro, e inclina el oído de tu corazón; recibe con gusto el consejo de un padre piadoso, y cúmplelo verdaderamente. Así volverás por el trabajo de la obediencia, a Aquel de quien te habías alejado por la desidia de la desobediencia. Mi palabra se dirige ahora a ti, quienquiera que seas, que renuncias a tus propias voluntades y tomas las preclaras y fortísimas armas de la obediencia, para militar por Cristo Señor, verdadero Rey”.



El monje la miraba desde su Reino,
liberaba las puertas de piedra,
comentaba su alegría,
sus cintillos de guerrera,
su forma de ser en la Luz.

Pronto fue transitando
del desapego a los afectos,
de la paz a la ansiedad,
del Reino del Espíritu
a la selva de lo sentidos.

¿Cómo regresar al mundo?
Dejar las rutinas del sol,
y los pies de los mendigos,
abandonar el pan, la comunión,
los trabajos que modelan
su alegría.

El hombre temblada de miedo
y de emoción,
ajeno ya a los dos reinos,
lamentándose
al otro lado de los muros,
expulsado de la Casa de su Padre
y extranjero en el planeta del yo.

Abif, en cambio,
estaba sereno.
Sólo hay renuncia
cuando se nota al jazmín,
se prueba el caldo,
se pierde la boca en la miel.

Ella, nuestra amiga,
es caricia y montaña,
bosque de paz,
agua que limpia y perdona,
sin malicia,
sin preguntas,
llena de una clara alegría.

Le atrajo la pureza del monje,
los océanos de su espíritu
la quietud de sus ojos,
los instintos de vida
en el Jardín de la Luz.


Volverá ella a cruzar las puertas de piedra,
la higuera perderá sus frutos,
aceptará el invierno,
conservará su esencia,
retornará el azul.





En la imagen, "Pietà", de Marina Abramovic.
La cita corresponde al comienzo de la regla de San Benito.

22 de abril de 2010

Apuntes para un cuadro de Nathalie Regard






Siete niños en sus columnas,

una plaza con varias fuentes,

es de noche y de día,

las mujeres se besan,

imaginan sus futuros,

pesan los silencios y los afectos.


El mes de agosto es invisible,

hay una cocina y una hormiga,

un hombre con dos falos,

la boda de una virgen,

la pereza y el cienpiés.


En el cuadro hay

música de Webern,

los niños se hacen adultos y viejos,

aman “La Appassionata”,

comen ravioles y lentejas griegas,

caen en la cárcel,

venden su alegría,

pierden la vida.


Todos los niños

tienen un cuaderno de sueños,

historias dentro de otra historia

cuadernos dentro de otro cuaderno,

nuevos pliegues en el alma de Nathalie.





La imagen proviente de http://bp.blogspot.com

21 de abril de 2010

día y noche





Camino seguro sobre el día martes,

humilde, breve, transparente.


Me toman los signos del horizonte,

las bocas del gran astro,

los poemas del mediodía,

los rayos que bajan

al centro de Dios.


La luna llega como un barco,

reina de sombras,

señora del tiempo,

mujer de libros,

puerta del cielo interior.


La luna permite los sueños,

corrige los mares,

confía en la muerte,

gobierna el temor.




En la imagen, "Pintor en la luna", de Marc Chagall.

Isla Greenwich, 1955





Mario cayó en una grieta de hielo
oculta por la nieve,
estuvo segundos buscando la muerte,
viviendo en imágenes sus veintidós años,
su infancia entre los bosques,
sus uniformes de teniente,
sus botones de oro,
las semanas en Montevideo,
la boda por carta
con una muchacha uruguaya.
Desde el fondo,
apretado entre los hielos,
pidió que lo olvidaran,
que nadie muriera por su causa
entre las ventiscas inclementes
y el frío espantoso.
Su acompañante, Caros Abarca,
voló como nunca en sus esquíes,
anduvo por horas sobre la nieve
hasta llegar a la Base
en Bahía Chile.
Allí, los jadeos del cansancio
y las emociones
le impedían hablar.
El capitán intuía la tragedia
y esperaba con la paciencia de un sabio.
Al fin, Abarca pudo unir las palabras,
comenzar su relato, abrir los trabajos.
De inmediato comenzó el rescate.
Todas las sogas se unieron para Mario.
Horas después, una patrulla estaba
junto a la grieta, con sus lámparas
y sus espíritus armados de esperanza.
Las cuerdas descendieron por largos
minutos, hasta convertirse en nudos
sobre el cuerpo de Mario.
Luego hubo que jalar y jalar,
aunque se acabara el día
y las sogas perdieran sus hilos
como en un película de suspenso,
a un instante de la muerte.


La imagen proviene de www.panoramio.com Poema basado en un episodio real.

20 de abril de 2010

El regreso del invierno




El invierno luce sus pantalones rojos

mientras la lluvia reza sobre los naranjos,

conversa con los techos de metal,

obedece a nubes y montañas.


Entones iré a la calle Independencia,

caminaré por el inmenso patio vacío,

aunque el agua rebote sobre el cemento

y los muros regresen de su olvido.


Veré a las palmeras en la Avenida Brasil,

ruidosas al jugar con los vientos,

quejándose por la falta de niños,

por la ciudad que muere y renace,

imitando su antigua alma,

su febril ajetreo junto al mar.


Se hace tarde,

almorzaré mirando el temporal,

mientras los cortejos marchan a los cementerios

y los oradores recuerdan a hombres ejemplares,

que existieron en otro Valparaíso,

cuando los colores eran más vivos

y los burros caminaban mojados

en mañanas de lluvia

habitadas por recuerdos

de otra antigua ciudad.






En la imagen, el patio del Colegio de calle Independencia, en los ojos de Loreto Oyarzún.

19 de abril de 2010

noto el respirar de las novias




Hay días en que me atrapan los silencios

y noto los corazones de los pájaros,

el respirar de las novias,

los tréboles que crecen en mi alma.


Son mañanas heladas

en que mis ojos tocan el Aconcagua

y las cordilleras visten su manto,

vapores de fuego sobre la piel sin marcas.


Son mañanas en que lloro

y converso con los barcos,

los espectros del mediodía,

mendigos, cartoneros,

porteros de palacios

invisibles.



Días en que abro calles en mi cabeza

y camino descalzo

por las habitaciones de mis abuelos,

los rostros de mis hermanos,

los silbidos de mis padres al llegar a casa.


Son días en que subo los peldaños de la aurora

y converso con otros Gonzalos,

juego con ellos a la canasta,

encumbro volantines,

lustro sus zapatos,

anudo sus corbatas.


Son días perdidos para todo fin práctico,

salvo para escuchar las canciones de Isidora,

cometer infracciones de tránsito,

observar los cisnes,

dibujar a mi esposa,

bendecir sus labios.





En la imagen, aparezco - Gonzalo Villar - celebrando en casa de Carla Jofré.

18 de abril de 2010

La Higuera




En la fiesta,

hablamos sobre secretos,

los universos,

los sagrados derechos femeninos,

los peligros del parto en la antigüedad,

los nuevos rumbos de mis amigas

y de la Tierra.


El futuro estaba en la puerta,

esperando sus órdenes,

nuestros sueños,

nuestro empuje,

los efectos de la buena educación.



El futuro llevaba los lentes de Spinoza,

los higos de Buda,

las palabras de Jesús hacia los árboles,

la risa de nuestros hijos,

los tejidos invisibles de los Sufis.


Abrí la puerta y lo abracé,

ambos teníamos el mismo porte

y los mismos ojos,

éramos el mismo ser,

el mismo árbol,

la misma sombra.




Poema dedicado a Anita Peña Saavedra, que se marcha a Honduras.

En la imagen, la higuera de Museo de Picasso en Málaga.

17 de abril de 2010

mientras amanece






Estamos esperando los primeros arrebatos de día,

el sol comienza sus juegos por la ventana de la cocina,

Isidora come galletas y espera que termine el poema

para que Minnie y Mickey traigan su música

a esta pantalla.


Ahora comienza a cantar la historia de los elefantes

sobre la tela arágnida y procura limpiar las migas

que sus obleas dejan sobre el mantel de mosaico.


Este será un lindo fin de semana,

aunque Tati esté en el hospital y me esperen

varios textos para defender mujeres que trabajan.


Me concentro y pienso en la mirada

que se fija en la derecha de los cuadros,

en obras construidas con jardines

que llenan un edificio cúbico y piramidal,

una sala para cada estación,

el mismo jardín en los ciclos de su vida,

una sala para cuatro momentos de la música,

cuatro maneras de pensar,

cuatro religiones de Abraham,

ventanas que persiguen al sol,

un escalera que termina en el agua subterránea

y otra que lleva hasta el fuego.



El hombre será el viento,

el pensamiento que une los elementos,

dibuja una cruz y una estrella

con los nueve vértices del edificio.


Mientras escribo, Isidora me ha llenado

de abrazos, de solicitudes,

de caricias en mi pelo,

de lindas preguntas.


Obvio, la cuarta religión

es la nuestra,

el espacio libre

de la Tribu de Dan.





En la imagen, "El abrazo de amor del Universo, la Tierra México, Yo, Diego y el señor Xolotl", de Frida Kahlo.

16 de abril de 2010

Ciudadano del Lebu





Claudio Zalazar Parra

está en su casa de lo alto,

conversando con Bach

y sus numerosos hijos,

jugando a los duendes con Satie,

bebiendo el whisky de Miles Davis.


Mi amigo es millonario en discos,

platos de cocina española,

andamios y resquicios femeninos,

pequeñas y grandes mentiras,

setas, sabores de tabaco,

libros de teatro,

historias de fábricas,

certezas sobre “El Moro”,

palabras que pesan en la noche

y desnudan la esperanza.


Mi amigo es dueño de nada,

salvo de su alma,

una nota en el agua,

cristales de sol en la mañana.


Fue elegido capitán entre los prisioneros

cuando el pueblo habitaba

en los barcos de la bahía

y el futuro estaba prohibido,

al igual que la paz y las miradas.


Estuvo en la Base de “El Belloto”

escuchando sinfonías y sonatas,

oratorios para salir de los golpes

atado a las frases de Mozart

y los pasos de su madre

en la casa de Limache.


¿En qué piensas?

grita el dueño de los bandos

y aumenta su violencia,

sus embates,

su limpieza.


Prohibido huir hacia el interior,

prohibida la música,

los recuerdos,

la íntima y sucia libertad.


Mi amigo se emociona y vuelve,

se desprende un instante del verdugo,

saca un cigarro y sigue conversando.


Nuevamente el metrónomo,

las pequeñas tormentas en la cordillera,

la voz como instrumento,

la ambición,

Eroica y el hombre de Córcega.


¿Por qué el músico nos llevó hasta allí?


Estamos en otro desayuno en la torre,

en el piso 21 de Valparaíso,

mientras los dragones cuidan las ventanas

y las princesas confían en el otoño.






Claudio, que figura en varios poemas y pasajes literarios, aparece con su pequeña estatura y sus característicos anteojos a la izquierda de la foto.

La imagen proviene de www.memoriaviva.cl

15 de abril de 2010

Beatriz State, Remedios Varo y las amigas que estaban en el sueño.






Beatriz me habló de Remedios Varo,

la mujer saliendo del psicoanálisis,

la arquitectura en sus cuadros,

la sabia búho que crea las aves

con música del espíritu

y rayos de estrellas.


Me habló de su última visita a México,

de una casa invadida por los mapaches,

de la estética y la belleza,

las propiedades de la mirada,

la proporción áurea,

los escasos triángulos en los cuadros.


Me contó de sus tres amigas de infancia,

de su encuentro con María obrera,

una piscina en el borde del mar,

sus conversaciones con las aves,

los muebles en la casa de Matías,

la Pasión según San Mateo,

Jesús en el templo,

la música naciendo

en la cabeza de Bach,

la música emocionando a su hijo,

las ballenas jugando con sus crías,

los guardias de un museo

en Nueva York.


Ahora escribo y me da un tremendo

escalofrío, tirito

y una ola de la mente me recorre.


Recuerdo mi sueño del verano,

Beatriz junto al cuaderno

con los rostros de su amigas,

los colores ocres de los cuadros de Remedios.









En la imagen, "La creación de las aves", de Remedios Varo.

14 de abril de 2010

Isidora en el bosque




Vamos caminando por el bosque,

siento las conversaciones de los pájaros

el crepitar de las ramas,

el aroma de la tierra,

los silenciosos rayos del sol.


El arroyo cumple su persistente trabajo

mientras converso con mi hija

sobre el peligroso litre

el rastro de los conejos

y un asteroide negro

que encontramos en San Pedro,

al otro lado de los cerros de Olmué.


Hablamos sobre el maqui,

las moras de los esteros,

las vertientes, la pequeña

selva de las quebradas

en que nace el agua.


Hablamos de los boldos,

los espinos, los colihues,

el quillay, los bellotos,

las risueñas palmas,

los sombríos sauces,

las flores de los cactus,

las pequeñas serpientes

que abundan entre las plantas.


Luego le cuento que

mi abuelo Bladimiro me enseñó aquel

bosque, porque su padre

le había llevado a la montaña,

antes de que existieran los automóviles,

los aviones, el reino

de las máquinas y las cocinas a gas.


Hablamos largamente

hasta que llegó un lagarto

a mirarnos a los ojos

y huimos cerro abajo

hacia el punto en que reina

el moscardón.





La imagen es de Abundantia y proviene de pixdaus

13 de abril de 2010

Chile es un azul de niños






En primavera salimos a escribir

poemas en las almas de los niños.

Las letras eran dinosaurios,

aviones y muñecas,

mariposas que viajaban hasta sus hogares.


Era primavera cuando un espíritu de luz

nos llevó hacia la Operación Cóndor.


En el salón plenario del Congreso Nacional,

decenas de hijos de detenidos desaparecidos

se reunían en asamblea, enlazaban sus historias,

ordenaban sus luchas y sus acciones de justicia.


En lo físico, ya ninguno era niño,

pero sus ojos eran ojos de niños

al recibir aquellos regalos

que sus padres enviaron a través del poema,

pequeños juguetes como cartas clandestinas,

como abrazos que se cuelan desde la muerte.





La imagen proviene de:" British Information Service/U.S. Office of War Information"

La serie de acciones de arte "Chile es un azul de niños", se realizó en la primavera del año 2002, en hospitales, supermercados y el antiguo Congreso Nacional.

12 de abril de 2010

beso bajo la lluvia




Yo soy tu beso,

la mirada que te abraza,

el ritmo de tu cielo,

el viento que crece en tus misterios.


Tu eres mi beso,

mi lluvia sobre la cara,

el agua sobre los labios,

la casa en que habita mi alma.


Tu eres mi sangre,

mi océano,

mi caldo de estrellas,

mi fuente de magia.


Yo soy tu árbol,

tu fuego, tus manos,

tu pequeño bosque,

tu tormenta

tus mil abrazos.






La imagen del beso bajo la lluvia es de autor desconocido hasta el momento, las aves que se besan en el cielo, están tomadas por Maramska y provienen de pixdaus.

11 de abril de 2010

Poema sin azul ni luz ni alma.







¿Quién eras antes de nacer en mis poemas?,

de caminar en mis ojos,

de morir en mi alegría.


En ti dejé fragmentos y trazos,

fui espada, acero, cardo,

pavimento, calle, minotauro.


Fui cordillera y espejo,

multitud, rocío, mes de marzo,

ojos que caminan por tus piernas,

modos de ansiar y medir tus labios.


Bailé contigo un bolero de Cuba,

te hice muda, misteriosa,

feliz en los jardines,

robusta de rodillas,

rica de palpar y de beber,

triste los domingos,

nunca tímida,

decididamente dulce,

silente,

tercamente hermosa.


Dime: ¿quién eres?

¿qué rayo te puso en mis cuadernos?

¿qué silencios te desbordan?

¿dónde crece tu memoria?








En imagen, "Papagena roja", de Anne Smith.

10 de abril de 2010

Jesús prisionero.






Deja todo y sígueme.

Ni siquiera fumes tu último cigarro.

Vamos a la cárcel

y llevemos luz a los que sufren,

allí no hay violadores ni asesinos,

sino seres humanos,

engañados, destruidos,

secuestrados.



Si, dominados por sus demonios,

sus impulsos devastadores,

las costumbres que tomaron al nacer,

o bebieron en la leche

o tomaron del barro y la basura.


Vamos, nuestra

pequeña lámpara

sirve más en la oscuridad,

la música se eleva en el silencio

y hay un hermano nuestro

que está solo y extraviado,

necesita nuestro abrazo,

nuestro oído,

nuestro amor....

que sólo merece llamarse así

cuando está dirigido a otro,

cuando nada espera a cambio.


Tal vez,

lo que más necesita

es hablarnos,

sentirse persona,

comentar un libro,

un partido de fútbol,

una receta de cocina.




Cravaggio nos muestra a Jesús prisionero en "Ecco Homo"

9 de abril de 2010

divagando y ordenando





Pienso en un vaso con hielo,

Claudia Carreño abrazando a sus hijos,

el relato de las olas bajo mi alma,

la casa que duerme y yo despierto.


Buscaré la sentencia de Alejandra,

pensaré en el divorcio de Miguel,

en el juicio de Pedro,

en el desayuno con Mario Cerda.


Le escribiré a María Victoria,

pagaré mis teléfonos,

llamaré a Beatriz.


Quizás borre un poema en mi alma

o viaje a Santiago

a firmar una paz.


Eso: A las 12 reunión con el Sindicato.

El acuerdo no es malo.

Más vale billetes en la mano

que gastarlos en el juicio.


Ah. No olvidar!!!!

Los canapés para la presentación del libro,

los juegos con Isidora,

llamar a Margarita y apurar su demanda.


¿Podré abrazar a los delfines al atardecer?

¿Podré sentarme a medir mis silencios

y detenerme a envidiar la elegancia de las flores?


Seguro que sí,

para la alegría siempre hay tiempo,

basta con sonreir

y mantener la calma.





La imagen es de Farhad y está tomada de www.pixdaus.com

8 de abril de 2010

niña buena y niña mala





Isidora entró al cuarto,

apretó el botón y dijo: “La Luz”.


Es mucho lo que aprendo de ella

y de su constante alegría,

de sus afectos transparentes

y tiernamente interesados,

de sus pequeñas lágrimas,

de sus múltiples formas de sonreír.


¿Quién era yo antes de contar con sus abrazos?,

antes de escucharla cantar

y verla jugar con sus libros y sus muñecas.


Se acerca con un cuento de Marc Twain

y me dice: “niño malo”,

riéndose de las ilustraciones

coloridas e irónicas

de aquel relato sobre hipocresía

y éxito.


Luego dice: “mi sillón”;

“mis monos” y “pío pío”,

tirando de su frazada

con pollitos estampados.


A veces jugamos con los nombres de los dedos;

pulgar y meñique le causan mucha risa,

“díndice” y “corazón” suelen cambiar sus lugares;

“anular” siempre le resulta extraño.


Luego pide yogurt o más leche,

dice: “por favor”; “gracias”

y “te quiero mucho papá”.


También hacemos ejercicios

y ella se ríe mientras damos vuelta

por la alfombra; salta para abrazarme;

me regala besos,

me mira con su espíritu

de dicha y dulzura.


Recién, juega a volcar un vaso.

La reto y le pido que se porte bien.

Responde llorando: “porto bien no”,

“porto bien no”, “porto bien no”.



















La imagen proviene de pixdaus

7 de abril de 2010

para después del amor





¿Cómo es la infancia de un beso?

¿en qué punto se hace invencible?

¿en qué punto se olvida?



¿Qué poema viene después del amor?


¿Es algo así? :


Me confunden las escuelas y los pajaritos,

las nóminas, las colaciones,

la pequeña inquietud de los juicios.


Me abruman los teléfonos

y sus ruidos, las sirenas,

los obispos,

las lluvias que demoran

y se extinguen.


Me sanan los abrazos de Isidora,

las miradas de mi esposa,

los pasos de mi madre

hacia el rocío.


Estoy en un rincón del silencio,

solo como una lágrima,

mínimo, exhausto,

calibrando mis días.


Tego que juntar fuerza,

buscar el sol de la mañana,

crecer con su luz, viajar,

gobernar mis noches,

corregir mis rumbos,

perdonar mi vida.







La imagen corresponde al grabado El Beso, de Esther Melguizo

6 de abril de 2010

Medianoche






Es medianoche y estiro mi copa al sol.

Estamos en el reino de las sombras

y en el centro del mundo,

nos acompañan los violines,

las horas, los mejores muertos,

las ideas que abren y cierran el mar.


Estamos junto a la fuente de agua,

en una extensa biblioteca.

El rey lleva su rostro de niño

y su perfume de nardo,

bebe vino a sorbos lentos,

sentado sobre una piedra,

que marca el centro

de todos los centros.



Me pregunta por mi hija,

por el nombre de sus ángeles,

por sus cantos,

por el número y la frecuencia

de sus sonrisas,

por los nuevos brotes

del árbol de la vida.



Estamos contentos,

el sol ha pasado entre

todos los espíritus,

ha cruzado de cuerpo

en cuerpo, eléctrico,

como un rayo o un río de luz.


Hemos estado en su casa,

seguros de su fuerza,

perdidos en su belleza,

felices de estar en él.









Este poema está dedicado a Yolanda Allemandi.

Se que allí, en el centro del mundo, puede abrazar a su sol.


En las imágenes, "Sol de la mañana" de Edward Hooper y una foto de la Sala del Domo de la Bibloteca del Congreso de los Estados Unidos.

5 de abril de 2010

Nicomedes.





He decidido morirme sólo los martes,

nacer de nuevo los domingos,

mentir lo mínimo, cantar desnudo,

sembrar poemas en la paz.


Quiero usar mis pies sin sandalias,

llevar mi lámpara hacia los bosques,

ser la piedra que desecha el constructor,

el latido de mi hija, las campanas,

el coraje de la flor.


Quiero ser tu café en las mañanas,

la serpiente entre tus piernas,

la palabra que aprieta

y confirma tu blusa.


Quiero ser viajero y payaso,

caracol en las mañanas de rocío,

obrero en las noches de tormenta,

mano del profeta,

mapuche,

acomodador de cines,

puerta y copa del sol.


Quiero ser la lluvia de Barcelona,

las noches de Buenos Aires,

la justicia de Bolivia,

el alma de Yumbel y del cerro Cárcel.






En la imagenn, "Castells de Barcelona", provenientes de ésta página.

Respecto del poema, creo que une las lecturas bíblicas de los útimos días y mi deseo de hace cambios en mi vida, sobre todo en lo que concierne a mi trabajo.

4 de abril de 2010

nuestra semilla




Hay un lugar del que vienen los gritos y los abrazos;

las serpientes, los poemas, la madera y el aceite.


Un lugar en que caben todas las palabras,

todos los misterios, las pequeños ritos

de Isidora, las monedas del mercado,

las marcas que deja el viento

al llorar sobre la tierra.


Ese lugar cabe en una semilla

y en la décima parte de una semilla;

tiene columnas con nombres de solsticios;

almas que habitan dentro de las almas;

hombres que habitan dentro de los hombres;

toda la inmensa vida

y una luz que viene desde el centro.

3 de abril de 2010

un minuto sin bosques







¿Un minuto sin bosques; cómo es posible?

¿Dónde cantarán los tulipanes?

¿Dónde morirán las zanahorias?


No habrá bisontes ni praderas;

huertos poblados de naranjas;

flores que hablan en hebreo;

insectos murmurando en el cielo;

inviernos que crecen en los osos;

tigres leyendo en las montañas,

abrigados, todavía con pijama

y gorro de Chiloé.


Tal vez se extinga la imaginación

y el cemento no deje ver el bosque;

aplaste las neuronas,

los bailes de los novios,

los pequeños zapatos de los ángeles.


Ni siquiera estará Ríos Ramírez

liberando a los presos

y entrando con ellos al Reino de Dios.

















la imagen proviene de www.jugatic.es

2 de abril de 2010

En la misma vereda que Jesús







Estoy descalzo

y en la misma vereda que Jesús,

no tengo su lámpara ni su sal,

sólo soy un hombre

con una copa de vino blanco,

un hijo de su Padre,

el último resonar de la palabra.


Mi rostro es el de Adán,

mi alma es la de Eva

unida a la serpiente,

probando el árbol del saber,

pensando en el árbol de la vida.


Hoy llevo mi lámpara en lo más alto,

mi hija está viva,

Jairo y yo nos abrazamos.



Jesús según Caravaggio.

Leyendo a Lucas





Lucas lo da a entender,

tenía un amigo escondido en el templo.

El hijo del dueño de casa.

El hombre que subió al techo con el diablo.




En la imagen,"La incredulidad de santo Tomás", de Caravaggio.

1 de abril de 2010

Orfeo y Eurídice




El arte construye la memoria,

refleja cada instante,

lo explica, lo intuye,

lo renueva, lo muda.


El arte registra las emociones,

las conserva,

las mantiene nuevas en el alma,

encendidas con la misma llama,

con la misma fuerza de siempre.


Nos está permitido

conversar con los muertos,

sentir su aroma, su calor

el destello preciso de sus ojos,

traerlos

hasta la puerta misma del presente.


En un poema viajamos a lo incierto,

aún impactados por la luz

en medio del bosque,

aún besándonos bajo un aromo de invierno,

todavía caminando en Brodway

o regresando desde Troya

hacia la esposa.








En la imagen "Orfeo y Eurídice", de Camille Corot.

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